 |
| LA BODEGA |
|
| VEGA SICILIA (RIBERA DEL DUERO) |
|
| La emblemática bodega
de Ribera elabora con las variedades francesas roussanne, marsanne,
viognier y chardonnay plantadas hace once años en su finca
de Valbuena de Duero su primer vino blanco con muy buenos resultados |
| Vega Sicilia apuesta por los
grandes blancos |
| Guia |
|
BODEGAS
VEGA SICILIA
Año de fundación: 1964
Dirección: Ctra. Nac. 122, km. 323.
47359 Valbuena de Duero (Valladolid)
Tel.: 983680147 / 983 680 198
Fax: 983680263
Web: vega-sicilia.com
E-mail: vegasicilia@vega-sicilia.com
Propiedad: Familia Alvarez
Consejero delegado: Pablo Alvarez
Enólogos: Xavier Ausàs y Begoña
Jovellar
Director viticultura: Enrique Macías
Pers. contacto: Inés Rodríguez
Viñedo: 140 has.
Variedades: Tinto fino (85%),
cabernet sauvignon (10%), merlot y
malbec (5%)
Producción: Entre 200.000 y 400.000
botellas
Barricas: 1.700-2.200 de roble francés
y americano
Capacidad elaboración: 350.000 kilos
Comercialización Nac: 65% (clientes
fijos). Exp: 35%
Marcas comerciales:
VALBUENA 5º. Tinto.
Variedades: Tinto fino (80%) y
Merlot y Malbec (20%).
VEGA SICILIA UNICO. Tinto.
Variedades: Tinto fino, Cabernet y
Merlot.
|
| El
por qué |
|
Trasfondo
histórico.
Las razones para que Vega Sicilia acometa esta singular iniciativa
en el corazón de la Ribera del Duero son, en principio, dobles:
por un lado, la bodega elaboró y comercializó vinos blancos
hasta el año 1948, según figura en la documentación de la bodega,
en la que se especifica además que la calidad era muy buena;
esta práctica se abandonó sin que se tenga constancia fehaciente
del por qué; por otro, Pablo Alvarez, consejero delegado de
la bodega, es un gran amante de los grandes vinos blancos del
mundo, especialmente de los borgoñas y los ródanos. |
| La
historia |
|
El
futuro.
La irrupción de estas nuevas variedades blancas procedentes
del alto Ródano supone un importante salto cualitativo en una
tierra en la que se conserva de forma testimonial el albillo
(es la única casta blanca admitida por el Consejo Regulador)
como muestra de un pasado en el que se la utilizaba para mezclarla
con las variedades tintas y dar lugar a los claretes o rosados
que durante tantos años protagonizaron la gastronomía de Castilla
y León. Si la experiencia de Vega Sicilia resulta positiva,
el resultado supondría un importante espaldarazo para el vino
blanco español. |
|
| FERNANDO LAZARO |
| Vega Sicilia va a dejar
de ser exclusivamente ese «oscuro objeto del deseo». Por
lo menos, en cuanto a su color se refiere: la emblemática bodega
de la Ribera del Duero ha elaborado este año su primer vino
blanco, procedente de variedades francesas que plantó en su
finca de Valbuena de Duero, en el corazón de la Ribera, hace
ahora once años. La experiencia, por el momento, ha dejado... |
...muy satisfechos a los
responsables de la bodega, aunque pasarán varios años de pruebas y
elaboraciones antes de que la casa decida -o no- lanzar el primer
Vega Sicilia blanco al mercado. Vega Sicilia cuenta con una plantación
de 250 hectáreas de viñedo (un 80% la variedad autóctona tinto fino
o tempranillo y, el resto, cabernet sauvignon, merlot y malbec) asentado
en suelos arcilloso- calcáreos, con zonales pardos y una parte aluvial.
Esta plantación se aumentó y diversificó hace ahora once años
con una serie de variedades blancas completamente desconocidas para
los terruños de la Ribera; en total, Vega Sicilia plantó 20 hectáreas
de las variedades francesas roussanne, marsanne, viognier y chardonnay.
Todas estas variedades proceden del alto Ródano y se plantaron en
la zona con el suelo más frío de toda la finca.
LARGA ESPERA.
Una vez que la plantación estuvo hecha, y fieles a la
filosofía de la casa, los responsables de la bodega han esperado
a que las cepas tuviesen más de diez años -periodo que
en Vega Sicilia se considera imprescindible para que la planta se
equilibre y aporte todo su potencial- para empezar a elaborar los
vinos.
Y este año ha llegado el gran momento y se ha realizado la
primera vinificación que, hasta el momento, ha dejado muy satisfechos
a los responsables de la bodega.
Esta experiencia inicial se repetirá durante los próximos cuatro
años para estudiar la evolución de las vinificaciones, la madera,
el tiempo, cuándo se embotella, la evolución del mismo una vez embotellado...
Esta añada han elaborado 2.000 kilos de cada variedad de dos
formas: una con fermentaciones en pequeños depósitos de acero inoxidable
y la otra en barricas de roble, en este caso también procedentes de
distintas forestas (seis en total) para estudiar la evolución real
en cada uno de los casos.
«Si el resultado final después de estos cinco años de trabajo
es positivo y el vino evoluciona y envejece bien se seguirá adelante
con el proyecto; en caso contrario, se arrancarán las cepas», señaló
Xavier Ausàs, director técnico de Vega Sicilia.
Si esta funesta posibilidad se llegase a materializar, la ‘aventura’
blanca de la bodega habría conllevado unas pérdidas de 500.000 euros.
«La primera experiencia con las uvas de este añada nos ha dejado
muy satisfechos», indicó Ausàs, que agregó que para que este vino
blanco se comercialice finalmente en el mercado tiene que demostrar
«que es un producto grande, en sintonía con la filosofía de la casa».
En cualquier caso, si la idea se materializa este vino se convertirá
en un objeto de culto, ya que la producción anual oscilará entre 15.000
y 20.000 botellas de un vino que se habrá vinificado en barrica nueva,
que habrá hecho la maloláctica en roble (dependiendo de la añada y
variedad) y que estará preparado para vivir una larga vida.
POCAS BOTELLAS.
Es más, el número final de botellas será menor si los
responsables de la bodega apuestan por la elaboración de monovarietales
con alguna de las cuatro variedades de las que disponen en su plantación
de la finca de Valbuena, y podría oscilar en torno a 4.000 ó 5.000
botellas.
Los responsables de Vega Sicilia consideran que el terroir
del que nacen los míticos tintos de la casa es bueno para vinificar
blancos en el más puro estilo de Borgoña, donde los blancos son glicéricos
y untuosos y poseen una concentración casi increíble, una suculencia
y un sabor intenso que ha hecho de éstos vinos de escala mundial.
Este vino blanco su sumará a los que han hecho famosa a la
bodega desde que en 1917 elaborase su primera cosecha: Valbuena, que
se lanza en su quinto año (antes había un Valbuena que se comercializaba
en su tercer año); el Vega Sicilia Unico, que se elabora solo en añadas
excepcionales; y el Vega Sicilia Unico Reserva Especial, un original
ensamblaje de varias añadas.
Una parte de la producción del Unico se embotella en magnums
y sale al mercado pasado un tiempo y vestido en su etiqueta con un
cuadro de un artista diferente, entre los que figuran «Carro de mies»,
obra original de Benjamín Palencia, junto a obras de Vela Zanetti
o Antonio |
| López. Todos estos
cuadros originales adornan las paredes del palacete de la finca.
La elaboración del primer blanco
de la 'era moderna' de Vega
Sicilia supone su retorno a los orígenes,
ya que esta bodega estuvo
elaborando y vendiendo vino
blanco hasta el año 1948. |

Imagen de uno de los viñedos de Vega Sicilia ubicado en una ladera de la finca de Valbuena,en pleno corazón
de la Ribera de Duero vallisoletana.
|
LA
CALIDAD MARCA EL FUTURO.
El resultado y la comercialización de este vino blanco
dependerá, según la filosofía de trabajo de la casa, de la calidad.
Antes de que esto ocurra -si llega a pasar-, habrán pasado finalmente
quince años, diez desde que se plantó el viñedo más los cinco
de vinificaciones de prueba.
Y en aras de lograr todavía más calidad, la bodega comenzó
a estudiar hace años la composición de los diferentes pagos
de la finca, lo que ha servido para dar vida a un completo estudio
edafológico que ha demostrado que la complejidad de los vinos
de Vega Sicilia ya se origina en el terruño: el estudio
ha diferenciado 19 tipos de suelo en la finca. Con los datos
sobre la mesa, la bodega realizará una amplia reforma en su
nave de elaboración, ampliándola para vinificar pago por pago.
Y a los tinos de madera, de acero inoxidable y hormigón con
los que cuentan ahora, se unirán otros muchos depósitos diseñados
especialmente para la cabida a cada uno de los pagos en |
los que está parcelada
la finca, con una apuesta clara por las vinificaciones en hormigón.
Con esta nueva inversión se cierra el ciclo completo, ya que
una de las máximas que caracteriza a la casa es un control exhaustivo
del viñedo, con unos rendimientos por hectáreas muy bajos (cada
cepa produce menos de dos kilos) y un seguimiento de todos los
parámetros de la uva parcela por parcela.
|
|
|
|
|