AL
FUEGO LENT0 (VALLADOLID)
Una oferta basada en suculentos pescados
y en una cocina de mercado han convertido a esta casa de comidas
de Valladolid en una de las apuestas más seguras de esta
capital
Cocina tradicional, ambiente
moderno
RODRIGO PADILLA

Imagen del pequeño comedor del restaurante. /
CARLOS ESPESOO
La
sencillez manda en este céntrico restaurante vallisoletano. La sencillez
y una materia prima excelente que, conjugada con una cocina irreprochable
que actualiza los platos españoles clásicos en función de la oferta
del mercado y con un resultado más que notable.
Y no es precisamente fácil
conquistar los paladares con una cocina sencilla pero contundente,
precedida por la ambición de aportar placer al comensal. Y en esta
casa se consigue. No hay artificios creativos pero la comanda es
más que satisfactoria.
‘Al fuego lento’ (el nombre del restaurante ya es toda
una declaración de intenciones de lo que Mercedes en la cocina y
Eleuterio en la sala ponen sobre la mesa) está especializado en
pescados y practica una cocina de mercado de calidad.
Como entrantes la
oferta de la casa incluye una deliciosas gambas frescas a la sal,
un pulpo a la gallega y unas anchoas, junto con otras sugerencias
como almejas a la marinera, salpicón de marisco, revuelto de setas
con carabinero, mollejas o cardo con avellanas.
EL PESCADO, PLATO FUERTE.
El capítulo de pescados es la verdadera especialidad de la
casa con una deliciosa merluza, lenguado con salsa de carabinero,
congrio, rodaballo, lubina...
Las carnes destacan por un soberbio bife de chorizo
argentino, con una carne deliciosamente tierna que junto con unos
postres caseros entre los que destaca el arroz con leche cierran
una oferta muy bien trabajada.
Se trata de una cocina que aúna sin aparente esfuerzo los
sabores clásicos con el barniz de una cocina airosa y de primera
calidad, lo que en este caso logran no con despliegues técnicos,
sino con unos ingredientes de primera.
‘Al fuego lento’ es, en definitiva, un restaurante de cocina
popular y tradicional cuyo mérito está basado en los ingredientes
empleados y en la buena mano para darles punto, no en ninguna técnica
complicada ni en una especial creatividad.
Para completar la oferta, el local cuenta con una carta de
vinos no muy amplia pero sí selecta, con lo que completa una oferta
atractiva que ha convertido a este pequeño establecimiento en uno
de los locales de moda de la capital vallisoletana.
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Sorbete
de chocolate con pepino y yogurt
Para el semisorbete
de chocolate negro.
Ingredientes: 700 gr de agua,
100 gr de base pro-crema Sosa, 15 gr de anticongelante neutro 80º
Sosa, 300 gr de cobertura (Pur Caraibe 66%), 50 gr de cacao en polvo,
80 gr de azúcar y 3 gr de sal.
Preparación: Disolver los sólidos en el agua.
Mezclar la cobertura fundida con la mezcla anterior caliente. Pasar
por sorbetera.
Para el pepino helado.
Ingredientes: 500 gr de pepino y 200 gr de agua.
Preparación: Pelar los pepinos con un acanalador
(dejar zonas con piel). Pasarlos por la thermomix con el agua. Poner
en una pistola y pulverizar sobre el nitrógeno. Dejar un minuto
y colar por un chino fino.
Para el caramelo de yogurt.
Ingredientes: 175 gr de fondant,
75 gr de glucosa, 75 gr de azúcar isomalt y 45 gr de yogurt en polvo
Fabbri.
Preparación: Hacer un caramelo a 158º. Bajar a
140º y añadir el yogurt. Triturar en la thermomix. Espolvorear sobre
un silpat y cocer a 180º en tres o cuatro minutos. Coger pellizcos
y estirar hasta obtener pañuelos.
Para el pepino brunoise.
Ingredientes: 250 gr de pepino
Preparación: Pelar y cortar en
pequeños dados de 0,5 x 0,5 cm
Montaje.
Usar una copa de dry martini. Poner en el fondo
yogurt.
Encima colocar un poco de
brunoise de pepino.
Poner encima el pepino helado. Poner encima una quenelle de
sorbete de chocolate.
Terminar con unos trozos de
caramelo.
| BOCADITOS |
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Jornadas del
cocido maragato.
El restaurante y club social Las Aceñas ha organizado las segundas
jornadas gastronómicas del cocido maragato, que se prolongarán
hasta el 7 de noviembre de 2004. Es una buena ocasión para disfrutar
de este plato tradicional elaborado con nueve clases de carne,
con un exquisito relleno, garbanzo pedrosillano, repollo y sopa. |
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