 |
| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
|
| AMUSCO (PALENCIA) |
|
| Amusco puede ser un pueblón
terracampino más, de los que asoman su silueta pardusca a la
fugacidad de quienes pasan de largo por la carretera que lo bordea,
o un lugar cargado de secretos fascinantes. Todo depende de los ojos
que lo miren. |
| La sinagoga escondida |
|
| ERNESTO ESCAPA |
En cualquier caso, es preciso
detener el paso y recorrer sus plazuelas con jardines enhebradas por
calles de vistosa arquitectura, en la que se combinan los sillares,
el adobe y ese ladrillo centenario que al cabo de los años ha adquirido
una pátina señorial Amusco tiene dos plazas principales, que se han
conocido... |
... tradicionalmente como
la Mayor y la Menor. La frivolidad de los caprichosos bautistas municipales
ha conseguido borrar el rastro de esta singularidad y la Menor lleva
ahora el nombre de un obispo nacido en la villa. En la Mayor estaba
el pósito, que hoy es un hangar donde se cobija una peña, y por ella
discurre la carretera que va hacia las Amayuelas y Villoldo. Una construcción
en marcha incorpora sillares
históricos y un arco apuntado.
El recinto es amplio y discreto, pero
tiene más carácter de tránsito que
de estancia donde confluyen y reposan
los afanes de la villa.
Ermita románica de Nuestra Señora
de las Fuentes. / FOTOS: ERNESTO ESCAPA
En ese sentido, ahora como antes, toda la ventaja la tiene la
plaza Menor, actualmente dedicada al obispo Germán Vega, que ni siquiera
ha sido la principal dignidad eclesiástica de la villa, pues uno de
sus clérigos del catorce llegó a arzobispo de Toledo. Es igual. La
plaza está tan azotada de azulejos chillones y agobiada de nombres
que lo de menos es la dedicatoria episcopal, en la que nadie repara.
La casa de los azulejos resulta una tropelía estética, pero el blasón
empotrado en la fachada consistorial con los nombres escalonados del
presidente de la Diputación, del alcalde, del arquitecto y del constructor
no lo es menos. Uno de los flancos de la plaza lo ocupa en toda su
extensión la iglesia de San Pedro, conocida en el contorno como el
Pajarón de Campos. Hace cien años el atrio que cobija la portada románica
se prolongaba hasta el contrafuerte por el espacio que hoy ocupa la
casa parroquial y era el paseo de invierno, bien expuesto a la solana.
La portada es del doce y se desarrolla
en seis arquivoltas: tres de
ellas planas, dos decoradas con motivos
vegetales y otra con símbolos
zodiacales y faenas agrícolas que
ilustran los meses del calendario. La
plaza también ha perdido su paseo
de verano, reducido a las cuatro columnas
del ayuntamiento.
VESTIGIOS ROMANICOS.
La iglesia de San Pedro carga con ese sobrenombre de pajar
grandote por su tamaño desmedido, que sobresale sobre la estatura
horizontal de la villa. Algún ingenio distraído trata de buscar tres
pies al mote, pero la evidencia no deja resquicios.
Bajo la espadaña, que sostiene cinco campanas, la esfera
del reloj y varios nidos, se abre la otra puerta románica, escoltada
por dos figuras pétreas de |
| Guia |
|
 |
COMO
LLEGAR
Amusco se encuentra en la N 611, a 18 kilómetros de
Palencia, entre Monzón y Frómista.
DONDE COMER
En Amusco, la Sinagoga (979 802 220). Hotel y restaurante,
es uno de los establecimientos con más encanto de Castilla
y León. En Monzón de Campos, la Casa de Piedra
(979 808 314) y Loam (979 808 314). En Villoldo, La Estrella
del Bajo Carrión (979 827 005).
TURISMO RURAL
En Amayuelas de Abajo, Cielo y Tierra (979 154 181). En Amayuelas
de Arriba, Las Amayas (983 392 872). En Támara de Campos,
Casa de Jesús el Zapatero (979 810 460).
|
Ventana de la ermita románica. |
|
San Pedro y San Pablo.
Es algo más tardía y ligeramente apuntada. Como la de mediodía se
protege con una verja. Sobre estos vestigios románicos se levantó
el templo en los siglos dieciséis y diecisiete. Los lujos barrocos
que arropan el interior son ya del dieciocho. En la misma plaza y
colindante con la casa de los azulejos está el hotel restaurante La
Sinagoga, recientemente remozado sobre los restos del hospital de
los Palmeros.
La huella de los judíos es uno de los rastros del pasado
de Amusco que permanece tan vivo en la memoria de la gente como inadvertido
en su cartografía. De ahí el éxito de la Sinagoga, que ya visitó en
el verano de 1966 Jesús Torbado en su viaje iniciático por Tierra
de Campos.
La Sinagoga tiene su leyenda, entre peregrina y hermosa. Aunque
resulta más que dudoso que esta nave subterránea de sillares cubierta
con bóveda de crucería fuera en ningún momento templo de los judíos.
El recinto es realmente atractivo, de una belleza impactante y nada
habitual. Y además en sus mesas se come estupendamente. Cada uno de
los seis tramos de la nave abre en sus laterales unos arcos de piedra
que cobijan las mesas más recogidas e íntimas. La tradición atribuye
su construcción al rabino Yuce Milano, que fue administrador de Pedro
Manrique de Lara, señor de Amusco.
MOLINOS Y BATANES.
Parece que las leyes castellanas de entonces limitaban la apariencia
de los templos no cristianos, de manera que su estatura no superara
a las iglesias. Esa sería la explicación para esta nave subterránea,
escondida en una de las esquinas de la plaza.
Como fábula no está mal y además es la versión que ha prosperado
al cabo de los siglos. Algún experto ha querido ver en la nave sepultada
un resto del hospital de los Palmeros, situado en este emplazamiento.
Otros prefieren imaginar que se trata de uno de los almacenes de víveres
o refugios defensivos de la amurallada Amusco medieval.
A mediados del siglo diecinueve Amusco agrupaba sus molinos
junto al cauce del arroyo de Monzón, así como los batanes y fábricas
de bayetas sobre el cuérnago del Ucieza. Entonces eran frecuentes
las avenidas de este río, que inundaban la vega de Amusco malogrando
las cosechas. Hasta que Eugenio García Ruiz, humanista natural de
la villa que llegó a ministro durante la Primera República, impulsó
el encauzamiento del río.
Desde el pueblo hasta la ermita románica de Nuestra Señora
de las Fuentes hay un paseo breve, que nos asoma a la amplitud de
la vega. Antes fue parroquia de Santa María, pero en el siglo XV adoptó
esta advocación como patrona de los pastores del contorno.
Todas los manantiales de Amusco dan agua salobre menos
la fuente del Mimbre, que mana dulce y delicada. Los pastores confiaban
en arreglar sus aguas con la ayuda de la virgen, a la que siguen dedicando
el campeonato veraniego de monterilla, un juego que consiste en tirar
la cayada a distancia y que caiga en medio de dos boinas situadas
como reclamo. |
|
|