Castilla y León
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  TURISMO RURAL / LA RUTA  
 VERTAVILLO (PALENCIA)  
 El paseo del Postigo ofrece en primavera uno de los horizontes más hermosos del Cerrato palentino. El arco de la muralla enmarca el vuelo de los leones que adornan el remate de su rollo renacentista, mientras abajo el arroyo discurre perezoso
 El mirador del Rollo
ERNESTO ESCAPA
 Vertavillo se sitúa sobre uno de los cerros vigilantes del pasillo natural que seguían los arrieros aragoneses y el ganado trashumante. Una cierta tradición asigna a Vertavillo el hospedaje de Fernando el Católico en su viaje hasta Dueñas, donde lo esperaban los Buendía para su encuentro con Isabel la Católica. Venía de incógnito,...
... mezclado con los carreteros para no alimentar ningún rechazo previo. Ahora es una villa encantadora, que ha sabido conservar sus rasgos tradicionales y una arquitectura notable. Orillada de todas las prisas, domina el horizonte ondulado por el que discurrieron rutas históricas, como la Cañada Real Burgalesa y el Camino Real de Aragón. Desde el mirador de su altozano todavía hoy el viajero disfruta de un horizonte ondulado y montuoso formado por tierras ocres coronadas de encinas.
   El rollo renacentista es el símbolo más conocido de Vertavillo, también el más vistoso y uno de los más queridos por sus vecinos. No suele ser este el sentimiento más común. En otros lugares su imagen suele estar asociada a los tiempos oprobiosos del señorío feudal. Así que cuando las Cortes de Cádiz decretaron su destrucción, los vecinos en general se aprestaron a derribar cuanto antes aquel insolente testigo de pasados vasallajes.


Imagen del rollo que da título a este reportaje coronado por leones, en la localidad palentina de Vertavillo. / FOTOS: ERNESTO ESCAPA

   En el caso de Vertavillo la memoria colectiva vincula el rollo con su independencia de la jurisdicción de Baltanás, resuelta mediante un pleito ante la Real Chancillería de Valladolid. Y ya se sabe que no hay jerarquía más odiosa que la ejercida por un pueblo vecino. El acontecimiento tuvo lugar en 1532 y cinco años más tarde aquella liberación fue sancionada por el monarca Carlos I. Entonces se erigió el rollo de Vertavillo.
   El rollo, aupado sobre una grada de seis peldaños, alcanza los seis metros de altura y lo rematan los escudos imperiales con águila bicéfala y un capitel del que arrancan en vuelo cuatro cabezas de león. Esas cuatro proas felinas proyectan los puntos cardinales de su dominio jurisdiccional. La columna del rollo es prismática y presenta sus cuatro lados rehundidos. Lo habitual es que este fuste fuera redondo, pues de esa forma circular deriva el nombre de rollo.
  En lo que sí resulta paradigmático el rollo de Vertavillo es en su emplazamiento. Pocos monumentos de esta naturaleza tienen una situación tan preeminente. Solían situarse en la plaza, en las encrucijadas de caminos o a la entrada de las villas. El de Vertavillo ocupa el balcón del cerro asomado sobre el arroyo de   los Madrazos, un valle en el que discurría la actividad agrícola de sus habitantes, protegida por las ermitas del Consuelo y de
  Guia  
 COMO LLEGAR
Se accede desde Venta de Baños o desde Dueñas por las carreteras provinciales 110 y 120, que recorren el sur del Cerrato.
 DONDE COMER
En Tariego, Mesón Reyes Godos (979 772 611), La Cueva (979 772 718), Mesón del Cerrato (979 771 853) y El Ermitaño (979 771 695). En Cevico Navero, se ofrece la singularidad del Mesón los Torreros (979 797 472), abierto sólo los fines de semana. Instalado en tres antiguas cuevas excavadas en el cerro de la Horca, conserva la distribución original con el techo de yeso cristalizado.
  TURISMO RURAL
En Reinoso de Cerrato, Casa del Escultor (979 741 539). En Dueñas, Las Calzadas (620 925 520). En Valoria la Buena, Centro Rural Antonio Gaona (983 502 129).

La ermita del Consuelo.
Hontoria. Es sin duda el mirador más generoso de toda la comarca del Cerrato. Vertavillo conserva los nombres tradicionales de sus calles, protegidas del cierzo por la barrera de unas murallas de las que aún quedan vestigios. La villa muestra una trama interior en la que resaltan la iglesia de San Miguel Arcángel, varias arcos de la cerca, el ángulo porticado de la plaza que ocupan las dependencias municipales, portadas y rincones salteados. Su recorrido encandila y sosiega al viajero, que llega a Vertavillo urgido por el reclamo de su rollo renacentista.
   La gente tiende a confundir rollos con picotas, como variantes de un mismo pasado ominoso. Eso les ocurrió desde luego a los liberales decimonónicos, que por dos veces arbitraron su extinción. Sin embargo, los rollos son símbolos de jurisdicción, mientras que las picotas eran lugares para exponer a los reos a la vergüenza pública.
   GALERIA GOTICA

   Lo cierto es que desde un determinado momento ambos se usan indistintamente como picotas de justicia. Así que si un centenar de estos monumentos se libraron del derribo en Castilla y León, la indulgencia se debió sobre todo a la escasa implantación de las ideas liberales entre nuestros antepasados.
   La entrada a Vertavillo asciende entre construcciones modernas desde la carretera hasta la plaza de la iglesia. El primer impacto lo produce la portada de San Miguel, de arco apuntado y con cinco arquivoltas. Los capiteles ofrecen una decoración pulcra con figuras de animales y motivos vegetales. Parecen hojas de parra, como las que todavía adornan tantas fachadas cerrateñas. Sobre la quíntuple arquivolta se abre una galería de cuatro arcos ojivales, que descansan sobre capiteles.
   La torre es enhiesta y la cabecera poderosa. A los pies se abre otra portada, que no tiene tantos adornos. En el interior se hacen visibles las aportaciones sucesivas del románico, del gótico y del renacimiento. Detrás de la iglesia se abre una plazuela sombreada de vegetación, que lleva el nombre del patrono.
   Desde la plaza la calle Tercias lleva al viajero hasta la puerta del Postigo, cuyo arco ofrece la primera imagen enmarcada del rollo proyectado sobre el horizonte. Este mirador de Vertavillo nos ofrece el horizonte longitudinal del valle, en el que se alza, aguas arriba, la ermita de Hontoria, en dirección a Hérmedes de Cerrato, y en la pendiente del pueblo, la ermita del Cristo del Consuelo.
   En la salida hacia Alba se ven los antiguos molinos, cuya faena complementaba una casa de tinte en el pueblo, dotada con dos calderas en las que se teñían medias de lana para vender en el norte a través de la arriería. Desde las gradas del rollo se perciben los primeros signos primaverales en el paisaje.
  Al lado, el viejo frontón, que parece en desuso y el local que convoca los ocios de la gente del pueblo. De él sobresale una especie de torre desmochada, que hace pensar en alguna de las antiguas iglesias pasadas a otro uso.

La plaza de los mercaderes Median del Campo (Valladolid) La fiesta del chivo Valporquero (León)
La villa de oriente Ágreda (Soria) La muda del bosque Foncastín (Valladolid)
El castillo de la promesa Almenar (Soria) La cueva de Peñacorada Cistierna (León)
Archivo Rutas  
       
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