Castilla y León
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  TURISMO RURAL / LA RUTA  
 EL BARCO DE AVILA (AVILA)  
 El Barco preside la vega que abre el Tormes entre las sierras de Béjar y Gredos. De su esplendor medieval, conserva el castillo, la iglesia, un puente gótico, varias casas nobles y algún arco y lienzos de la muralla. Un patrimonio que realza su entorno.
 La puerta de Gredos  
ERNESTO ESCAPA
 Algunos de los nombres más hermosos de nuestra geografía regional tienen que ver con la apariencia del lugar o con su metáfora. Es el caso de las diversas Flechas distribuidas por el mapa, siempre cercanas a una curva pronunciada del río, que sería su arco. Otro tanto ocurre con los Barcos, que nombran la forma del valle que los...
 ... cobija. Pues no hay manera. Está visto que la toponimia, además de trampa lobera de la historia, es a menudo divertimento de cenutrios. En el caso de El Barco de Ávila la melopea discurre por el ibero, el celta, el hebreo, el euskera y el árabe, que ya son ganas de disparatar, para concluir en la simpleza del barquito crucificado oscilante sobre las aguas blanquiazules del Tormes. Así ha quedado en el escudo municipal.
  En todo caso, crucemos el Tormes por el puente medieval para apreciar mejor su silueta enmarcada por las cumbres de Gredos. Desde el otro lado del río se imponen la solitaria robustez del castillo y el lomo austero de la iglesia de la Asunción, que parece guardar para el interior todos los alardes. Tanto el castillo como la iglesia y el puente son del siglo catorce. La fortaleza se llama de Valdecorneja y como los viajeros suelen andar con prisas no es raro el escribano que trabuca el nombre del río. El castillo fue de los Alba, que en Piedrahíta tenían el palacio veraniego en el que Goya pintaba a la duquesa.


Castillo de Valdecorneja. / FOTOS: ERNESTO ESCAPA

   Conserva los torreones cilíndricos de las cuatro esquinas y una torre del homenaje desmochada. Habilitado en la segunda mitad del XIX como cementerio, todo su interior quedó hecho unas trazas. Actualmente se está llevando a cabo la urbanización del entorno y el patio de armas sirve como escenario de actividades culturales durante los veranos.
   EL PUENTE GOTICO

  El tramo del Tormes que media entre los dos puentes de El Barco está pasando una temporada de obras y dragados que va a dejar sus riberas asoladas y muy urbanitas, lo cual no es poca desgracia. Puede suponerse que el modelo de actuación es el aplicado antes en el parquecillo de la Alameda, aguas abajo del puente, que ha quedado como una explanada con mucho mobiliario. La ermita del Cristo del Caño, al otro lado del puente, suele estar abierta y quizá por eso su cepillo es una caja de caudales, para no tentar en exceso a los débiles. Es apenas un humilladero recrecido, bajo el que mana un caño de buen agua.
   El puente resulta impresionante. Tiene subida y bajada y en su mitad había hasta el siglo diecinueve una torre en el centro, como la que todavía queda en el puente de Frías sobre el Ebro. En el paseo de Yecla, a medio camino entre el puente medieval y la fortaleza, quedan unas ruinas despojadas de casi todas sus galas que debieron albergar el monasterio de franciscanos descalzos.
 Desde la Alameda desarbolada se ve la torre de la iglesia tras los restos de muralla y algunos grafitos de protesta de la juventud barcense que pica hacia la rebeldía. Si seguimos el rumbo señalado por la torre, accedemos por la calleja de la Gallareta, el rincón más legendario de la villa. Muy cerca se abre también la calle de Espeñuelas, hortelana y con miradores. Pero sugiero entrar por el vestigio de la puerta del puente, como reza con sencillez un azulejo colocado donde estuvo el arco y ahora se aprecian unos leves salientes.
 
  Guia  

COMO LLEGAR
A El Barco de Ávila se accede por la Nacional 110, que comunica Ávila con Plasencia.

DONDE COMER
Restaurante Bella Vista (920 340 753), Puerta de Gredos (920 345 171), La Alameda (920 340 103), Casa Lucio (920340 759) y El Casino (920 341 086).

DONDE COMPRAR
Además de las alubias y el chocolate, repostería y pasteles en Escribano (Mayor, 14) y Andrés García (Plaza de España, 16). David García (Mayor, 45) continúa la tradición guarnicionera elaborando objetos diversos de cuero. En Navatejares, los hermanos Gardi (920 340 528) son artesanos del bordado y la vidriera.
TURISMO RURAL
En la finca La Higuerilla, la Central y Peñagorda. En el casco urbano, La Aceña, La Casa Grande, La Gallareta, La Granja y La Rulla. Central de reservas: 920 206 204.


El puente, la iglesia y al fondo la sierra de Gredos.
  En la plaza de las Acacias, además de la iglesia, estuvo el hospital de San Miguel, que es ahora una residencia de ancianos, y a ella asoma también la capilla de San Pedro del Barco, en la embocadura de la calle Mayor.
 La iglesia de la Asunción, hecha en granito, muestra un exterior relativamente sobrio, en el que destaca su portada. También la torre, recorrida por esa decoración de bolas que los cursis y algunos profesores suelen llamar perlado abulense.
  Es hermoso el juego de volúmenes del ábside rasgado por las ventanas ojivales. Su interior, en el que sobresalen las espléndidas rejas del XVI y un coro muy volado, exhibe un rico muestrario de piezas artísticas.
 El museo parroquial se creó en 1960 y ocupa sendas salas a las que se accede por una escalera de caracol. Muestra una buena selección de tablas flamencas, escultura barroca, deslumbrante orfebrería, el relicario con el húmero de San Pedro del Barco, libros y ropas litúrgicos y estupendos trabajos de forja, como el portacirio con cabezas de angelitos y los dos atriles con forma de ave, traídos de Perú por el inquisidor Pedro Lagasca.
  LIENZOS DE MURALLA

  El centro de El Barco se extiende entre la calle Mayor calle y el paseo del Concejil, que todavía conserva lienzos de la muralla con torrecillas intermedias levantadas con mampuesto. Lo más llamativo es la puerta de Ávila, que han decidido bautizar como arco del Ahorcado por un episodio de esa naturaleza. Parece obra del XV, aunque muy retocada por las restauraciones.
  En la calle Mayor se agrupan algunos de los más llamativos edificios civiles de la villa. En el número 6, dando vista también a la plaza, la Casa de Recaudación, con sus hermosos ventanales; en el 15, la Casa de los Balcones, que fue sede de la inquisición; y en el 33, el edificio barroco de la Cárcel, que da albergue a varios servicios culturales.
  A la entrada de la plaza se encuentra la Casa del Reloj, que es su edificio más noble. La plaza es irregular y está a trechos porticada. Una de sus pandas muestra la mella de un derribo reciente y en sus paredes diversas placas recuerdan a un teniente médico caído en las guerras africanas o al conquistador Juan del Barco, que fue tripulante de la nao Santa María en el descubrimiento de América.
   Varias tiendas de los soportales ofrecen las exquisitas judías de El Barco y otros productos de la comarca, como los centenarios y riquísimos chocolates y cacaos de El Canario. Estos chocolates se hacían antes en Navatejares, aguas arriba del Tormes.


La atalaya del Duero Langa de Duero (Soria) Los buitres de Félix Maderuelo (Segovia)
El canal de las lluvias Cuenca de Campos (Valladolid) La fuente de los toreros La Aguilera (Burgos)
Montaña brava Vegacervera (León) La senda de los cangrejos Vega de Ruiponce (Valladolid )
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