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| LA BODEGA |
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| REJADORADA (TORO) |
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Esta bodega familiar
vende el cien por cien de una producción protagonizada por
la Tinta de
Toro, unas 150.000 botellas desde que se fundara esta empresa toresana
en el año 1999
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Tradición, modernidad
y éxito
J. LUIS CABRERO |
| Guia |
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REJADORADA
DO: Toro
Año de fundación: 1999
Dirección: C/ Rejadorada, 11 Toro (Za)
Teléfono: 980 693 089
Web: www.rejadorada.com
Propiedad: Sociedad Limitada
Director General: Luis Remesal
Enólogo: José Antonio Fernández
Bodeguero: Juan Vicente López
Producción Media: 100.000 l.
Instalaciones de Vinificación: Dep.
de acero inoxidable
Variedades: Tinta de Toro.
Marcas comerciales:
REJADORADA
Tinto Roble 2003
PVP: 5,5 euros.
Tinta de Toro.
Bot.: 80.000.
REJADORADA
Tinto Crianza 2001 PVP: 7,5 euros.
Bot.: 30.000
SANGO DE REJADORADA
Tinto Reserva 2000
PVP: 15 euros.
Bot.: 10.000.
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| En la bodega Rejadorada, en
la Denominación de Origen Toro, tienen muy clara la fórmula del éxito.
Una producción corta, de apenas 150.000 botellas, una elaboración
artesanal trufada de elementos de última tecnología, Tinta de Toro
como materia prima en exclusiva y vinos de gama alta con los que poder
competir competir
en los mercados más
exclusivos. El origen de
esta pequeña bodega... |
... se remonta
al año 1999, cuando Toro se convierte de la noche a la mañana en
una D.O. de moda y surgen por todas partes empresarios 
Luis Remesal, gerente de la bodega Rejadorada, en la Denominación
de Origen Toro. / FOTOS: JOSE FCO. GAMAZO
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dispuestos a arriesgar
con la tinta de la zona. La familia Remesal, originaria de un pueblo
cercano con un nombre tan significativo como Gema del Vino, decide
poner en práctica la tradición vinatera familiar y crear su propia
bodega.
La apuesta en ese momento es clara, señala Luis Remesal, «elegimos
la tinta de Toro y hacemos una apuesta por la máxima calidad aún a
costa de recortar la producción». El primer año apenas salen 25.000
botellas. En la actualidad esa cifra se ha multiplicado por seis,
aunque las características del vino siguen siendo las mismas y en
los toneles de la familia Remesal no ha entrado una sola uva de otras
variedades.
La bodega no cuenta con viñedos propios, pero a cambio disfruta
de la enorme ventaja que supone tener apalabradas anualmente 43
hectáreas de viñas viejas de la zona propiedad de viticultores «amigos
o de la familia», señala casi con orgullo Luis Remesal.
La elaboración del vino se realiza en una segunda bodega de
nueva construcción enterrada en una ladera con orientación sur-este
en la cercana localidad de San Román de Hornija. Allí se mezclan a
partes iguales las nuevas tecnologías con una elaboración del vino
casi familiar. «Hacemos poco vino, pero el que hacemos lo hacemos
bien», insiste Remesal.
La carta de caldos de Rejadorada es igualmente exigua. En el
escalón más bajo se encuentra un tinto roble elaborado con viñas de
más de quince años. En el siguiente peldaño se encuentra el Novellum,
un crianza de 12 meses de barrica elaborada con uvas procedentes de
viñas de más de 30 años. En lo más alto, y con varios premios internacionales
en su haber como los Mundiales de Bruselas o la medalla de oro del
Club de Cata de California, está el Sango, un tinto reserva elaborado
con viñas de más de 80 años.
El enólogo de la bodega tenía que tener un prestigio
acorde con la categoría que se presume a los Rejadorada. José Antonio
Fernández, catedrático de la Universidad de Enología de Palencia y
director técnico de la Estación Enológica de Rueda es el encargado
de dirigir la elaboración y el desarrollo de los caldos de la familia
Remesal.
Por el momento, los propietarios no se plantean hacer
ni más vinos, ni aumentar la producción. «Este es un proyecto empresarial
ajustado al milímetro», señala Remesal, y aunque a veces, continúa,
«hemos tenido la posibilidad de crecer, con la saturación de vinos
que hay en el mercado, pensamos que nuestro lugar es el que ocupamos
en la actualidad y no tiene sentido arriesgar bajando la calidad para
hacer unas pocas botellas de vino más».
Aún teniendo muy clara la filosofía del proyecto, los Remesal
no cierran del todo la posibilidad de sacar en el futuro algún nuevo
producto. «Tenemos la tentación de hacer un supervino en una serie
no superior a las 5.000 botellas, pero esa es una idea a largo plazo
y que necesitaría de una añada excepcional», subraya el responsable
de la bodega.
| Detalle |
Fidelidad
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El
museo.
Aunque Rejadorada hace dos años que produce sus vinos
en la bodega de San Román de Hornija, sigue teniendo sus oficinas
en pleno corazón de Toro, donde estaba asentada la bodega con
la que la familia Remesal inició el negocio. En la actualidad,
este espacio se ha reconvertido en un pequeño museo donde los
visitantes pueden adquirir productos autóctonos de calidad,
participar en catas dirigidas, contemplar un documental sobre
la tradición vinatera de la zona y aprender los procesos de
elaboración del vino del siglo pasado. El pequeño museo de los
Remesal incluye también una muestra de cepas viejas de distintas
variedades. Además, los visitantes podrán aprender a distinguir
los aromas del vino en unos curiosos aparatos que permiten apreciar
olores como la violeta, el chocolate o la fresa. |
Muchos
clientes.
En Rejadorada no han querido apostar por la
venta a grandes superficies comerciales ni confiar la compra
de sus vinos a unos pocos clientes. En su lugar, la bodega ha
buscado diversificar mercados y compradores y «vende en pequeñas
cantidades, pero en una infinidad de lugares», explica Luis
Remesal. El 50% de la producción se queda en España. La asignatura
pendiente de la bodega es introducir sus caldos en el duro y
competitivo mercado de Madrid. El resto de las botellas viajan
por todo el mundo. Una gran parte se queda en Europa, donde
tiene clientes en este último donde los vinos toresanos de la
familia Remesal han tenido un inusitado éxito y donde se venden
con una pasmosa facilidad. Estados Unidos, en once estados,
Canadá, Méjico y Puerto Rico son países en los que se puede
degustar el vino de Rejadorada. |
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