RESTAURANTE
MIGUEL ANGEL (VALLADOLID)
Una restaurante señero de la capital vallisoletana basa su éxito en una materia prima
tratada sin efectismos pero sin trampas, con una oferta inmejorable de pescados
Clásico con fundamento
RODRIGO PADILLA

Los cocineros José María
Fernández (izda.) y Antonio Domínguez en uno de los
comedores del restaurante. / CARLOS ESPESO.
El restaurante Miguel Angel es uno de los pesos
pesados de la restauración tradicional de Valladolid. Ubicado en pleno
centro de la capital, en uno de los bajos del Edificio Mantilla, casa
levantada por Fidel Recio en 1892 y que en su época representó el
más revolucionario edificio de viviendas de la Comunidad, lleva abierto
al público desde 1989.
El restaurante está decorado con ambiente marinero, con maderas
y objetos originales procedentes de barcos y, aunque su precio no
es precisamente barato, merece la pena.
Y es que es curioso que siempre haya restaurantes que
no aparecen en las listas habituales de los grandes ni en las guías
gastronómicas de mayor nivel como la Michelín (aunque en este caso
el mal -menor- es común en toda España) y que, sin embargo, gozan
de una clientela fiel que aprecia su cocina española interpretada
con generosidad y calidad.
Este es el caso del ‘Miguel Angel’, que desarrolla una
coquinaria de producto, uno de sus grandes argumentos y muestra de
su riqueza culinaria, y que está especializado en pescados, arroces
y platos de temporada.
La casa basa su éxito en unos grandes ingredientes tratados
sin efectismos pero sin trampas: una magnífica dorada a la sal da
muestra de ello, junto con el besugo al horno, la merluza de anzuelo
o sus pescados de roca. Pero quizás, su rodaballo salvaje en su punto
perfecto de cocción es uno de sus platos más deliciosos.
Ya se conocen otras cosas frecuentes de la casa: caza
en temporada, junto con su arroz a banda o el bogavante del Cantábrico
preparado en ensalada con salsa mediterránea; o sus deliciosos langostinos
de Huelva, a los que se unen también unas gambas... Todo ello junto
a sus guisos diarios de nivel francamente bueno.
Miguel Angel cuenta también con una buena selección
de carnes y una bodega repleta de referencias de Castilla y León,
en una lista liderada por la Ribera pero que no olvida los últimos
‘grandes’ de Toro, así como los vinos del resto de España. Todo ello
ello se une a un trato excelente, lo que hace de este local una apuesta
recomendable.
RESTAURANTE MIGUEL ANGEL
C/ Mantilla, 1. 47001 Valladolid
Teléfono: 983 398 504 983 204
615
Precio medio: 40 euros
Cierre: Domingos noche
Tarjetas: Todas
Tipo de cocina: Tradicional, especialidad
en pescados y arroces
Jefe de cocina: Antonio Domínguez
Jefe de sala: Miguel Angel Marchena
Puntos: 84
|
|
Polo de powerade y
eucaliptus
Para el polo.
Ingredientes: 450 g de powerade, 150 g de almíbar
ligero, 10 g de eucaliptus y 2 g de estabilizante.
Preparación: Triturar el eucaliptus y tamizar.
Hacer el almíbar base incorporando el estabilizante. Mezclar el
almíbar, el powerade y el polvo de eucaliptus. Congelar en molde
de cilindro e insertarle una brocheta.
Presentación.
Poner sobre un soporte para brochetas.
Por qué.
Al probar el powerade me recordó a un polo que tomaba en mi infancia
(Tiburón). Decidí añadirle el eucaliptus porque era el aroma que
impregnaba el camino hasta la playa donde tomaba este polo.
| BOCADITOS |
|
Crimen y gastronomía
La Asociación Zamorana de Empresarios de Hostelería ha puesto
en marcha una campaña promocional en la que participan 16 restaurantes
de la ciudad que a lo largo de este mes elaborarán menús especiales
en los que se asocia el crimen y la gastronomía. Los menús se
presentan a modo de noticias de sucesos con titulares como «CSI
Zamora: cocinero en serie», «Para morir de placer», «El crimen
perfecto» o «Las recetas de Pepe Carvalho». En cada una de estas
noticias ficticias se informa de los platos incluidos por cada
restaurante en esta oferta culinaria, que en todos los casos
están elaborados con productos agroalimentarios de calidad originarios
de Zamora. Con la nueva campaña se pretende promocionar los
productos autóctonos de Zamora y a la vez dar creatividad a
los platos que elaboran los restauradores de la ciudad, informa
Efe. La campaña se completa con las ofertas especiales que algunos
hoteles de la ciudad aplican este mes a los turistas que se
acerquen a la ciudad con motivo de la exposición «Los sentidos
del crimen». Además de esta campaña, las actividades paralelas
de la exposición han incluido pases de películas de cine relativas
al tema y conferencias.
|
|