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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| PANCORBO (BURGOS) |
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| La estrechez del desfiladero
en que se aprietan el río y los caminos obligó en algún
momento a trazar un puente curvo y esa etimología está
en el origen del nombre de Pancorbo. Ahora el pueblo se extiende a
ambos lados del Oroncillo y de las vías |
| La puerta de Castilla |
| ERNESTO ESCAPA |
| La Bureba es una comarca cereal
y ondulada en la que Azorín simbolizó la esencia de Burgos. Los Montes
Obarenes la separan del valle del Ebro. Los Obarenes no son una sierra
que ofrezca cotas de vértigo, pues su techo en el Pan Perdido apenas roza los 1.238
metros. Y sin embargo,
han supuesto a lo largo ... |
... de su historia
una barrera infranqueable salvo por los rotos de sus portillos y desfiladeros.
Cerca de Oña la angostura de la Horadada permite el tránsito
hacia Santander y los valles del Norte. Y en su mitad se abre el portillo
de Busto, que da paso hacia la eminencia de Frías. Pero el desfiladero
más famoso y transitado a lo largo de la historia es el de Pancorbo.
También el que más disputas ha encendido por su dominio.
El mordisco de las sucesivas ampliaciones asfálticas y del
ferrocarril ha menguado bastante la espectacularidad del escollo geológico.
Las carreteras han ascendido por la ladera derecha del río llevándose
por delante montes y rocas para abrirse paso.
Y por si fuera poco el destrozo paisajístico ocasionado por
los túneles y voladuras, a la entrada de Pancorbo se alza el mayor
silo de España, que actúa a modo de burladero o talanquera bloqueando
desde La Bureba la perspectiva del desfiladero.
Vista aérea del municipio de Pancorbo
extendido por el desfiladero con el silo al fondo. / FOTOS: ERNESTO
ESCAPA
La garganta de Pancorbo estaba habituada a la digestión
del río Oroncillo y de la senda jacobea luego convertida en camino
real y carretera. Pero tanto agobio en el paso hizo que los peregrinos
tomaran el rumbo de Belorado y los Montes de Oca y que el río Oroncillo
acabara bautizado con el expresivo nombre de Merdancho.
El ferrocarril cruzó el pueblo en 1863 por la orilla del río.
Luego fue doblando sus vías profusamente coronadas de cables. La catenaria
es otra frontera visual más en Pancorbo.
PUENTE FERROVIARIO.
En la salida hacia el Ebro el desfiladero se prolonga
casi un kilómetro. El |
| Guia |
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COMO
LLEGAR
El municipio burgalés de Pancorbo se encuentra situado en la
carretera Nacional-I y en la autopista que comunica la ciudad
de Burgos con Miranda de Ebro.
DONDE COMER
En Pancorbo, en El Molino, (947 354 050), en El Desfiladero
(947 354 027), Pancorbo (947 354 000), Poli (947 344 320) y
Verónica (947 354 037).
TURISMO RURAL
En Pancorbo, El Ferial (947 354 202). También en Santa Gadea
del Cid, en Quinta Término (628 548 869). |
Torre de San Nicolás. |
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primer portillo aparece atravesado por un decimonónico
puente ferroviario de tres ojos, mientras la carretera discurre a
la vera del río, separando las ermitas de la Virgen del Camino y del
Cristo del Barrio.
La doble vía de la autopista horadó la montaña y voló
la peña roja que soportaba la última estribación del fuerte de Santa
Engracia. Desde tiempos remotos la angostura de Pancorbo estuvo vigilada.
Todavía en el barrio de Santiago, sobre la judería, queda el
rellano de la Sala y más arriba los vestigios de la fortaleza árabe
de Santa Marta. Dos murallas encintaban esta peña fortificada con
los riscos rojos de Santa Engracia.
La misma torre de San Nicolás se asienta sobre uno de los estribos
de la cerca. Pero la obra defensiva más fastuosa se construyó en la
última década del dieciocho, cuando el pánico a una invasión de la
Francia revolucionaria recorrió la península.
El fuerte de Santa Engracia cabalgaba sobre la montaña sus
ocho núcleos defensivos, aprovechando oquedades y pliegues de las
rocas. Fue una obra de ingeniería tan majestuosa como efímera. Lo
tomó Napoleón y al abandonarlo los paisanos del contorno lo despojaron
de las piezas de artillería.
Luego fue sirviendo como refugio de salteadores hasta que la
autoridad encargó a una compañía de zapadores que lo arrasara. Así
que apenas quedan vestigios visibles desde abajo.
UN PUEBLO EN EL CAMINO.
La iglesia de Santiago daba el primer saludo a los peregrinos
que llegaban a este pueblo extendido a la orilla del río. En el paso
del desfiladero habían recibido el alivio de la Virgen del Camino
guarecida en su ermita rupestre.
Un monumento al peregrino situado junto a la puerta recuerda
la tradición jacobea del templo. Iniciado como románico, ha ido incorporando
elementos góticos y renacentistas en un proceso de enriquecimiento
revelador de la prosperidad de Pancorbo.
Desde tiempos remotos ha sido este lugar paso obligado para
todas las legiones y culturas que recorrieron la península. Por el
desfiladero discurrió la calzada romana de Burdeos a Astorga y los
árabes emplazaron en sus riscos la primera fortaleza.
Los siglos de peregrinaciones dieron a Pancorbo su estructura
de pueblo camino. Por eso la calle Mayor es la ruta que nos descubre
sus casas blasonadas y sus tramos porticados, a cuyo refugio se instalaba
el mercado.
La plaza Mayor de Pancorbo supone apenas un leve ensanche en
la apretura. De hecho, el ayuntamiento convierte sus arcadas en pasadizo
hacia el barrio de San Nicolás, que se extiende al otro lado del río
y de las vías.
El ayuntamiento es un edificio espigado que muestra sobre el
balcón un escudo poderoso. Pero el recinto nada tiene que ver en su
menudencia con lo que se entiende en Castilla por una plaza Mayor.
Las traseras del consistorio abren otros dos arcos sobre el
curso del Oroncillo, a cuya solana asoman sus miradores las casas
de la calle Mayor.
Al otro lado del río y de las vías, que se salvan por
un túnel, asoma la iglesia barroca de San Nicolás, aturdida por el
tracatrá del tren. Ni espacio queda para mirar con un poco de amplitud
y sosiego la hermosa portada del templo.
La travesía del río por Pancorbo forma una hermosa calle fluvial
con balcones y miradores. La sobriedad arquitectónica de la calle
Mayor se transforma en la solana que mira al río.
Al pie del puente permanece el recinto neoclásico de la fontana
de los Carneros con sus caños y lavaderos. Se construyó en 1797 para
aprovechar el manantial que brotaba bajo el altar de San Nicolás,
desde donde viene el agua a través de un subterráneo arcaduz.
Hacia el otro lado del río se alzan los riscos de Santa Marta
y en la pendiente se escalonan las callejas de la judería formando
uno de los enclaves más singulares de Pancorbo. |
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