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| ALIMENTACION |
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| GASTRONOMIA |
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| El pollo es un alimento
tradicional con raíces históricas que ofrece posibilidades
culinarias exquisitas y aporta al consumirlo proteínas de alta
calidad y poca carga calórica |
El rey de la mesa y el
corral
ESTHER GARROTE |
| CONSEJOS |
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| EL
POLLO
La carne
Patas brillantes y flexibles
Carne firme y muslos musculosos Los ojos deben
brillar
La piel que recubre la pechuga
debe ser blanca
No debe despedir olor desagradable
Su color puede ser blanco o amarillo
El tamaño
Los pollos más jóvenes y rollizos
son los mejores en la compra
Cuanto mayor es el pollo, más
sabor tiene
Para un asado, la pieza grande
Para guisarlo, también.
Para saltearlo, pieza joven
La manipulación
Una vez comprado, el pollo debe
estar el menor tiempo posible sin
refrigerar
Cuando no esté cocinado, no debe
exceder de dos días
Si está cocinado, aguantará unos
cuatro días en el refrigerador
Antes de cocinarlo, lavar con
abundante agua y secarlo
Sustituir el plástico que protege el
pollo por papel de aluminio
Congelado puede permanecer
durante unos seis meses
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| Hasta no hace muchos años, comer
pollo era considerado un lujo excepcional. En nuestro país, la industria
de este tipo de carne despegó a partir de los años 60. En la actualidad,
el pollo es la carne fresca más demandada en España y, dada su versatilidad,
permite la realización de múltiples recetas y presentaciones. |
La historia sitúa el origen del pollo
como animal doméstico en el
Valle del Indo, en el sur de Asia,
donde comenzó a domesticarse
hace 4.500 años. Se extendió a Persia
y pasó a Europa gracias a los
germanos y al imperio romano. En
aquella época, la carne de pollo era
considerada un alimento exótico.
Los alumnos de la escuela de cocina preparan
el menú degustación a base de pollo. / FOTO: CARLOS
ARRANZO
En la Edad Media, su consumo suponía una demostración
de fuerza y una ostentación de poder, y en Europa su carne blanca
era considerada ‘ |
carne de señores’.
Ya a partir del siglo XV, el intercambio cultural permitió que el
pollo y las gallinas se llevaran al nuevo continente, y pasaran a
formar parte de las costumbres gastronómicas y de vida. Los nuevos
avances y conocimientos higiénico-sanitarios, permitieron la extensión
del consumo de pollo a toda la población durante el siglo XX.
LA CARNE MAS DEMANDADA
El pollo es la carne fresca más demandada en este país.
Actualmente, su consumo se sitúa en 20 kilos per cápita al año. El
consumo ha aumentado y ha pasado de los 5,7 kilos por personas en
1965 a los 9,5 en 1970.
Por otra parte, España y castilla y León están muy lejos
de alcanzar los niveles de consumo de otros lugares del mundo.
Por ejemplo, en Estados Unidos doblan el consumo con 39
kilos per cápita, y dentro de Europa, los ingleses son los que más
consumen el producto.
También existe un aumento del consumo fuera del hogar. El sector
de la hostelería y la restauración ha incrementado notablemente su
demanda de carne de pollo. En cuanto a los niveles de producción,
España es el segundo país de la UE en producción de carne de pollo,
con 1.006 millones de toneladas al año. A muchos les sorprendería
conocer las propiedades nutricionales que posee el pollo.
La carne de este producto contiene proteínas de alta
calidad y aporta poca carga calórica. De hecho, el pollo está considerado
como carne magra porque contiene menos de un 10% de grasa en su composición.
Además, su contenido en ácidos grasos monoinsaturados o ‘grasas buenas’,
es mayor que el de ácidos grasos saturados o ‘grasas malas’, por lo
que resulta muy recomendable como parte integrante de una dieta saludable.
Por otra parte, el pollo es una fuente de fósforo y participa
en el mantenimiento de huesos y dientes. Aporta vitamina B6, que ayuda
a mantener la función normal del cerebro y ayuda a formar los glóbulos
rojos. Su consumo reporta ácido fólico, que contribuye a prevenir
defectos de nacimiento en el cerebro y la médula espinal. Tampoco
es despreciable su contenido en la antioxidante
vitamina E.
Este ave es un excelente aliado a tener en cuenta en la
elaboración de diversas dietas terapéuticas. De esta
manera, se recomienda su ingesta a personas con problemas de obesidad,
diabetes y síndrome metabólico.
Por eso, su consumo es adecuado en dietas de reducción
de peso, así como en personas con niveles elevados de ácido úrico.
En el caso de que queramos conseguir la menor carga calórica al consumir
pollo, se debe preparar la carne horneada, asada o a la parrilla.
Existen multitud de tipos de pollo, diversas variedades
cuya diferencia se encuentra en el tipo de carne que ofrecen. Cada
una es aconsejable para elaborar distintos platos y formas de cocinado.
EL POLLO, AL GUSTO.
El pollo de granja es que más se consume. Se trata de un animal
criado en granjas, cuyo crecimiento es cuidado de cerca desde su nacimiento
hasta su sacrificio. Después de éste, hay otras seis variedades, cada
una con sus características.
El pollo de corral posee una carne sabrosa y con menos grasa
y su vida ha transcurrido al aire libre. La gallina, tal y como se
conoce, es utilizada para la preparación de guisos y caldos, ya que
su carne es muy grasa, fibrosa y aromática. El pollo picantón, que
se sacrifica con un mes de edad, tiene una carne tierna y blanda,
pero con poco sabor.
Por otro lado, el pollo tomatero o coquelet aporta una carne
de excelente sabor y pesa entre los 500 gramos y un kilo. La pularda
es una hembra sobrealimentada y castrada, que pesa entre 2,5 y 3 kilos.
Y el capón, que se hizo famoso después de ser servido en la boda entre
el príncipe Felipe y Doña Leticia, y que se trata de un macho castrado
y sobrealimentado que se sacrifica a los 4 o 5 meses de edad.
Y Propollo es la organización interprofesional de Avicultura
de Carne de Pollo de España que reúne el 90% del sector empresarial
en el país. Esta empresa fomenta actuaciones que permiten un mayor
conocimiento, eficiencia y transparencia del mercado. Un mercado donde
el pollo se está convirtiendo, día a día, en el rey de las mesas.
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