El municipio vallisoletano de La Seca
es el corazón que bombea algunos
de los vinos con más personalidad
de la denominación de origen
Rueda. La savia de sus suelos arenosos
y repletos de cantos rodados alimenta
a viejas cepas de verdejo con
cuyo fruto se firman algunos de los
vinos más grandes de esta pujante
comarca vitivinícola.
Y aquí pusieron sus ojos en la añada
2002 un trío de entusiastas del vino,
quienes en su búsqueda de viñedos
singulares por toda España para
su compañía Orowines descubrieron
algunos de los parajes vitivinícolas
más recónditos de España.
En el año 2007, la bodega pasó a
formar parte del grupo Inveravante,
corporación fundada por el empresario
Manuel Jové y que cuenta en
Castilla y León con otras bodegas
(Dominio de Atauta en Ribera del
Duero y Cénit en Tierra del Vino de
Zamora). El cambio no afectó al
equipo técnico, asesorado por Eulogio
Calleja, el alma enológico de Naia
desde su nacimiento y uno de los
magos de la verdejo, y con Cristina
Bosch al frente de la enología. Y mucho
menos a los vinos, que siguen
siendo el fiel reflejo de una estirpe de
verdejos con alma y terruño, y con la
vocación viajera que tuvieron desde
su nacimiento: la bodega exporta el
64% del medio millón de litros de vino
que elabora cada añada.

Cristina Bosch, enóloga de la bodega, muestra uno de los cantos rodados que jalonan el suelo de su viñedo de La Seca, en Valladolid.
El secreto de un gran vino está en la viña. Y por eso Naia ha dibujado un complejo mapa de viñedos, propios o no, con el que perfila sus vinos. Cepas plantadas en vaso en su mayoría, arraigadas en suelos pobres de La Seca y de rueda segoviana con las que la casa dibuja el perfil
que busca para sus vinos, sumando
la mineralidad que aportan los
suelos segovianos con la fruta de los
lasecanos. Un puzle de pequeños vidueños
que gestionan con tino.
El tiempo ha dado la razón a este
trabajo. La verdejo es lo que tiene. Si
se la exprime al máximo y se disparan
sus producciones da vida a vinos
anodinos, pero si se mima en la viña
el resultado son vinos de personalidad
única.
La vendimia del viñedo en vaso se
realiza en esta casa a mano y se
busca una maduración extrema para
las uvas con las que se elaboran
Naia y Naiades, procurando aromas
más complejos. Una vez que la uva
llega a la bodega pasa al menos dos
días en una cámara de frío a menos
cuatro grados centígrados para que
empiece a haber cesión de compuestos,
una maceración prefermentativa
del grano entero de la uva
para facilitar después la extracción
una vez que pasa a los depósitos de
elaboración, tanto los clásicos de
acero inoxidable en dos tinas de
10.000 litros de roble francés. Los vinos
en esta fase se trabajan intensamente,
con una crianza sobre lías
que se mueven con un sistema automático
para lograr otra de las señas
de identidad de la casa: volumen y
untuosidad en boca, para lo que
aportan también pequeñas micro
oxigenaciones.
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| Guia |
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NAIA
Año de fundación: 2002
(adquirida por Inveravante en
2007)
Dirección: Camino San Martín s/n
47491 La Seca (Valladolid)
Teléfono: 628 434 933
Web: www.bodegasnaia.com
E-mail: info@bodegasnaia.com
Enoturismo: No
Persona de contacto: Alfonso
Amigo
Gerente: Alfonso Amigo
Enólogo asesor: Eulogio Calleja
Enólogo: Cristina Bosch
Director técnico: Cristina Bosch
Director comercial:
Javier Sanz (nacional)
Producción media: 500.000 l.
Parque de barricas: 80
unidades de roble francés de
225, 300, 500 y 600 litros.
Dos tinos de 10.000 litros de
roble francés.
Viñedo propio: 23,5 has. de
25 años de edad media (90
los más viejos)
Variedades: Verdejo, viura y
sauvignon blanc.
MARCAS COMERCIALES
K-naia.
Blanco Rueda Verdejo 2011.
Variedades: 85% verdejo,
15% sauvignon blanc
PVP: 5 - 7 €.
Botellas: 220.000
Naia.
Blanco Rueda Verdejo 2011.
Variedad: 100 % verdejo.
PVP: 9 - 11 €.
Botellas: 230.000
Naiades.
Blanco fermentado en
barrica 2009.
Variedad: verdejo.
PVP: 20 - 22 €.
Botellas: 25.000
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El resultado son unos verdejos de altura, desde Naiades, la joya de la corona, que se elabora con el fruto de los viñedos más viejos de la casa, algunos de ellos centenarios, y cuyo mosto fermenta en barricas de roble francés de diferentes tamaños con batonages diarios al principio y más espaciados a medida que avanza su crianza hasta convertirse en uno de los grandes blancos de España, un vino opulento y a la vez repleto de frescura y matices de fruta madura como pomelo o flor de tila.
El vino que da nombre a la bodega es Naia, también un monovarietal de verdejo elaborado con uva muy madura con aromas que huyen del frescor habitual de este tipo de vinos y una boca con una gran expresión del terruño.
Verdejos francos
Son verdejos francos que también quieren llegar al público más joven con el K-naia, un vino desenfadado y sin prejuicios, que hace un guiño a los nuevos consumidores con el nombre de su etiqueta, escrito en el lenguaje que se emplea habitualmente en el teléfono móvil para escribir los mensajes. Aquí la verdejo comparte protagonismo con un pequeño porcentaje de sauvignon blanc y viura y se presenta muy fácil de beber, compacto, expresivo, con mucha vitalidad y una presencia en boca bastante encomiable.
El éxito de Naia se debe a su apuesta por el terruño y por dar vida a verdejos con alma que marcan su propio estilo y moda. Un grande.
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