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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| SANTA OLAJA DE ESLONZA (LEON) |
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| El interfluvio del Porma y el Esla
agrupa en su tramo final las ruinas de Lancia y los monasterios de
Sandoval, Gradefes y Eslonza, además de la joya mozárabe
de San Miguel de Escalada |
La senda de los monjes ERNESTO
ESCAPA |
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Poco a
poco se va perdiendo la memoria del monasterio de Eslonza, donde enseñó
el padre Feijoo, quien en su Teatro Crítico hizo un homenaje de reconocimiento
al pollino que tenía el monasterio para hacer los avíos hasta la ciudad.
Desde luego, no fue un cenobio cualquiera, aunque lo
que queda después del expolio no parezca gran cosa. Aquí se hospedó
una noche de verano de 1795 el ilustrado Jovellanos, que escuchó cantar
esta copla maliciosa y la transcribió en sus Diarios: Santa Olaja
y Villarmún, / Mellanzos y Palazuelos, / hacen los hijos a medias
/ con los frailes de San Pedro». Aunque no rima tan bien como la de
Trianos, ha sido objeto de reproche y repudio por cuantos tonsurados
escribieron después sobre esta abandonada abadía benedictina. El paisaje
alomado de esta zona tiene en su primer tramo el entretenimiento de
unos huertos que se riegan con el arroyo que mana del caño del Zorro.
La ermita de Villamoros recibe el nombre de un despoblado medieval
mencionado en la documentación monástica de Eslonza. No es el único
de la zona. Cerca de aquí, desde Mellanzos, se puede acceder hasta
Cañizal de Rueda, que está a dos kilómetros de Valduvieco y ofrece
en vivo y en directo el melancólico espectáculo de la manoseada despoblación.
Su caserío de cantos rodados y barro rojo va dejando a la vista los
zarpazos del abandono.
La Virgen de Villamoros es el único santuario de la zona y
goza de especial devoción entre los pastores, que a lo largo del año
constituían su única clientela. En los tiempos de gloria del monasterio,
los monjes se apropiaron de la imagen, llevándola hasta uno de los
altares de su iglesia renacentista. Pero de noche la Virgen regresaba
a la ermita, dejando clara su preferencia por los pastores. Así que
los monjes se vieron obligados a practicar el senderismo para acudir
hasta la pradera del santuario a oficiar el culto para los pastores.
Después de un tiempo de cierto abandono, hace ahora doce
años se llevó a cabo el adecentamiento del entorno con un abuso de
granito y de protagonismo por parte del benefactor y de su cantero,
que dejaron su nombre grabado a diestro y siniestro.
Para quien no está en el secreto del patronazgo, se trata
de un exceso ciertamente molesto, que alguien con dos luces debiera
haber controlado a tiempo. Ahora ya no hay remedio. A pesar de todo,
el enclave del santuario y su prolongación hacia la fuente de los
pastores, que brota en el arranque de Valdenubla, resulta un espacio
muy grato y solitario. Sobran los adornos de urbanización barata,
que en esta soledad proliferan hasta provocar la crispación. Un chozo
de reciente factura recuerda que estamos en el santuario de los pastores.
El lugar se ofrece como lanzadera hacia distintos horizontes.
Asomados a la hendidura de Valdenubla se ve como telón de fondo la
cordillera caliza. Desde Carrolvino, que es la mota que asoma detrás
del calvario, se domina la vega del Porma, con Castrillo abajo y Secos,
Villafruela y Moral del Condado al otro lado de la frontera de los
chopos.
Ya de vuelta, es aconsejable adentrarse en el laberinto
de las ruinas y hacer un alto en Villarmún, para ver su iglesia adornada
con canecillos románicos. En el interior, un arco mozárabe da paso
al ábside rústico.
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| GUIA |
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LLEGAR
Hasta Santa Olaja de Eslonza se llega tomando en la N-601, antes
de cruzar el puente de Villarente en dirección a León, el desvío
hacia Gradefes. |
de los pastores, con
agua potable.
DURACION
Los 7 km. de la ruta se recorren en dos
horas y media con paradas. COMER
En Puente Villarente, la Casona (987 312 474) y El Delfín Verde
(987 312 065). En Mansilla de las Mulas, Alberguería del Camino
(987 311 193), El Hórreo (987 310 130) y Casa Marcelo (987 310
835).
DORMIR
La Casona (979 879 021), Peña Tremaya (979 879 087) y La Viuda
(979 879 013).
TURISMO RURAL
En Villomar, Hospedería La Cenia (987
310 101). En Santibáñez de Porma, La
Mansión del Tío Pepe (987 261 101). En
Mansilla de las Mulas, Las Singer (987
310 454).
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PUNTO DE PARTIDA
Las ruinas del monasterio benedictino de San Pedro
de Eslonza enseñan sus muñones al otro lado del río Moro, en
Santa Olaja de Eslonza. El rumbo hacia el santuario está bien
marcado en todas las encrucijadas dudosas.
TIPO DE SENDA
lEs un camino agrícola con buen firme.
Llegando al alto de Villamoros, conocido como alto de la Salve,
se avista la ermita con su entorno de cruces y arbolillos. A
un centenar de metros del santuario, en la caída hacia el vallejo
de Valdenubla, está la fuente |
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| Ermita de Villamoros. |
Fuente de los Pastores. |
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| Ruinas del monasterio de Eslonza. |
Paisaje en la senda de los monjes. |
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