Ameyugo, apresado por el cíngulo de asfalto de la carretera
nacional y de la autopista, todavía conserva un lejano resplandor
de la antigua villa asentada junto al Oroncillo, en la que consta
que el conde Fernán González tuvo una viña.
Sin duda, este majuelo debió de proporcionar estupendos tragos
al buen conde, pues de otro modo no se entiende su mención documental
entre tan nutridas posesiones. Ameyugo está en la calzada que aprovechó
en el siglo diecinueve la carretera de La Rioja a La Montaña. Pero
suele pasar inadvertida. Incluso el monumento al pastor se vincula
a menudo con Encío.
Entre su caserío destacan un palacio señorial gótico y la
iglesia de Santa María, también gótica en su atrio y nave mayor
y renacentista en las capillas, que conservan artísticos enterramientos,
cuya labra compite con las buenas esculturas de los retablos.
El monumento al pastor ocupa un escenario bravío en la antesala
del desfiladero de Pancorbo, que ha sido tradicionalmente la puerta
de Castilla.
En los tiempos del desarrollismo, cuando la nacional uno
nos devolvía cada verano la copiosa emigración dispersa por Europa,
Cataluña y el País Vasco, este paraje se convirtió en un hito de
parada obligatoria. Y así permanece en la memoria de la diáspora
y como fondo de tantas fotografías nostálgicas.
EL DIENTE DE NAPOLEON.
El peñasco del que emerge el monumento es mencionado
por los viajeros franceses del diecinueve como diente de Napoleón.
Se trata de un risco solitario que se anticipa a la barrera de los
montes Obarenes.
El conjunto escultórico es obra del taller de Víctor de los
Ríos, un autor que en esa década del incipiente turismo repartió
por el país otros monumentos dedicados a oficios: al Maestro, en
el parque del Oeste de Madrid, o al Minero, en Linares.
Aunque su especialidad siempre fue la imaginería de Semana
Santa, en la que logró indudable crédito. Este monumento fue el
primero dedicado a la figura bucólica del pastor. Más tarde se hizo
otro en Navarra al que le dan todo el pote que aquí se escatima.
Seguramente porque lo inauguró Franco el 1 de octubre de
1961. El impulso para erigirlo surgió de un trágico suceso: la muerte
por un rayo del pastor palentino Esteban Flechillas cuando escapaba
de una tormenta con un corderillo recién nacido sobre sus hombros.
Aquella España que abandonaba el campo a toda prisa se conmovió
con la crueldad de la noticia. Evocando aquella imagen, un pastor
de siete metros calzado con abarcas acuna en su regazo a un recental.
A su lado, está el perro que es un mastín de los que
echan para atrás a la camada de lobos más hambrienta. Más próximo
a la carretera, el zagal saluda sonriente a los conductores con
su gorra al aire.
La roca que fija el escenario esconde en su oquedad un nacimiento
anunciado por ángeles músicos desplegados por el muro.
En los últimos años nuevos monumentos pastoriles han brotado
por la geografía regional: en Tremedal (Ávila), en Tejerina (León)
y en Romanillos de Medinaceli (Soria).
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| GUIA |
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COMO LLEGAR
El monumento al pastor se encuentra en el kilómetro 307,5
de la Nacional- I, entre Ameyugo y el desvío hacia Encío,
a la salida del desfiladero de Pancorbo en dirección
a Miranda. |
DURACION
Los cuatro kilómetros del recorrido requieren una hora
de paseo, tiempo que se incrementa con la visita a Encío
y Ameyugo.
COMER
En Ameyugo, restaurante Monumento al Pastor (947 344 355)
En Pancorbo, El Molino, (947 354 050), El Desfiladero (947
354 027, Pancorbo (947 354 000), Poli (947 344 320) y Verónica
(947 354 037).
TURISMO RURAL
En Santa Gadea del Cid, Quinta Término (628 548 869). En Pancorbo,
El Ferial (947 354 202). En Ameyugo, camping Monumento al
Pastor (947 344 355).
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PUNTO DE PARTIDA
A espaldas del risco que protege el monumento se extiende
una zona recreativa muy cuidada. Varios chozos con techo vegetal
adornan la pradera arbolada. En el entorno hay restaurante y
camping. La ruta se dirige a Encío y vuelve al monumento,
desde donde se acerca a Ameyugo.
TIPO DE CAMINO
Cómodo y sin más pendiente que la subida al teso de
Encío donde está la iglesia románica en ruina. El retorno al
monumento y su prolongación
hasta Ameyugo no ofrecen ninguna
dificultad. |
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| Mastín tallado en piedra. |
Chozo del pastor. |
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| Recuerdo al zagal. |
Monumento al pastor. |
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