El río Molinar rasga con su curso los Montes Obarenes
y después de abrirse paso a través de un desfiladero adornado de
vegetación se precipita hacia el Ebro, entre Tobera y Frías, por
unos rápidos aprovechados desde el siglo trece para mover molinos,
batanes, pisones y demás artilugios hidráulicos.
Estos molinos surtían de papel a las acreditadas prensas
burgalesas del siglo dieciséis. Todavía hoy, a la salida de la garganta
y encima de Tobera, ruge la turbina de lo que debe de ser una fábrica
de luz.
Desde el Portillo de Busto el viajero comparte el angosto
trazado abierto por el río Molinar en su descenso hacia el Ebro.
Es un tramo de enfilada belleza, que tiene su culmen
en la Hoz de Tobera, donde se concentran el humilladero del Cristo,
la ermita de Nuestra Señora aupada al cobijo de las rocas, una hermosa
puentecilla que vuela el río con un solo arco, y muy cerca la bellísima
cascada en que se precipitan las aguas del río.
El paso del puente muestra un tramo de la calzada romana
que comunicaba Briviesca con Orduña y los puertos del Norte.
Este río, al que los lugareños llaman indistintamente
Molinar o Ranera, debe su nombre oficial a la proliferación de molinos
y batanes. Sus orillas, entre Tobera y Frías, se adornan de frutales
y huertas cultivadas con mimo.
Desde esta vertiente se tiene la mejor perspectiva
de las casas colgadas de Frías, tan airosa como precariamente asentadas
sobre un escarpe carcomido, cuya dudosa estabilidad ha provocado
más de un susto y frecuentes alarmas administrativas.
Sin embargo, como se encarga de repetir la sabiduría
popular: «El castillo de Frías se está cayendo / una pulga y
un piojo lo están teniendo / la pulga muere y el piojo vive / el
castillo de Frías siempre está firme».
GOTICO Y RENACIMIENTO.
A sus pies discurren las calles de la vieja judería,
desde el malparado convento de San Francisco hasta el arrabal del
Vadillo, donde se resguardan la iglesia de San Vítores y las ruinas
de otro cenobio: su iglesia gótica y un claustro renacentista, cuya
visita induce a la melancolía.
Pero donde confluyen la persistente labor de la naturaleza
y la creatividad del hombre es en el enclave de la hoz de Tobera.
Se trata, sin duda, de uno de los parajes más hermosos de la geografía
regional.
El humilladero gótico del santo Cristo muestra su interior
policromado con pinturas murales.
Frente a él, discurre el empedrado de una calzada milenaria
y se precipita una cascada. Varios puentes facilitan el paso del
río hacia las ermitas.
Colgada de las rocas, por las que suben los peldaños
de acceso, se encuentra la ermita de Nuestra Señora de la Hoz.
No hay que discurrir mucho para llegar a la conclusión
de que nos encontramos en un lugar secularmente sagrado en el que
los templos góticos sustituyeron a otros anteriores.
Una senda pegada a las rocas conduce el paseo hasta
el mirador situado sobre la caída del Molinar en su entrada a Tobera.
Luego la senda desciende hasta cruzar el río y retorna aguas arriba
para observar el vuelo de la cascada desde su lecho.
|
| GUIA |
|
COMO LLEGAR
En la autopista A-I, entre Briviesca
y Pancorbo, se toma el desvío hacia
Zuñeda, siguiendo en dirección a Busto
de Bureba. A la salida de Busto,
se cruza la N-232 y se inicia la ascensión
al Portillo, que aprovecha una
hondonada entre los montes Obarenes
y la sierra de Oña. Arriba se tiene
un magnífico mirador sobre la comarca
de La Bureba. El descenso hacia
Tobera sigue el río Molinar por
La Aldea del Portillo y Ranera. |
DURACION
Esta ruta ofrece varias opciones. La
más corta se reduce al enclave de las
ermitas y la bajada a Tobera por la
senda empedrada. La más aconsejable
incluye un incursión al desfiladero
arriba y la llegada hasta el arrabal
de Frías y dura unas tres horas.
COMER
En Frías, Duque de Frías (947 357
097) y Ortiz (947 357 067). En Oña, El
Cazador (947 300 073).
TURISMO RURAL
En Frías, Casa Pili (947 358 565). En Cascajares de Bureba,
La Casa de Javier (947 300 168). En Oña, Camino Condal (947
300 014) y Casa de la Judería (650 747 559).
|
PUNTO DE PARTIDA
Desde el paraje de las ermitas sale la senda que aguas
arriba remonta el desfiladero. Conviene hacer al menos medio
kilómetro en esa dirección para apreciar la belleza de la hoz.
Pero nuestra ruta va a seguir la senda hacia los rápidos
del río. |
 |
 |
| Enclave mágico de la
hoz. |
Puente sobre el río Molinar. |
 |
 |
| Cascada. |
Ermita de Santa María de la
Hoz. |
|
| |
|
|
|