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| GASTRONOMÍA Y NATURALEZA |
ECOCOCINA
El pinar en el plato. ¿Qué se puede encontrar en la mesa de
un restaurante de Tierra de Pinares con un cocinero enamorado
de la naturaleza y de los ingredientes más cercanos?
Pues todos los productos del pino: piña, piñón, corteza,
germinados, aceites... El ecochef Miguel Ángel de la Cruz
recorre los bosques de pinos de su comarca para buscar los
ingredientes que luego utiliza en su cocina para confeccionar el menú que da vida
a sus jornadas del piñón y a las aplicaciones culinarias del pino piñonero ( Pinus pinea),
que protagonizan la oferta de su casa en agosto y parte de septiembre. |
El chef que se enamoró de la piña y del pinar
FERNANDO LAZARO
René Redzepi es el
joven cocinero del
restaurante Noma de
Copenhague que este año
ha sido coronado en
Londres como el mejor
cocinero del mundo por la
revista Restaurant.
Formado en la naturaleza,... |
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...ha llegado a lo más alto de la gastronomía empleando productos naturales en sus platos. «Quienes trabajan conmigo en Noma saben que van a empezar el día rastreando los bosques y los parques. A veces, como este invierno pasado, el más frío desde la Segunda Guerra Mundial, no es nada fácil recorrer los bosques y costas
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alrededor de la ciudad con nieve y temperaturas bajo cero», explicaba Redzepi tras relevar en el olimpo gastronómico al mismísimo Ferrán Adrià.
Pero no hace falta irse hasta Copenhague para comer los frutos del bosque. El cocinero Miguel Ángel de la Cruz (La Botica, en Matapozuelos, Valladolid) lleva muchos años trabajando e investigando con los frutos del bosque que tiene más cercano: el pinar, con sus piñas y sus piñones. Ambos ecochefs ofrecieron este año en Madrid Fusión, la exclusiva cumbre internacional de gastronomía, sendas ponencias sobre lo que se denominó 'El bosque comestible'. Y cada uno mostró su estilo, que no es otro que la vuelta a la naturaleza.
Si De la Cruz hubiese nacido en Copenhague quizá se hubiese enamorado de los bosques daneses. Pero como ha nacido (o al menos pacido) en plena Tierra de Pinares, Pinares,
pues lo suyo estaba claro. Y
tiene, si cabe, más mérito sacar
provecho de un árbol que nace en
suelos paupérrimos y se permite
el lujo de mantener el verdor durante
todo el año.
Pero el cocinero vallisoletano lo
saca. Y consigue poner sobre la
mesa sabores únicos y texturas
desconocidas tras un concienzudo
trabajo en la cocina. Y, como cada
año desde 2007, sus trabajos culinarios
con el pino y los piñones se
pueden degustar este mes de agosto
(y parte de septiembre) con
unas jornadas en las que los frutos
silvestres del Pinus pinea cobran
dimensión gastronómica y llegan a
la mesa con todo el sabor del bosque,
bien en forma de zumo granizado
de piña verde, pan de piñones,
piñones macerados en miel de
pino o los mismísimos piñones de
leche que cautivaron al propio
Adrià y que formaron parte como
un risotto de la carta de El Bulli.
De la Cruz trabaja con todos los
productos que genera el pino: la
piña, el piñón, la corteza y los germinados.
Él mismo los recolecta y
los pone sobre la mesa con una cocina
moderna que atesora, conceptual
y técnicamente, clarividencia
y capacidad creativa, con
un menú de sensaciones desconocidas
y rompedoras.
Y cada año logra sorprender en
la mesa con nuevas propuestas y
sensaciones, con platos que aportan
algunos aromas y texturas que
forman parte de nuestra memoria
gustativa y otros completamente
rompedores y novedosos.
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Miguel Ángel de la Cruz muestra unos piñones de Pedrajas antes de elaborar un plato. |
| GUIA |
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El restaurante La Botica se ubica en la Plaza Mayor de la localidad de Matapozuelos, en la provincia de Valladolid. Su teléfono es el 983 832 942 y su web www.asadorlabotica.com
Su menú degustación para este año (agosto y parte de septiembre) incluye platos como una mousse de pichón con una cobertura de piña verde y miel en rama silvestre; mini magdalenas de pino piñonero y raíz tostada de achicoria; ajo blanco de piñón de Pedrajas, sardina marinada con hojas anisadas y granizado de uva; pechuga de pato soasada, con un jugo acidulado, pan de piñones y aire de perpetua, hojas tiernas de pimpinela menor; o un requesón de leche de oveja, cuajada con piña verde de pino y jalea de flor de saúco.
Y también asado. Y cocina tradicional. No hay que olvidar que La Botica ha sido desde que se fundó y continúa siendo un asador donde Teodoro, el padre de Miguel Ángel, oficia con maestría en este noble arte. Y para completar este afinado concierto familiar, Alberto, el hermano pequeño, ejerce de sumiller y de experto gestor de una bodega donde siempre hay sitio para los grandes vinos y para cualquier rareza que se elabore en la zona. |
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