Castilla y León
LAPOSADANET.com







  LA BODEGA  
   GRUPO TORRES  
  El impulso de Celeste representa un hito para esta firma catalana, ya que es la primera vez que este grupo -presente en más de 120 países- elabora en España fuera de Cataluña
La familia Torres lanza su primer vino de la Ribera del Duero
 F. LAZARO
Fue el sueño de una noche de verano -de Miguel Torres junior, no de Shakespeare- el que acabó de dar forma al primer proyecto que la familia Torres desarrolla fuera de Cataluña: la bodega Celeste, en la Ribera del Duero vallisoletana, que acaba de alumbrar su primer vino: un crianza de la difícil añada de 2003 vestido con un traje muy moderno, abrazado por ...
   ... un firmamento de las estrellas que se pueden divisar desde la bodega en una noche clara.
  A un lado Casiopea; al otro, la Osa Mayor y la Menor; y, sobresaliendo, en el centro la Estrella Polar conforman una etiqueta moderna y elegante que reproduce fidedignamente la bóveda celeste en una noche de octubre, desde la posición exacta de la bodega de Torres de la localidad vallisoletana de Fompedraza que, gracias a su altura (895 metros sobre el nivel del mar) se convierte también en un lugar ideal para observar el cielo de esta comarca.
  La llegada del Grupo Torres a la Ribera del Duero se materializó hace más de un año, tal y como adelantó EL MUNDO el 12 de marzo de 2004, cuando firmó la compra de esta bodega situada en la comarca de Peñafiel.
  Esta adquisición se sumó a otra de 40 hectáreas de terreno en la Denominación de Origen Toro.
  El desembarco del Grupo Torres en Toro se materializó con la compra de esta parcela (sin viñedo) en el pago de ‘El Monte’, sobre la que desarrollará en el futuro su proyecto de elaborar un ‘vino de pago’, lo que conllevará un periodo de tiempo de un mínimo de cinco años.
  La compra se cerró a inicios del pasado año y desde ese momento la compañía ha estado trabajando para conocer mejor la variedad autóctona tinta de Toro de cara a la fecha en la que sus plantaciones entren en producción.

  Miguel A. Torres durante la presentación, el pasado martes en Madrid, de ‘Celeste’, su primer
  vino de la Ribera del Duero. / FOTO: FL
  La compra de las 40 hectáreas en Toro representó un hito para esta compañía, ya que era la primera vez que hacía inversiones en España fuera de Cataluña (en el resto del mundo posee bodega en Chile, en California, una distribuidora en China...). En total, el Grupo Miguel Torres, uno de los motores de la modernización del vino en España, está presente en más de 120 países donde comercializa el vino de sus centros productores y a los que irá a partir de ahora Celeste.
  Estas operaciones -junto con la compra de 160 hectáreas en Jumilla- se enmarcaron dentro de la voluntad de la empresa de mantener la competitividad con los vinos españoles de alta expresión al margen de sus vinos de pago catalanes, junto con la necesidad de incrementar el portafolio de productos de su cartera de cara al mercado internacional, según señaló Miguel A. Torres, presidente del grupo que lleva su nombre, quien presentó
el nuevo vino el pasado martes en Madrid.
  La nueva bodega de Torres en la Ribera del Duero se asienta en una localidad del páramo castellano, en Fompedraza, a cinco kilómetros del castillo de Peñafiel.
  ELABORACION CUIDADOSA.

  Su puesta en marcha partió de la compra de una bodega ya existente, a la que se han ido añadiendo nuevas instalaciones para elaborar un vino con personalidad muy marcada, según indicó el presidente de la compañía, que explicó que para lograr este objetivo se vendimia en cajas de 20 kilos y se practica una técnica conocida como «delestage» (remontados del mosto durante su fermentación mediante el vaciado del depósito y llenándolo después por arriba para volver a mojar todo el sombrero...), a lo que se une una crianza de doce meses en barricas (el 30% nuevas) de roble americano (50%) y francés, proceso que se completa posteriormente con un periodo de seis meses en botella.
  La primera cosecha que Torres lanza al mercado de Celeste 2003 está compuesta por 140.376 botellas de 0,75 cl. de un monovarietal de tinto fino o tempranillo que compraron cuando adquirieron la bodega y cuyo precio de venta al público rondará los doce euros.
  No en vano, el presidente de este grupo familiar señaló que una de las razones que les llevaron a decantarse por la compra de esta bodega de la localidad vallisoletana de Fompedraza (estuvieron barajando varias opciones antes de decantarse por esta opción) fue que el vino con el que contaba la bodega les gustó.
  La bodega cuenta con algo de viñedo propio aunque la mayor parte de la uva se adquiere de viña vieja a viticultores de Fompedraza y de Peñaranda de Duero (Burgos), dos zonas que gozan de un clima continental extremo, tanto a nivel estacional como diario (en verano las temperaturas pueden llegar alcanzar los 40º durante el día y bajar bruscamente durante la noche), lo que implica que la planta desarrolla su crecimiento en un período relativamente corto de tiempo, pero que de sus frutos se consigan unos vinos de altísima calidad.
  Estas condiciones extremas del clima, unidas a una variedad -la tempranillo- perfectamente adaptada a esta situación dan como resultado vinos opulentos, con mucha fruta, cuerpo y color que han dado fama mundial a esta comarca.
 
Bodegas - Mesa de Cata 466 LA ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA (RIBERA DEL DUERO)
Bodegas - Mesa de Cata 467 ENOTURISMO
Bodegas - Mesa de Cata 468 FINCA SOBREÑO (DO TORO)
Archivo Bodegas  
       
2003© laposadanet.com Edita: EDICAL S.A.- Av. de Burgos 33 47012 VALLADOLID - Teléfono 983 421700
Contacto