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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| VILLAMANIN (LEON) |
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| Despojada del barullo del tráfico,
esta villa montañesa ha afinado su perfil residencial como
estancia veraniega y lanzadera en la estación de la nieve.
Villamanín preside uno de los valles más amplios y hermosos
de la cordillera cantábrica |
| El territorio de los mastines |
| ERNESTO ESCAPA |
| Las edades de Villamanín aparecen
diáfanas en su trazado. Aunque algún historiador comarcal se empeñe
en buscar un repoblador romano de nombre Manino para encontrar las
raíces del pueblo, tampoco hay que hurgar tan lejos. Villamanín se
asienta en el primer ensanche del valle
del Bernesga. Esta zona fue
conocida históricamente ... |
... como
la Tercia del Camino, uno de los territorios de los Argüellos. A mediados
del dieciocho el Catastro de Ensenada revela condición de mínimo poblado
habitado por once vecinos y tres viudas. Todos ellos labradores de
subsistencia que para hacer el avío dedicaban el invierno a la arriería.
Bajaban y subían de Campos donde cambiaban aperos y embutidos por
aceite y vino.
Iglesia románica de Arbas, municipio
en plena montaña leonesa perteneciente al término
de Villamanín. / FOTOS: ERNESTO ESCAPA
Ya entonces, Villamanín tenía un fielato donde se
aplicaban los impuestos de peaje y portazgo sobre el pescado y demás
mercaderías según una tabla minuciosa de cobranzas. Sin embargo, nunca
fue un buen puesto y a menudo ni siquiera resultaba fácil encontrar
administrador. El pequeño pueblo serrano alineado a lo largo del camino
recibe un impulso decisivo a fines del diecinueve, al acoger entre
sus casas el paso de la carretera de Asturias. Enseguida sustituye
a Rodiezmo en la capitalidad comarcal y en la cabecera del municipio.
Pero medio siglo más tarde aquel pueblo estirado quedará destruido
por la guerra. Luego se irá rehaciendo trabajosamente. Con más celeridad,
las villas residenciales, de las que aún pervive algún vistoso ejemplo.
Luego, las casas de cal y canto, y por último los pajares y demás
edificios auxiliares. Todavía hoy, sesenta y ocho años después de
las refriegas en este frente, perviven las huellas de la guerra: las
casas arruinadas, los muros vencidos, el rastro de la metralla.
Este Villamanín pendiente del tránsito ha padecido sucesivos
mandobles. Primero, el desvío de la carretera, que al ampliarse abandonó
el emparedado. Luego, la construcción de la autopista de Asturias
por el valle de Luna, que arrastró algunos negocios de hostelería
y puso el candado a otros. A pesar de las mejoras viarias, el paso
por Pajares sigue sin ser una broma. Este mes de julio el puerto y
los pueblos aledaños siguen atrapados por el frío y la niebla.
Pero hay otro Villamanín que tiene poco que ver con el
primitivo. Se construyó en la segunda mitad de los cuarenta por el
organismo de Regiones Devastadas, que hasta colocó a su entrada un
crucero con el emblema fascista. Es una arquitectura aparente pero
construida con materiales precarios, propensa |
| Guia |
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COMO
LLEGAR
Villamanín se encuentra en la N-630 que comunica León con Asturias
por el puerto de Pajares.
DONDE COMER
En Villamanín, Ezequiel (987 598 497), Benavente (987598 268)
y Los Toneles (987 598 160). En Arbas, Casimiro (987 496 074).
En Busdongo, Puerta de Asturias (987 598 369) y Villa María
(987 598 129). En Vega de Gordón, Senén (987 586 222).
TURISMO RURAL
En Busdongo, Puerta de Asturias (987 598 369). En Villamanín,
La Tercia (987598 036). En Cubillas de Arbas, Río Viejo (616
934 636). En Poladura de la Tercia, Posada del Embrujo (987
698 313). |
Crucero de Regiones Devastadas. |
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por tanto a los
desconchones. El saldo de una época marcada por el estraperlo. Se
aprecia sobre todo en aquellos edificios que no tienen un mantenimiento,
como ocurre con los cuarteles de la guardia civil abandonados. El
de Villamanín ocupa una amplia manzana en la calle de la antigua
carretera.
REGIONES DEVASTADAS
El barrio nuevo de Villamanín se despliega en casas clonadas
en torno a una plaza en la que se alinean la iglesia con su cruz
de los caídos, el ayuntamiento y el Albergue Juvenil, que ahora
gestiona la Junta de Castilla y León. La actuación en Villamanín
culminó en septiembre de 1949. La tipología repite modelos de Guadarrama
trasplantados a través de una adaptación empobrecida. También se
programó entonces un hospital antituberculoso, que finalmente recayó
en Boñar. Villamanín y Pola de Gordón acogen entonces diversas instalaciones
para huérfanos e hijos de los mineros asturianos. En la salida hacia
Fontún se encuentra el Orfanato, convertido en campus turístico.
Y más abajo, otra residencia de Hunosa.
Villamanín preside un territorio amplio que se extiende
entre la hoz de la Gotera, el puerto de Pajares y las colladas de
Cármenes y Cubillas. Ahí engloba los pueblos de Arbas y de la Tercia.
Un escenario serrano en el que no faltan los ecos de la trashumancia,
la memoria de la minería e incluso el sueño metalúrgico.
Todavía los veranos pueblan los puertos de miles de cabezas
de ganado que llegan acompañadas de la solemnidad de los mastines,
el animal más característico de la montaña leonesa. Las ruinas de
la metalúrgica se ven todavía al norte de Villamanín, hasta donde
llegaba el mineral aerotransportado desde la mina La Profunda de
Cármenes.
EL OSO LABORIOSO
Todos los valles de la montaña leonesa tienen sus picos emblemáticos,
algunas hoces imposibles y rincones de ensueño. Pero el único monumento
en sentido estricto se encuentra en Arbas del Puerto. Es la colegiata
románica de Santa María. Resulta tan extraño en estas latitudes
que los tratadistas lo sitúan en Asturias. Así sucede desde el decimonónico
Quadrado hasta el muy reciente repertorio románico de España publicado
por Anaya. Su origen aparece vinculado al ramal jacobeo que desde
León se dirigía a la Cámara Santa de Oviedo.
Un desvío estimulado por aquel ripio de quien va a Santiago
y no al Salvador, visita al criado y olvida al señor. El azote de
la guerra dejó el templo maltrecho y perdidos para siempre los viejos
hospitales. Queda en pie la vecina hospedería dieciochesca.
El arquitecto Luis Menéndez Pidal acometió su restauración
en la posguerra al amparo de Regiones Devastadas y se preparó en
el templo un nicho para su descanso. También anunció que aquí iba
a ser enterrado su tío don Ramón, pero la familia prefirió inhumarlo
en Madrid. Los Pidal eran de Pajares, en la otra vertiente del puerto,
y tenían querencia por este templo solitario.
La iglesia esconde sus atractivos románicos dentro de un
cascarón colocado en el siglo dieciocho para protegerse de la nieve
y las ventiscas. Durante el verano una guía de la diputación de
León se encarga de abrir y enseñar el templo todos los días excepto
lunes y martes.
El interior del ábside es lo más vistoso del conjunto. Tiene
dos puertas. La de los pies se adorna con sendas testuces de toro
y oso. Según la leyenda, un oso devoró a uno de los bueyes que acarreaban
la piedra para construir el templo y después se incorporó a la yunta,
currando como un buey más. La portada más hermosa y artística es
la que mira a la carretera, oculta desde fuera por los añadidos
del dieciocho.
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