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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| MANSILLA DE LAS MULAS (LEON) |
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| Si el Duero es el río
literario español por excelencia, esa misma categoría
entre los afluentes le corresponde al Esla, que además
agrupa en su curso medio una de las rutas artísticas más
ricas y atractivas de la comunidad castellana y leonesa |
| Monasterios del Esla |
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| ERNESTO ESCAPA |
| La salida desde Mansilla por
el viejo puente sobre el Esla ofrece una de sus caras más nobles,
al volver la vista sobre la muralla decorada por el colorido vegetal
de la chopera. La primera deriva de esta senda monástica sigue el
curso del río, que poco más abajo de Mansilla amplía su caudal
con las aguas del Porma.
El desvío hacia Sandoval... |
... está bien señalizado
a la izquierda, siguiendo la carretera en dirección a León. Este cenobio
lo fundó una docena de monjes de La Espina, que vinieron a esta vega
atraídos por las donaciones de la corte leonesa. Al margen de los
incentivos materiales, no hicieron mal traslado, al pasar del menudo
Bajoz de los Torozos a este generoso interfluvio agrícola. El pueblo
se llama Villaverde de Sandoval y su gente ha sostenido una larga
pelea para conseguir el uso razonable de las tierras desamortizadas.
Claro que los litigios no son de ahora, porque ya en el tránsito del
XVI al XVII el monasterio padeció sucesivos incendios
de origen sospechoso. Luego se arruinó a mediados del XIX,
con la desamortización, y no empezó a restaurarse hasta
los 70, coincidiendo con el octavo centenario de su fundación.
Entrada a la iglesia del monasterio de
Gradefes. / FOTOS: ERNESTO ESCAPA
Este monasterio es uno de los menos conocidos de León,
a pesar de resultar el más accesible por su ubicación y por la disponibilidad
de la señora Munda, que vive en el recinto y atiende al visitante
con un gracejo singular. Así que no hay disculpa para esquivar la
entrada a la iglesia y a lo que queda del claustro.
El templo se ha mantenido como parroquia del pueblo y luce
un par de portadas de mérito y un ábside muy rasgado que resulta
más vistoso al exterior que por dentro.
La iglesia se inició como románica para rematarse con otros
aires. Así que tiene ese aspecto cabezón, con un ábside y un crucero
de envergadura desmedida para la dimensión del conjunto. A partir
de los 70, cuando se cumplía el centenario, este monasterio sufrió
algunas intervenciones más que discutibles, cuya huella señala como
nadie la señora Munda, si está de humor para ello. La puerta que se
abre a los pies es gótica, cobija un calvario en su tímpano, se adorna
con hojas de berza y roble y luce capiteles con forma de monje.
De regreso a la general, enseguida se ve el desvío hacia
San Miguel de Escalada, que remonta el curso del Esla. La carretera
es estrecha y discurre en la vecindad del soto arbolado, atravesando
Villafalé, Villiguer, Villacontilde, Valle de Mansilla y Vega de los
Árboles. A la izquierda asoma el páramo de Villasabariego con sus
cuevas troglodíticas abiertas en la ladera. En su cima estuvo la ciudad
de Lancia, devastada por los romanos.
El pueblo de San Miguel de Escalada anuncia el próximo
desvío hacia el monumento mozárabe, que se recuesta en la pendiente
que mira al río. Es una de las joyas del arte medieval español y lo
sigue siendo de milagro, a pesar de las sucesivas intervenciones de
los arquitectos. En la actualidad se ha vuelto a abrir a las visitas,
aunque todavía tiene el pórtico bellísimo invadido de materiales de
obra y plásticos de desecho. Su arquería de herradura compone una
de las imágenes más conocidas de nuestro patrimonio.
El interior es un recinto mágico. Los arcos están tachonados
de molestos testigos, cuya función es vigilar si vuelve la ruina después
de tantas exploraciones, tentativas de cimentación y vuelta a empezar.
La torre, chaparra y pesadota después de perder su cuerpo alto durante
la restauración de Juan Bautista Lázaro (1894), es ya románica y ha
almacenado durante tiempo las sobras y despojos del cuerpo mozárabe.
A su lado está adosada una capilla del mismo estilo.
Ahora se ha restaurado y está pendiente de que la autoridad reciba
las obras para que por fin se habilite en su interior una muestra
con los materiales arqueológicos rescatados durante el último siglo.
Así se eliminaría el caseto que ahora ocupa la guarda del monumento
y que es un estorbo en este entorno. |
| Guia |
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COMO
LLEGAR
Esta ruta discurre por carreteras provinciales que recorren
la comarca mediante
entre el Esla y el Porma, tomando como punto de partida Mansilla
de las Mulas,
para concluir en Puente
Villarente.Estas dos localidades leonesas se encuentran en la
N- 601. DONDE
COMER
Mansilla es una de las plazas gastronómicas más
acreditadas del Camino. Incluso cuenta con algún plato
autóctono, como el bacalao con tomate. Pero no es la
única singularidad. En su oferta, hay novedades tan interesantes
como la Alberguería del Camino (987 311 193) o La Cenia
(987 310 101), junto a clásicos de renombre, como Casa
Marcelo (987 310 835) o El Hórreo (987 310 130). En Puente
Villarente,
la Casona (987 312 474), instalada en un antiguo hospital de
peregrinos.
TURISMO RURAL
En Villómar, Hospedería La Cenia (987 310 101).
En Santibáñez de Porma, La Mansión del
Tío Pepe (987 261 101). En Mansilla de las Mulas, Las
Singer (987 310 454) y Alberguería del Camino (987 311
193). |
Monjes en la portada gótica
de Sandoval. |
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Desde Escalada
se puede proseguir, remontando el páramo, hacia Mellanzos, o bajar
a la ribera y alcanzar Gradefes por Rueda del Almirante, Casasola
y Cifuentes de Rueda. En todos estos pueblos la luminosidad del adobe
combate con los remiendos mezquinos.
Rueda ofrece un mirador privilegiado sobre la alameda del Esla.
Gradefes, famoso por su monasterio de monjas, podría serlo igualmente
por el descuido con su caserío tradicional. Es un pueblo tendido a
lo largo de la carretera, que saca un brazo hacia el puente sobre
el río, donde es complicado encontrar un rincón sin atropellos.
Para compensar el desaguisado, el recinto de entrada a la iglesia
del monasterio fue recuperado por Caja España con gusto y buen criterio.
La iglesia suele estar abierta de continuo. Como las monjas no han
faltado casi nunca desde1168, el monasterio muestra buen aspecto,
aunque el interés artístico se concentra en la iglesia y en la sala
capitular del claustro.
GIROLA UNICA
La iglesia ofrece la singularidad de contar con la única
girola del monacato femenino español. Si tenemos en cuenta que la
girola se plantea en los monasterios masculinos para disponer de más
altares en que oficiar la misa, sí que parece una rareza un tanto
extravagante. Aunque el resultado sea tan hermoso.
El camino de regreso hacia Puente Villarente por Mellanzos
salva un portillo de robledal a medio deshojar. En Santa Olaja se
atisban a la derecha de la carretera los muñones del poderoso monasterio
benedictino de San Pedro de Eslonza. Los últimos despojos artísticos
viajaron a la ciudad de León para ennoblecer la iglesia de Renueva.
Villarmún tiene una iglesia románica bien arreglada que
cobija un vistoso arco mozárabe. La ruta desemboca en la carretera
general a la entrada del puente torcido de Villarente, sobre el Porma. |
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