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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| RUEDA (VALLADOLID) |
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| La historia y los monumentos
de esta villa son el resultado de una relación secular con
la prosperidad de sus viñedos. De hecho, Rueda cuenta con más
argumentos que ningún otro lugar para proclamarse capital del
vino de la Comunidad Autónoma |
| Los blasones del vino |
| ERNESTO ESCAPA |
| Rueda asoma sus casa a una carretera
con poco tráfico que discurre peraltada sobre el cauce seco
del arroyo del Arenal, aprovechando durante el pertinaz estiaje como
paseo. Para vadear la hendidura del arroyo el camino hacia La Seca
cuenta con un puente menudo diseñado con la confianza de no
recibir en mucho tiempo el empuje ... |
... de las aguas. No
es el único enlace entre una y otra hilera de casas, que en mitad
de su trazado se ensanchan sin llegar a formar una plaza. Cada cierto
espacio, más o menos con una cadencia de cien metros, hay unas escaleras
metálicas de quita y pon que facilitan el salto entre la carretera
y el lecho pavimentado del arroyo.
El caserío de Rueda se acopla en las suaves pendientes
de un vallejo con forma de artesa muy abierta y presenta su mejor
cara a la pasarela de la antigua nacional. El trazado periférico de
la autovía sacó el tráfico de la arteria de Rueda, que sin embargo
no se ha adaptado como calle Mayor de la villa sino que conserva
la amplitud asfáltica de una
carretera deshabitada.
La ermita de San José cuenta con
un mirador desde el que se puede observar todo el municipio. / FOTOS:
ERNESTO ESCAPA
Ha sido la última mudanza importante en los hábitos de
Rueda, el alejamiento del runrún del tráfico rodado. Es cierto que
Rueda debe buena parte de la prosperidad que recorre su historia a
la localización privilegiada en el camino real de Madrid, entre Tordesillas
y Medina del Campo.
La primera noticia de la Roda medieval corresponde a una derrota
de fines del siglo diez, cuando Almanzor puso otra vez más en solfa
a los ejércitos cristianos. Durante algo más de quinientos años dependió
de Medina del Campo hasta que el 21 de mayo de 1636 el rey Felipe
IV la exime de su jurisdicción y le otorga el título de villa.
En los siglos siguientes Rueda experimenta una notable pujanza
vinculada al comercio del vino. Como advierte don Amando Represa,
«los nobles, los hidalgos y los labriegos acomodados, enriquecidos
por el vino, supieron invertir sus ganancias construyéndose moradas
con cierto empaque».
Estas casonas forman en Rueda un lienzo porticado de acusada
singularidad. De hecho, su réplica se incorporó al Pueblo Español
de Montjuich, construido para la Exposición Universal de 1929. A un
lado y otro de la carretera asoman ejemplares de mérito adornados
con los blasones del vino. Casas nobles |
| Guia |
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COMO
LLEGAR
El municipio de Rueda se encuentra en plena autovía del noroeste,
la A-6, entre las localidades vallisoletanas de Tordesillas
y Medina del Campo.
DONDE COMER
En el Mesón Oriental (teléfono 983 868 579), en el Restaurante
Arenal (teléfono 983 868 113), en La Loba (teléfono 983 868
300) y en Los Ceas (teléfono 983 868 071).
TURISMO RURAL
En Pozal de Gallinas se encuentra La Posada del Pinar (teléfono
983 481 004). Y en Nava del Rey, en la casa rural Dos Hermanas
(teléfono 983 850 335). |
Ermita del Cristo de la Cuba. |
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porticadas, fachadas
modernistas, miradores emplomados, balcones curvos, ruinas inclementes.
Las traseras de la pasarela ya están más alteradas y en el dédalo
de las pendientes conviven los adefesios de nueva planta con el clamor
de algunas ruinas.
INCENDIO PAVOROSO
El derrame urbano mediante entre la ermita de San José y la
vieja carretera muestra la huella del pavoroso incendio que arrasó
la villa en agosto de 1896. La mitad de sus más de cuatro mil habitantes
quedó aquel verano a la intemperie. Como las desgracias nunca viajan
solas, inmediatamente la plaga de la filoxera se mostró voraz con
los viñedos. Menos mal que el verdejo, habituado a superar la inclemencia
de las heladas y la asfixia de las sequías, se recobró enseguida.
A lo largo del siglo dieciocho la tierra de Rueda había vivido
una auténtica fiebre del vino, como queda patente en la excepcionalidad
de sus monumentos de la época. La extensión del viñedo, en perjuicio
de los pastos, llegó a tal punto que el Consejo de Castilla tuvo que
hacer una severa advertencia, que en el caso de La Seca concluiría
con el arranque de las viñas ilegales.
La Denominación de Origen Rueda es la más antigua de Castilla
y León y en su precocidad lleva la penitencia. Abarca un ámbito demasiado
extenso y de características desiguales que se reparte por las provincias
de Valladolid, Ávila y Segovia. Claro que también ha sabido envolver
en arte su patrimonio vinculado con el vino.
La bodega Antaño ofrece a las visitas el recorrido por sus
cuevas centenarias convertidas en un museo en el que lo más notable
no es la biblioteca inaugurada en cuché por el Nobel Cela. Rueda fue
pionera también en la recepción de un cierto famoseo madrileño arrimado
a la notoriedad del vino.
EL ARQUITECTO ACHISPADO
La visita a Rueda debe iniciarse con la subida al cerro de
la ermita de San José, desde donde se ofrece una excelente panorámica
del conjunto urbano. Las casas de esta pendiente de la artesa fueron
las más afectadas por el incendio. Luego todo el recorrido discurre
por la vieja carretera.
Escribanos de todas las edades se empeñan en hacer pasar por
el centro de Rueda el cauce exhausto del Zapardiel cuando es evidente
que desde Medina va por Torrecilla del Valle hacia Foncastín.
No es el único traspié con Rueda, de manera que uno ya no sabe
si atribuir al vino la frecuencia de los tropiezos. Rueda cuenta con
una iglesia excepcional, quizá el mejor barroco de la provincia.
La tradición oral recuerda cómo al arquitecto Manuel Serrano
se le vino abajo la cúpula del crucero por andar pasado de etílico.
Y fue cierto. De hecho, Serrano pasó una temporada en la cárcel y
luego tuvo que rehacer ya sobrio el desaguisado. El castigo de Baco
afectó medio siglo después a la guarnición francesa establecida en
Rueda.
Los ingleses de Wellington los acuchillaron sin clemencia.
El folleto más reciente de la diputación, titulado De viaje por Valladolid,
desliza entre otras ligerezas el disparate de que la ermita del Cristo
de la Cuba tiene planta hexagonal. ¿Es tan difícil contar los lados
de un templo que se recorre en un pispás ? ¿Será el vino o el descuido
de escribir sobre algo que no se ha visto?.
Los monumentos de Rueda resultan muy accesibles. Las vecinas
de la ermita del Cristo de la Cuba o el sacristán de la Asunción se
ofrecen a enseñar su interior en cuanto le ven a uno fijarse en las
fachadas. La iglesia guarda un tesoro que ningún viajero debe perderse.
La visita culmina en una sacristía inmensa y ricamente decorada, destinada
a las reuniones de las cofradías. La ermita del Cristo de la Cuba
pone broche al pueblo. Se levantó a mediados del dieciocho con la
venta del vino de una cuba de quinientos cántaros que iban rellenando
los vecinos. |
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