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| LA BODEGA |
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| ESTANCIA PIEDRA (Toro) |
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| Esta bodega toresana responde
al sueño de un abogado escocés afincado en el Caribe
y elabora una gama de vinos potentes y estructurados y con notas minerales
como eje común |
Una ‘piedra’ preciosa
F. LAZARO |
| Guia |
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ESTANCIA PIEDRA
Año de fundación: 1999
Teléfono: 980693900
Fax: 980693901
Dirección: Crta. 519 Toro
Salamanca, km 8. Apdo. 77. 49800 Toro (Zamora)
Web: www.estanciapiedra.com
E-mail: info@estanciapiedra.com
Pers. contacto:
Inmaculada Cañibano / Julia Alonso
Visitas: Sí, previa cita
Presidente: Grant JR Stein
Director general: Inmaculada
Cañibano
Enólogo: Santiago Rivera Aparicio
Bodeguero: Richard Mendez
Producción media: 120.000 l.
Inst. de vinificación: Depósitos de acero
inoxidable, mesa de selección
Barricas: 450 de roble francés (85%) y americano
Viñedo propio: 65 has.
Edad del viñedo: Desde nuevas hasta centenarias
Variedades: Tinta de Toro, garnacha, verdejo
Comercialización Nacional: 41%.
Exportación: 59%.
MARCAS COMERCIALES
ESTANCIA PIEDRA PAREDINAS.
Tinto 2000 con 18 meses roble francés.
PVP: 28.
ESTANCIA PIEDRA SELECCION.
Tinto 2000 con 12 meses roble. PVP: 15.
ESTANCIA PIEDRA. Tinto crianza
2001.
PVP: 12.
Var: tinta de Toro.
LA GARONA.
Tinto crianza 2001.
PVP: 13.
Var: tinta de Toro, garnacha

Inmaculada
Cañibano, gerente.
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| La Denominación de Origen Toro
ha pasado de ser una comarca emergente a convertirse, tras el Priorato,
en el nuevo «El Dorado» del mundo del vino en España. Nombre ilustres
como Pintia (Vega Sicilia), San Román (Mauro), Numanthia y Termanthia
(Eguren) se unen a otros que han ido llegando a esta tierra confiados
en sus posibilidades... |
... y en la calidad
que se puede lograr en esta tierra, que está dando vida a algunos
de los vinos más interesantes y con mayor proyección de España.
El propio gurú norteamericano del mundo del vino, Robert Parker,
pronosticó que esta comarca toresana será una de las próximas estrellas
del firmamento vinícola. Este crítico, considerado el mayor experto
del mundo en vinos, asegura que España se va a convertir en «una verdadera
potencia vinícola mundial» durante los próximos diez años gracias
a la calidad y la variedad de su producción.

Imagen del viñedo que la bodega tiene en el pago de Bocarraje,
en cuya parte superior Stein ha edificado una vivienda desde la que
se domina todo el campo y el valle del río Guareña,
además de verse Toro . / FOTOS: F. LAZARO
DESARROLLO FUTURO.
«España será la estrella», escribió Robert Parker en un
artículo de la ‘Food and Wine’, en el que señalaba también que «tras
un largo periodo en el que ha primado la cantidad sobre la calidad,
España comienza a darse cuenta de que tiene muchos viñedos de uva
viejo con un potencial casi ilimitado».
Parker, crítico y editor de la revista ‘The Wine Advocate’,
la «biblia » del mundo vitivinícola, está considerado como la máxima
autoridad mundial en la materia, de manera que sus opiniones ejercen
una gran influencia sobre la consideración las ventas de cualquier
vino en Estados Unidos y, por efecto arrastre, en el resto del mundo.
El gurú del vino, y esto es lo más destacable, también pronosticó
que para el año 2015 varias zonas vinícolas españolas que actualmente
se encuentran en fase de expansión como Toro, Jumilla y Priorat, habrán
superado a las más conocidas internacionalmente, como Ribera del Duero
y Rioja.
De esta forma, las predicciones de este creador de opinión
refrendan la esperanza que puso Manuel Fariña cuando empezó a desarrollar
su proyecto de Toro y de Casaseca, y la de todos los productores que
han llegado a esta comarca bendecida para el vino, en la que la relativa
facilidad con la que madura la uva y su nivel medio de calidad acaban
dando vida a vinos que, por lo general, son un deleite para el paladar.
Al grupo de cabeza antes mencionado -junto con Vega Saúco,
otra de las pioneras de la mano de Wences Gil- se han unido otros
pesos pesados con ganas de trabajar y de hacer las cosas bien como
Quinta de la Quietud, Dos Victorias, Bienvenida, los hermanos Lurton,
Pago de Matarredonda, Liberalia, Rejadorada, Viñaguareña, Sobreño...
y personas enamoradas de los vinos de otras latitudes.
Quizá el más notorio es el del actor francés Gerard Depardieu,
que en |
2003 llegó a Morales
de Toro y montó su bodega Domaine Magrez Espagne, cuyos vinos (Paciencia
y Spiritus Sancti) acaban de ver la luz; pero uno de los más reflexionados
y relevantes es el que dio vida a la bodega Estancia Piedra, propiedad
de la familia Stein, que aunque tiene su residencia en el Caribe son
de ascendencia escocesa.
ENAMORADO DE LA VIÑA.
Grant, el patriarca de la familia, es un abogado con despachos
en varios países que en su época universitaria soñaba con tener una
bodega al estilo de los chateaux franceses, con el viñedo y una casa
en la misma finca. Tras recorrer algunas de las grandes zonas vinícolas
de Estados Unidos y Europa, algunas de ellas en bicicleta -otra de
sus granes aficiones- como la Toscana, se decidió por Toro para dar
vida a su sueño al enamorarse el paisaje en el que se asienta su proyecto
y por las posibilidades de desarrollo futuro de esta comarca, a parte
de que los precios eran sensiblemente más asequibles en esta DO zamorana
que en las otras que cotejó.
Con esta idea clara, la bodega compró una finca de viñedo viejo
situada en un terreno aluvial del río Guareña, un afluente del Duero
que ha dado lugar a un suelo formado por sedimentos de areniscas que
se alternan con zonas calizas y margas que aportan a los vinos de
esta bodega una acusada personalidad, con sus características notas
especiadas y un toque mineral presente en toda su gama de vinos.
Stein, cuyo apellido da nombre a la bodega (traducido es piedra
en inglés), logró, de la mano de Inmaculada Cañibano, gerente y actual
consejera delegada de la bodega, que ésta comenzase a funcionar en
1999, con unas instalaciones que ya han tenido que ser ampliadas,
dando vida a nuevos espacios para la crianza del vino y a un gran
almacén subterráneo para dormitorio de botellas, con el objetivo de
cumplir una de las máximas de la casa: que los vinos no salgan al
mercado hasta estar perfectamente redondeados en botella.
La altitud de los viñedos está comprendida entre los
620 y los 750 metros y el pago principal, donde se asienta la bodega,
se denomina Bocarraje; éste cuenta con viñedos plantados hace 33 años
con la variedad autóctona tinta de Toro (85%), a la que se une la
garnacha.
Esta variedad complementa perfectamente el perfil de
vinos de la bodega, que ha lanzado con ella La Garona, un coupage
de un 75% de tinta de Toro y un 25% de garnacha criado durante unos
14 meses en roble, mayoritariamente francés. El resultado es un vino
de nariz muy expresiva y boca esbelta y que demuestra las posibilidades
de elaboración de la garnacha «maridada ».
CEPAS CENTENARIAS.
La finca de Bocarraje se complementa con otra situada justo
enfrente, en el pago de Paredinas, con un viñedo centenario con el
que se elabora el Estancia Piedra Paredinas, un tinto criado durante
unos 18 meses en roble francés y que presenta una gran frutuosidad
en nariz, con notas especiadas y balsámicas sobre un fondo muy mineral,
sensaciones que se repiten en boca, donde el vino posee elegancia
y finura. La bodega elabora también Estancia Piedra Selección, un
monovarietal de tinta de Toro con doce meses en barrica y el Estancia
Piedra crianza.
Todos los Estancia Piedra están vestidos de forma diferente
pero con la misma etiqueta, que varía su color en función del tipo
de vino, salvo en el caso de La Garona, nombre celta del valle de
La Guareña, en cuya etiqueta se reproduce un trozo del documento por
el que Doña Urraca concedió a la orden de San Juan de Jerusalén este
valle.
La gama de vinos que la bodega comercializa con contraetiqueta
de la DO Toro se completa con el Estancia Piedra Azul, un vino que
no pasa por madera y que es un monovarietal de tinta de Toro que se
muestra como una «bomba» de aromas en nariz.
Como homenaje también a la piedra del nombre de la bodega
y del apellido de la familia propietaria, la bodega comercializa una
segunda gama de vinos bajo el nombre de Cantadal, que salen al mercado
con contraetiqueta de Vino de la Tierra de Castilla y León y entre
los que se incluyen elaboraciones sorprendentes, como un rosado de
tinta de Toro repleto de aromas y un verdejo de viñas añejas criado
en madera, a los que se irán sumando otros vinos en los que trabajarán
con diferentes variedades.
La bodega, que elaboró su primera cosecha con la añada
de 1999, tiene una capacidad de producción por campaña de unos 225.000
litros, que se elaboran con uvas vendimiadas en cajas y que, gracias
a la cercanía del viñedo con la bodega, se trasladan paletizadas a
la misma, donde una mesa de selección es el primer paso antes de que
comience la elaboración.
| Entre ríos |
Una casta
propia |
Una
comarca marcada por el Duero.
El río Duero parte en dos la provincia de Zamora y marca la
diferenciación entre la zona cerealista, el famoso granero,
y la de las bodegas; es decir, al norte se cultivan cereales
y al sur la vid logra su máxima expresión gracias a un terruño
privilegiado. Los ríos (el Duero a la cabeza y sus afluentes
Guareña, Hornija, Bajoz...) proporcionan un microclima húmedo
y suavizan los vientos, lo que contribuye a unas condiciones
climáticas y del suelo que favorecen el desarrollo máximo de
su variedad autóctona, la tinta de Toro, más tempranera que
su prima hermana la tempranillo. |
Color y carácter.
La tinta de Toro es familia de la tempranillo pero con un clon
perfectamente adaptado a las condiciones edafológicas y climáticas
de esta comarca. Esta casta tiene la piel del grano más gorda
y da lugar a vinos con mucha materia colorante y una carga aromática
frutal muy importante. Esta variedad se mantuvo ajena a la invasión
filoxérica en España en el año 1870, ya que la tinta de Toro
hunde sus raíces en terrenos arenosos sueltos y bien drenados,
conservándose hasta nuestros días la multiplicación del viñedo
en pie franco, lo que la convierte en una de las pocas zonas
de España que pude replantar con este sistema. |
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