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| LA BODEGA |
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| VICENTE SANZ (RUEDA) |
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| Esta bodega familiar, ubicada
en la localidad vallisoletana de Valdestillas, se centra en las castas
blancas autóctonas, como la verdejo, si bien no olvida un pequeño
tributo al tinto. |
| El verdejo en todo su esplendor |
| Guia |
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BODEGAS
VICENTE SANZ
Año de fundación: 1991
Tel. / fax: 983 55 11 97
Dirección: Las Flores, 5.47240 Valdestillas
(Valladolid)
Dtor. gral. / Enólogo: Vicente Sanz
Capacidad: 150.000 l.
Barricas: 40 de roble americano y francés
Variedades de uva: Verdejo, sauvignon blanc,
viura, tempranillo, cabernet.
Viñedo: 30 has. entre 10 y 30 años
Marcas comerciales:
VICARAL. Rueda verdejo. Variedades:
Verdejo 100%.
70.000 botellas.
Precio: 4 euros.
VICARAL. Rueda.
Variedades: Verdejo y viura (50%). 120.000 botellas.
Precio: 2,5 euros
CAÑADA REAL. Joven con 5 meses
de barrica.
Variedades: Tempranillo 85% y cabernet sauvignon 15%.
30.000 botellas.
Precio: 3,5 euros.
CAÑADA REAL. Tinto crianza 2001.
Variedades: Tempranillo 85% y cabernet sauvignon 15%.
15.000 botellas.
Precio: 4 euros |
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| J. M. FERNANDEZ |
| El gran potencial de las castas
blancas, especialmente la verdejo, es uno de los principales activos
de una Denominación de Origen como Rueda. Consciente de esta realidad,
el responsable de esta bodega familiar, Vicente Sanz, se muestra convencido
de que su futuro pasa por el mimo de esta variedad y por el cuidado
que ponga en sus elaboraciones. Aunque, eso sí, sin olvidar
al tinto. |
Fue hace ya 30
años cuando a los cultivos de esta explotación agrícola, ubicada en
la vallisoletana localidad de Tordesillas, se añadió el viñedo. Comenzó
entonces la producción de vino, si bien en aquel momento se orientaba
poco más que al autoconsumo. Pero ya a principios de la década de
los 90, con su inclusión en la Denominación de Origen Rueda, la bodega
de Vicente Sanz se adentró de lleno en el negocio vitivinícola.
En la actualidad, Vicente Sanz cuenta con un total de 30 hectáreas
de viñedo en los aledaños de Valdestillas. En torno al 60% está ocupado
por variedades blancas, aunque las previsiones para un futuro cercano
pasan por aumentar ese porcentaje hasta el 80% con la plantación de
unas 10 hectáreas en los próximos dos años. «En esta zona tenemos
una variedad de uva, la verdejo, que es una maravilla, y que da unos
vinos blancos exquisitos. En mi opinión, tenemos que aprovechar para
posicionarnos en el mercado con estos productos, pues en España todas
las DO producen tintos, pero no hay tantas que dispongan de buenos
blancos», explica Vicente Sanz, propietario y enólogo de esta bodega
familiar.
La vendimia ya ha comenzado en esta bodega y ofrece una imagen que
quizá dentro de no demasiados años sea difícil de encontrar: la de
cuadrillas de vendimiadores que recolectan el preciado fruto de la
vid sin otra ayuda que una pequeña hoz y sus manos. El porcentaje
de viñedos que se recogen a máquina en esta elaboradora no supera
el 20%, aunque en los próximos años podría incrementarse. «Estamos
muy satisfechos con la cosecha de este año. La cantidad está muy bien,
y sobre todo la calidad, puesto que las uvas han madurado más lentamente
que el año pasado y eso se va a notar en el resultado final», afirma
Sanz al pie de uno de sus viñedos.
El blanco es la principal preocupación de esta bodega. Dos son sus
elaboraciones principales con estas castas. Por un lado, el tradicional
verdejo 100%, y por otro el Rueda, que mezcla dicho tipo de uva con
viura. «Presumimos de unas variedades autóctonas que son muy |
interesantes y que
permiten elaborar unos vinos muy buenos y muy demandados por el mercado»,
explica Sanz, al tiempo que anuncia que el objetivo de su bodega pasa
por incrementar las exportaciones.Por el momento, el mercado exterior
supone entre un 5% y un 10% y se orienta básicamente a países como
Alemania y Holanda. Pero no sólo de blancos vive esta bodega, a pesar
de que son su principal activo. También queda lugar para los tintos:
un joven, que siempre pasa unos cuatro o cinco meses por barrica,
y un crianza (en las próximas Navidades saldrá al mercado el de la
cosecha 2001). Una cosecha a mano y la selección del fruto desde el
momento en que sale de la planta son garantía de una gran calidad.
La capacidad de la bodega no es excesiva, en torno a unos 150.000
litros, lo cual permite que el vino sea mimado en todo momento del
proceso. Y ahora, en plena vendimia, espera paciente el mágico paso
de la cepa a la copa. |
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