El Valle de Arbas alberga el embalse menos protestado
de la Cordillera Cantábrica, seguramente porque lo construyó la
iniciativa privada para refrigerar la térmica de La Robla, en León.
La primitiva presa de Casares se selló un año antes
de empezar a embalsar el Esla en Riaño. Actualmente aquel muro de
25 metros de altura está siendo recrecido para duplicar su capacidad
de almacenaje de agua y la consiguiente inundación del valle.
Casares de Arbas es uno de los pueblos más singulares de
la comarca, que reparte sus núcleos a ambos lados de la carretera
nacional hacia Asturias: a su derecha, Camplongo, Tonín y Pendilla;
sobre la vía, Busdongo y la capital Arbas del Puerto; y a la izquierda,
Viadangos, Casares y Cubillas. Según los expertos en la difícil
suerte de la toponimia, que estudia el origen de los nombres de
los pueblos, Arbas deriva de «arbe», que significaría «pasto bajo
las peñas».
Si no fuera cierto, nadie podrá decir que no está bien traído.
En todo caso, Arbas nunca se acentúa, frente a la extendida costumbre
de hacerlo.
Casares arropa con su caserío la caída del arroyo de las
Tercias, que aguas abajo del pueblo ya ha tomado su nombre y poco
después bautizará el precioso valle en el que se suceden los pueblos
de Geras, Paradilla, Cabornera y Beberino, entre el puerto de Aralla
y el Bernesga.
Detallo los nombres porque en esta zona la cartografía oficial
no da una en el clavo: Golpear por Golpejar; Pobladura por Poladura;
La Viña por La Vid; Peradilla por Paradilla; Carbonera por Cabornera.
En fin.
Casares tiene la iglesia en alto y una ermita menuda dedicada
a San Roque al lado del molino. También conserva un par de casas
nobles, una de ellas conocida como del gallo, por la figura del
plumífero que decora el dintel de una de sus ventanas.
Y un curioso museo etnográfico de los que tanto abundaron
hace unos años para recoger la almoneda que siguió al adiós de las
abuelas. En cambio, ya no quedan casas de techo vegetal tejido con
cuelmos de centeno.
EL ESTIRON DEL NUEVO MURO
Desde Casares todavía es posible recorrer el perímetro
del embalse por los caminos trazados hace veinte años, que enseguida
van a quedar anegados por el estirón del nuevo muro.
Al lado de la nueva carretera, que discurre más alta,
se ven los desechos de obra, desperdigados sin ninguna cautela con
la pureza del entorno. Hormigón, plásticos rojos, vallas y demás
materiales sobrantes.
En cambio, aguas abajo del embalse se está habilitando junto
al nuevo muro una zona recreativa para deleite de intrépidos urbanitas.
La carretera que pasa sobre el muro y bordea el flanco sur
del embalse luego desciende por el valle que baja hacia Geras hasta
una caseta de aprovechamiento hidroeléctrico.
Las riberas todavía muestran un notable aprovechamiento para
pastos ganaderos, que ha sido la dedicación tradicional del valle.
Aunque con el aumento de nivel del agua los pastizales se van a
ver muy mermados.
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| GUIA |
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COMO LLEGAR
Villamanín se encuentra en la N-630 que comunica León
con Asturias por el puerto de Pajares. |
una zambullida. El
ganado que pasta en libertad y los mastines que lo guardan
son inofensivos si no invade uno su espacio y los molesta.
COMER
En Geras, Entrepeñas (987 597 090)
y Tarabico (987 597 054). En Villamanín,
Ezequiel (987 598 497). En Arbas,
Casimiro (987 496 074). En Busdongo,
Puerta de Asturias (987 598
369) y Villa María (987 598 129). En
Vega de Gordón, Senén (987 586
222).
TURISMO RURAL
En Cubillas de Arbas, Río Viejo (616 934
636). En Poladura de la Tercia, Posada
del Embrujo (987 698 313). En Cabornera,
El Corredor (987 597 087) y
La Herrera (987 215 815). En Busdongo,
Puerta de Asturias (987 598 369).
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PUNTO DE PARTIDA
La ruta comienza en Casares, que
desde su emplazamiento domina el
embalse del valle. El paseo desciende
bordeando los meandros del agua
hasta la antigua presa. Alternativamente,
una vía asfaltada conduce
desde la carretera del valle al paso
sobre el nuevo muro y recorre el perímetro
sur del embalse para adentrarse
en el valle del Casares.
TIPO DE CAMINO
Las pistas que bordean el embalse permiten un recorrido
cómodo y ofrecen frecuentes accesos hasta el borde del agua,
donde los más intrépidos se dan |
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| Rocas cantábricas. |
El Casares bajo el embalse. |
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| El valle del agua. |
La silueta del pensador. |
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