EL
RINCON DEL OLIVAR (VALLADOLID)
Una cocina creativa, repleta de imaginación
y de respeto a la materia prima es la mejor carta de presentación
de este recoleto restaurante que abrió sus puertas hace un
lustro
Un oasis de sabores
RODRIGO PADILLA

Raúl Vaquerizo en la
cocina y su mujer Cristina Arribas en la sala forman un sólido
equipo.
/CARLOS ESPESO.
Este restaurante abrió sus puertas hace
un lustro y, sin hacer mucho ruido, se ha consolidado como una de
las ofertas de cocina moderna más sólidas de la capital vallisoletana.
Raúl Vaquerizo, el joven cocinero que lo capitanea desde
los inicios, tomó el nombre prestado del árbol que por antonomasia
se asocia con la paz y que supuestamente antes abundaba por tierras
pucelanas (valladolid, valle del olid...) y se puso manos a la obra
para desarrollar una cocina en la que su delicadeza y respeto a los
productos invitan a la gula más sana.
Vaquerizo trabaja con productos de mercado (su pasión
son los pescados, aunque no desprecia carnes con cierto exotismo como
la de canguro) y se caracteriza por presentar los platos con una línea
bastante esencial, con poco elementos pero muy moderna y conceptual,
de forma que el resultado final respeta los sabores originales de
forma armónica y placentera.
Se trata de una cocina creativa pero con raíces,
en la que las combinaciones de sabores y aromas, texturas y temperaturas
son armónicas, con un resultado final vanguardista y conservador,
capaces de convencer a una clientela muy heterogénea.
El menú incluye unos sugerentes tacos de foei sobre
goloso de chocolate y jugo de jengibre, o unas primorosas cocohas
de bacalao con emulsión de patata, arbequina y albahaca, para pasar
a otros como unas pechugas de codorniz sobre hoja de rúcula con sésamo,
soja y mango un foei frío con gominolas...
Uno de sus platos más deliciosos es el rodaballo
sobre pasta salteada a las finas hierbas, francamente exquisito y
con su punto de cocción exacto, lo que revela las características
técnicas y prácticas que distinguen a esta culinaria: empleo de fenomenales
productos, hechuras impecables que potencian la identidad del pescado
y complementos refrescantes y graciosos. Genial.
El servicio es impecable y corre a cargo de Cristina
Arribas, la mujer de Raúl Vaquerizo, chef que ganó en 2002 el campeonato
regional de cocina; entre ambos forman un equipo solvente y dan vida
a un restaurante en proyección.
La bodega se queda quizás algo corta, con unas
veinte referencias entre las que incluye algunas básicas de Argentina
o Australia, pero no desmerece el conjunto. Una delicia.
RESTAURANTE EL RINCON DEL OLIVAR
C/ La Pelota, 1. 47003 Valladolid
Teléfono: 983 377 877
Precio medio: 40 euros
Cierre: Domingos noche y
lunes
Capacidad: 30 personas
Tarjetas: Todas (salvo American
Express)
Tipo de cocina: Creativa
Jefe de cocina: Raúl Vaquerizo
Jefe de sala: Cristina Arribas
Puntos: 85 sobre 100
|
|
Gin tonic sin gin
Para los cristales de tónica.
Ingredientes: 300 gr de tónica, 100 gr de agua
y 25 gr de azúcar.
Preparación: Mezclar la tónica con el agua y el
azúcar. Introducir en un sifón y tirar a presión sobre nitrógeno
líquido. Extraer y pasar por un chino fino y dejar reposar.
Para helado de enebro.
Ingredientes: 800 gr de leche entera, 100 gr de
azúcar, 40 gr de dextrosa, 75 gr de base pro-crema Sosa, 150 gr
de yema de huevo MAIA, 15 gr de anticongelante neutro 80º Sosa,
50 gr de bayas de enebro y 10 gotas de extracto natural de enebro.
Preparación: Infusionar el enebro en la leche,
triturar. Mezclar los sólidos y añadirle los líquidos. Pasar por
la turmix. Dejar macerar dos horas en cámara. Volver a pasar por
la turmix. Pasar por la sorbetera.
Para la espuma de limón.
Ingredientes: 500 gr de zumo de limón, 100 gr de
azúcar y 3 hojas de gelatina.
Preparación: Hidratar las hojas de gelatina. Calentar
100 gr de zumo de limón con el azúcar. Disolver la gelatina en el
zumo caliente. Añadir el resto de zumo. Introducir en el sifón,
cargar y dejar reposar mínimo dos horas.
Montaje.
En un tubo de ensayo poner el helado de enebro. Encima poner los
cristales de tónica. Llenar con la espuma de limón.
Por qué.
La idea de servir un gin tónica sin alcohol. Pensado para dar algo
divertido en los caterings.
| BOCADITOS |
|
I Jornadas Gastronómicas
del Chon.
El Mesón Añejo de Aguilar de Campoo, en Palencia, ofrece
por primera vez unas jornadas gastronómicas dedicadas al chon.
El cerdo es el rey del menú, y a partir de ahí, Andrés Pernas
elabora seis platos de cocina evolucionada que incluye, entre
otras cosas, un esponjado de morcilla con compota de manzana
reineta y huevo de codorniz escalfado o un solomillo ibérico
con setas confitadas y cebollitas al vinagre. Podrá degustarse
hasta el 22 de marzo. |
|