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| LA BODEGA |
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| DOMAINE MALESAN ESPAGNE |
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El actor francés
Gerard Depardieu y su socio, Bernard Magrez, apuestan por la tinta
toresana para
elaborar caldos de calidad. Un vino con sabor a cine que despierta
expectación en la zona de Toro |
| Un Toro según Depardie |
| Guia |
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DOMAINE
MALESAN ESPAGNE
Año de fundación: 2003
Dirección: Camino de San Román,s/n
49810 Morales de Toro (Zamora)
Teléfono: 649 47 10 06
Propietarios: Gerard Depardieu y Bernard
Magrez
Responsable de bodega: Abdón Segovia
Viñedo: 4 hectáreas
Variedades: Tinta de Toro
Producción esperada:
Entre 12.000 y 30.000 botellas
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| Hollywood
y el vino |
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La uva está
de moda.
Gerard Depardieu no es el único que se ha dejado
seducir por el mundo del vino. También otros colegas de profesión
se afanan con las viñas. El director Francis Ford Coppola produce
vino en su finca del Valle de Napa desde hace más de 20 años.
Produce una gama de vinos en la que destaca el Rubicón, que
se vende a más de 120 euros por botella. Y parece que la afición
por la vid se la ha contagiado a su bella hija, la también directora
Sofia. Por su parte, el actor San Neill ha producido desde 1997
pequeñas cantidades de pinor noir en la zona de Central Otago,
en su Nueva Zelanda natal, que vende con la marca Twin Paddocks. |
| Una
tierra de moda |
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La
apuesta por Toro.
Lo que comenzó siendo un secreto
a voces acerca de las posibilidades de estas tierras toresanas
para elaborar vinos de gran calidad se ha plasmado en la llegada
a esta Denominación de Origen de los más importantes grupos
bodegueros del panorama enológico nacional; desde Vega Sicilia
hasta Mauro, pasando por grupos como Torres, que nunca habían
invertido en España fuera de Cataluña, o Hijos de Antonio Barceló,
que está montando una espectacular bodega; o los riojanos de
Viña Izadi... Estas tierras se han convertido en el nuevo «el
Dorado» del vino en España. |
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| JOSE LUIS CABRERO |
Hablar de la bodega
Domaine Malesan es hablar de sus mentores: el actor francés Gerard
Depardieu y el empresario Bernar Magrez. Y sin embargo el alma de
la bodega no está en el renombre de sus propietarios sino en la calidad
de sus viñedos y el mimo y el cuidado con que se elaboran los caldos.
Abdón Segovia, el hombre designado por los dueños de Domaine
Malesan
para... |
poner en marcha la bodega
en la Denominación Origen Toro, no puede ocultar su entusiasmo a la
hora de hablar de la calidad de los vinos que descansan en las barricas,
del mejor roble francés, apiladas en la improvisada nave que está
sirviendo para realizar los primeros ensayos. «Estamos probando con
lo mejor de lo mejor para ver que da de si la tinta de Toro, el objetivo
de Depardieu y Magrez es saber si en esta denominación de origen se
puede llegar a niveles de calidad parecidos al Vega Sicilia».
Las aspiraciones de los dueños de Domaine Malesan son claras,
hacer un vino de excepcional calidad que pueda pasear el nombre de
Toro por los mercados más elitistas de todo el mundo. Para lograrlo,
afirma Segovia, no se han reparado en gastos ni en esfuerzo.
Aunque las instalaciones no son gran cosa, lo importante es
la materia prima y el trato de los caldos, y en eso, la bodega ha
optado por la máxima calidad. «Después de muchos meses de búsqueda,
se compró el mejor viñedo de Toro, con el mejor tipo de suelo y con
las mejores cepas. Ahora, estamos haciendo un vino totalmente artesanal
siguiendo las instrucciones que nos llegan de Francia», explica el
responsable de la bodega.
El trabajo de campo empezó en el verano de 2003. La compra
por esas fechas de cuatro hectáreas de viñas viejas en un pago cercano
a la bodega impidió intervenir en el proceso de cultivo y sólo permitió
realizar una vendimia especialmente cuidadosa. Entonces, explica Segovia,
se recogieron alrededor de 10.000 kilos de uva que estaba muy sana
y en un estado ideal de maduración.
A la vendimia siguió el procesado de los frutos, el gran secreto
de Domaine Malesan. «Desgranamos racimo por racimo, despalillando
y quitando todas las uvas en mal estado para colocarlos después en
cubas de madera lo más enteros posible».
Durante los siguientes días, y con la constante supervisión
de los enólogos franceses, los responsables de Domaine Malesan vigilaron
la temperatura y densidad del vino casi cada hora. Se hizo un seguimiento
constante del caldo, utilizando hielo carbónico para mantener la temperatura
los primeros seis días entre los 10 y los 11 grados. Después, dejamos
que se elevara hasta los 27 grados para retornar a los 16 o 17 grados
en el final del proceso».
En los días posteriores, «se trasladó el vino a barricas de
roble francés nuevas », afirma Segovia, «consiguiendo alrededor de
11.000 litros. Está previsto que permanezca en las cubas cerca de
18 meses, después que duerma en botella y que salga al mercado probablemente
en 2006».
En total habrán pasado tres años desde la vendimia hasta la
comercialización. «Por ahora todos los cálculos son aproximados, porque
el vino se está haciendo con un esmero y un cuidado muy especial».
El objetivo fundamental de los responsables de la bodega, continua
Segovia, es «no precipitarse y sacar al mercado el mejor vino posible
y deslumbrar a la gente que está esperando en todo el mundo para comprobar
el verdadero potencial de la tinta de Toro».
Lo más probable es que el primer producto procedente de la
bodega de Morales de Toro salga al mercado bajo la categoría de crianza.
A simple vista parece poco reconocimiento para un vino en el que se
ha |
| invertido tanto tiempo
y esfuerzo, pero Segovia está seguro de que su calidad servirá para
hacer sombra a todo tipo de reservas y gran reservas. «Lo de menos
es si por cuestiones reglamentarias se vende como crianza, lo importante
es que al público le guste y aprecie el trabajo que hemos hecho».
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Abdón Segovia, responsable
de la bodega, comprueba el color de uno de los vinos que se
cría en una cuba de madera. / FOTOS: JOSE FRANCISCO GAMAZO |
Y si tanto
Depardieu como Magrez tienen puestas grandes esperanzas en los
caldos que en la actualidad descansan en las barricas de roble
de la bodega, la espectacular cosecha de este año puede superar
las mejores previsiones de los empresarios galos.
Segovia destaca el comportamiento de la viña y los resultados
obtenidos en la vendimia. «Se ha rayado la perfección, doblando
la producción sin introducir técnicas de cultivo agresivas y
con un tratamiento de las cepas cercano a lo ecológico».
Entre las instrucciones llegadas de Francia, el
responsable de Domaine Malesan destaca las podas en verde realizadas
y la selección de cada racimo. «El resultado ha sido espectacular,
con una uva concentrada en la mitad superior de las cepas, muy
bien aireada, muy suelta, con mucho color, poca acidez y bien
equilibrada».
Los resultados de una vendimia casi de |
ensueño
ya se pueden disfrutar en Domaine Malesan. El vino ya está hecho
y las primeras catas, explica Segovia, «ponen de manifiesto
que tiene un gran sabor a fruta madura, con el color muy intenso
de la tinta de Toro, con taninos maduros y suaves y agradable
al paladar». La graduación alcohólica ronda los 16 grados.
La intención de los responsables de la bodega es sacar
alrededor de 30.000 botellas al mercado de esta cosecha 2004.
Las ventas, dada la escasa producción de Domaine Malesan, su
calidad y la popularidad de los propietarios, parecen aseguradas
y los primeros vinos con el apellido Depardieu se agotarán rápidamente.
Los responsables de la bodega, afirma Segovia, pretenden
probar durante tres años las bondades de la tinta de Toro antes
de afrontar la ampliación de Domaine Malesan. «En ese tiempo,
la uva de la zona tiene que demostrar sus propiedades y tenemos
que ver si los vinos pueden llegar a ser de primerísima fila».
Los límites de la empresa vendrán determinados, insiste
el responsable de la bodega, por los límites del vino. «Tanto
Depardieu como Magrez han expresado su intención de invertir
en Toro lo que sea necesario, puesto que la distribución de
los caldos si tienen la calidad suficiente, parece asegurada
».
Entonces, añade Segovia, sería el momento de comprar
nuevos viñedos y ampliar las instalaciones. Aún así, seguirían
vigentes las premisas básicas que actualmente rigen la actividad en
Domaine Malesan: viñedos viejos en propiedad y trato artesanal
de los caldos. «Otras bodegas puede que busquen otros objetivos,
como grandes producciones o vinos de calidad media, pero aquí
la meta es sacar el máximo partido de la tinta de Toro y lograr
vinos que puedan estar en la elite mundial».
La pasión de Gerard Depardieu por el vino no viene
de hace dos días. De hecho, el actor francés se define como
actor y viticultor. La aventura de Toro la emprende con Bernard
Magrez, titular de la mayor distribuidora de vinos de Francia
y de varias bodegas situadas en Francia, Chile, Argentina y
Marruecos.
El actor comenzó su propia carrera vitícola hace 22 años,
cuando compró una hectárea en Borgoña. Después, en 1989 adquirió
un terreno de 110 hectáreas en Anjou, en el Chateau de Tigné,
donde produce actualmente entre 500.000 y 600.000 botellas al
año. Tras encontrarse en 2001 con Magrez, adquirió el Chateau
Gadet en el Médoc, y 2,2 hectáreas en Aniane (Hérault),
en el Languedoc.
Junto a Magrez, al que llama «su padre espiritual».
Depardieu comparte «la misma insoportable energía, la misma
alegría por vivir», dice, pero también «las mismas exigencias
de perfección». De ahí la idea de elaborar juntos vinos de gran
calidad, elaborados en un primer momento en pequeñas cantidades
y en pequeñas superficies.
Durante una entrevista a la AFP cuando se encontraba
de paso por Londres para dar a degustar sus primeros 2002, la
estrella del cine francés mencionó su antigua pasión por esta
bebida. «¿Mi pasión por el vino? Viene incluso antes de haber
nacido. Creo que hasta el líquido amniótico de mi madre estaba
hecho de vino», confesó Depardieu. Además, le gusta viajar a
los lugares donde hay buen vino. «Voy a menudo a regiones donde
hay vino. A Hungría, Moldavia, Chile, Argentina... ¡Hay vino
por todas partes! », exclamó en una ocasión. |
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