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| INDICACIONES DE
CALIDAD |
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| El Concurso
Nacional de Cocina se centra en este alimento de ‘secano’
que sirve para demostrar el alto nivel de las nuevas generaciones
en materia culinaria |
Aprendices de Adrià
reinventando el bacalao
TERESA SANZ |
| El bacalao ha sido durante decenios
el único pescado habitual en la meseta central. Por eso, el
Concurso Nacional de Cocina para Escuelas de Hostelería, que
organiza el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) La Albuera,
de Segovia, se ha centrado en su quinta edición en este producto
de tierra adentro. |
Fresco, desalado
o en salazón, y preparado con diversos acompañamientos, inspiró el
mejor hacer de catorce aprendices de cocinero que poco tienen que
envidiar a muchos profesionales.
Cuatro horas como tiempo máximo; la obligatoriedad del ingrediente
y una bandeja estándar para presentar el producto, fueron las condiciones
del concurso que, en sus ediciones anteriores, había homenajeado la
trucha, el cordero, el cochinillo y la ternera morucha.
«Nos centramos en los productos de la tierra y el bacalao ha
sido durante siglos el pescado por excelencia de Castilla», señala
Carmen de Pablos, directora del centro organizador. |
El
IES la Albuera es el único del país que organiza un concurso para
no profesionales de Cocina. Comenzó hace cuatro año con carácter regional
y en esta quinta edición ha dado el salto al ámbito nacional. Su convocatoria
supone para el centro de enseñanza una inversión de más de 3.000 euros
que financian en su mitad el Ayuntamiento y Caja Segovia.
La quinta edición reunió la semana pasada a las nueve escuelas
castellanoleonesas, ubicadas en cada capital, con la excepción de
Burgos, que no tiene, y la duplicidad abulense que reparte formación
entre Avila y Arévalo.
SIN PREMIOS EN METALICO.
Catorce concursantes se disputaron los tres trofeos de un premio
sin dotación económica. «Se trata de formar y motivar, el premio no
es crematístico », apunta la directora del IES.
Javier Checa, de 24 años, estudiante de la Escuela
Superior de Hostelería de Madrid se alzó con el primer premio por
un trabajo culinario denominado ‘Dados de bacalao con crema de pil-pil
de calabaza y marmitako de morcilla y queso Idiazabal’. El segundo
y tercer premio se quedaron en esta Comunidad autónoma, que |

Dos jóvenes cocineras ‘partiendo’ el bacalao durante
el concurso. / FOTOS: FERNANDO PEÑALOSA. |
absorbe al cien por cien los titulados
en los estudios de cocina.
Francisco Javier Prieto, alumno del IES salmantino
Vaguada de Palma recibió el segundo trofeo por su ‘Lomo de Bacalao
confitado con yogurt de cabra y chipirones negros’, mientras el leonés
Eduard Martínez, del IES Eras de Renueva, obtuvo el tercer puesto
por su ‘Bacalao con caracoles, espuma de seta y lágrimas crujientes
de tomate’.
CONTRASTES DE SABORES.
El coordinador del certamen destacaba los «dos contrastes
de sabores tan llamativos y originales» que habían logrado los dos
platos elaborados en la Comunidad.
Las habilidades culinarias demostradas por los participantes
demostraron el «elevado nivel de las escuelas de hostelería», reconocido
por el jurado, integrado por profesores de cada una de las escuelas
participantes.
En las tres cocinas donde se prepararon los platos, el
bacalao se deshizo para ocultar su carne en forma de geleé, confituras,
marmitaco, espuma, brandada, milhojas o puré.
Si el pil-pil no resulta sencillo en las cocinas domésticas,
ellos dominaban hasta tres tipos de pil-pil a la vez y con la seguridad
que da la práctica diaria, mezclaron el bacalao con pimientos, garbanzos,
uvas, morcilla, setas o calabazas.
Ninguno de los participantes anduvo resumiendo el
título de sus platos. El coordinador del Concurso, Bernardo Callejón,
niega taxativamente que sean necesarios los títulos gastronómicos
tan largos pero apunta: «En la Cocina pasa como en todo; mandan cuatro
y si Ferrán Adriá, Arzak y otros, ilustran sus platos, los demás no
quedan a la zaga».
El jurado tuvo en cuenta en su decisión la «originalidad»,
«presentación » y «calidad del resultado». La dificultad mayor del
bacalao para todos fue dar el punto de sal y el punto de cocción.
Para los zamoranos Daniel Vicente y su ayudante, Carlos
González, de 2º de Cocina del Centro Específico de F.P de Zamora,
lo difícil es «quitarte los nervios». Su ‘Bacalao a la esencia de
mar con calabacín’, resultó un duro contrincante para los tres galardonados.
Aunque la cocina profesional hace mucho que ha dejado
de ser territorio masculino, al concurso acudieron pocas
mujeres. Para las vallisoletanas
Raquel y Soraya, estudiantes del IES
Alcazarén, el concurso sirve para ir
entrenando. Sus ‘Lascas de bacalao
en salsa marinera con milhojas verdes
y lágrimas de tomate’, formarán
parte estos días de los menús navideños
en sus casas. «Con eso de que
estudiamos cocina, los fines de semana
y fiestas, ¡a ver quién va a cocinar!
», apunta Raquel que a sus 19
años, se mueve en la cocina con aires
que asemejan la destreza de los grandes
chefs. |
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