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| ALIMENTACION |
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| PRECOCINADOS FUENTETAJA |
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| Esta empresa segoviana
es líder en la producción de tortillas de patatas envasadas
al vacío y exporta el 45% de su producción |
Tortilla de
patata a mano y... a máquina
TERESA SANZ |
Inventaron hace
catorce años la tortilla de patata envasada al vacío y se han convertido
en líderes de un producto que fabrican en ocho tamaños y cuarenta
y cuatro variedades. Asumieron los riesgos empresariales que suponía
trabajar con un producto hecho principalmente de
huevo y nunca...
... hasta ese momento envasado al vacío.
Con una esforzada I+D y «duros, muy duros inicios», recuerda su director
general, Miguel Angel Fuentetaja, dieron con la fórmula idónea que
garantiza la calidad del producto con huevo líquido pasteurizado,
aceites de girasol y oliva y patata de la variedad mona lisa.
Las cifras de sus materias primas son indicadoras de los niveles
de producción que les sitúan como líderes indiscutibles del mercado.
Procesan cada día 24 toneladas de patatas, doce toneladas de
huevo líquido pasteurizado y cinco mil litros de aceite.
Su afán por crecer y ampliar la oferta, ha llevado a Precocinados
Fuentetaja a crear, además de las tortillas de patata y otros más
de cuarenta tipos de tortillas -con jalapeños, chorizo, bacon, paisana...-
una nueva gama de productos cocinados que incluye desde tapas, tipical
spanish, a postres y platos de reconocido prestigio culinario como
el marmitako del norte.
Su secreto consiste en adaptarse a un mercado caprichoso y
en continua evolución como es el de la alimentación preparada y ofrecer
dentro de la llamada fast food, un concepto de cocina diferente, próximo
a la comida casera.
Según señala Oscar Fuentetaja, hijo del fundador de la empresa
y responsable de compras, de la fábrica familiar han pasado a ser
una «empresa de servicios que funciona como restaurante a la carta». |
Unos
operarios seleccionan unas patatas ya peladas para su utilización.
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Sus clientes mandan y la
demanda moviliza en fábrica a las noventa personas de plantilla más
otros treinta empleos indirectos que colaboran en la inmediatez del
servicio, en función de los pedidos.
Precocinados Fuentetaja presume de poder responder en 48 horas
a las peticiones de sus clientes. «Es nuestro tiempo de garantía para
reponer un producto», señala Fuentetaja.
Sólo así pueden trabajar con los 44 tipos de tortillas diferentes
de hasta ocho tamaños o gramajes distintos; desde las miniaturas de
160 gramos hasta el tamaño familiar de un kilogramo.
Con y sin cebolla, con salmón y sukimi, con once verduras y
jamón, de bacalao o pimientos... hasta cuarenta y cuatro variedades
de tortillas, en formato clásico redondo y cuadrado, especial para
bocadillerías, salen de la factoría segoviana.
En los alrededores de Precocinados Fuentetaja, entre los pinos
de Mudrián, huele a tortilla de patatas casera, a cocina de hogar.
En realidad su cadena de producción es muy similar al proceder
de una cocina |
doméstica pero todo
funciona a lo grande. En lugar de una sartén, una cadena de sartenes,
y en lugar de la mano diestra del cocinero/a para dar la vuelta a
la tortilla un invento propio, revolucionario, mecaniza el proceso.
FABRICACION LAS 24 HORAS.
Se trabaja 24 horas interrumpidas en tres turnos; de lunes a
viernes. Los sábados se dedican a la limpieza y el mantenimiento de
las instalaciones. La factoría está preparada para realizar hasta
120 toneladas de tortillas cada día. En la actualidad, preparan a
diario 40 toneladas de las que el 45% son para el mercado exterior.
En gran medida, el éxito de sus productos en el extranjero
ha venido inducido por su capacidad de actuar a respuesta de la demanda,
señala su director financiero y responsable de exportaciones a Centroeuropa,
Pedro Bermejo.
La empresa segoviana da a cada mercado lo que éste requiere.
Su tecnología, en las dos plantas de fábrica, con una superficie de
7.500 metros cuadrados, les permite cubrir todas las necesidades del
llamado Canal HOREKA; Hostelería, restauración y catering.
TORTILLAS PARA JUDIOS
Trabajan con alimentación Koser para judíos. Cuatro veces al
año fabrican unas 10.000 piezas o 5.000 kilos bajo la vigilancia de
un rabino.
Para Suiza y el norte de Europa envasan artesanalmente medias
tortillas; es el producto que querían sus clientes.
A México fletan camiones con tortillas de jalapeños. La
tortilla paisana, que en España no es demandada en exceso, arrasa
en Holanda con once variedades de verduras y un toque de jamón.
En Francia es la tortilla con bacon la que primero se acaba
en las tiendas, mientras que a Portugal, exportan toneladas de tortillas
de bacalao.
Precocinados Fuentetaja multiplica así sus referencias en el
etiquetado y comercializa con nombre propio, Campifood y Fuentetaja,
en Francia La Bar à Tapas, y oculta su nombre –imposiciones del mercado–
bajo las marcas blancas de las grandes superficies y cadenas de alimentación.
Colocan sus productos en departamentos de delicatessen o boutiques
del Gourmet y lo ofertan igualmente en grandes superficies. Con cada
cliente funciona mejor un tamaño u otro, una variedad u otra, un formato
u otro.
Hace dos años que la factoría, sufrió un grave incendio que
destruyó gran parte de la fábrica en la que se producían el 75% de
las tortillas. Se repusieron en muy pocos días del incendio para no
perder clientes.
Ocho millones de inversión en dos años, les han permitido duplicar
líneas de fabricación, almacenes y plantearse una segunda planta en
la que desarrollan el nuevo proyecto de platos cocinados. |
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