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| SETAS |
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FAUNDEZ
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| La empresa conservera alistana
destina más del 90 por ciento de su producción a la
exportación y lleva más de veinte años elaborando
conservas a base de alimentos |
Naturaleza
enlatada
JOSE LUIS CABRERO |
Los
preciados boletus edulis no siempre fueron un manjar digno de las
mejores mesas. Hace apenas veinte años, aunque parezca mentira, en
la comarca zamorana de Aliste los boletus formaban parte fundamental
de la dieta de ovejas y cerdos. Por aquel entonces, un emigrante avispado
se dio cuenta del inmenso ...
... potencial de las sierras de la zona en lo que
respecta a productos silvestres.
Así nació Conservas Faúndez. «Trabajaba de camionero, había
llegado hacía poco de París, y un día en el mercado central de Barcelona
vi una caja de boletus y vi el precio que la gente pagaba por unas
setas que en mi tierra se pudrían en el monte o eran comida para los
rebaños», afirma Manuel Faúndez.
A partir de ese momento, el principal objetivo de este empresario
alistano fue poner en marcha una conservera y hacer de intermediario
entre los recolectores de la zona y los principales establecimientos
gourmets internacionales. «La empresa, que sigue teniendo un carácter
familiar, la fundamos en 1982 y desde entonces no hemos parado de
crecer y de envasar boletus y cuantos productos silvestres de calidad
de la zona hemos conseguido introducir en el mercado», señala el fundador
de la empresa. |
En estos últimos años
Faúndez ha enlatado, triturado, secado, vendido en fresco y congelado
todo tipo de productos, desde setas hasta frutas. «Nuestra tarea principal
sigue siendo la conserva de boletus, pero trabajamos con otras setas
como las cantarelus, las tricolomas, las colmenillas, las pinícolas,
las aereus y las girelles». Al cabo del año, Conservas Faúndez procesa
alrededor de 150.000 kilogramos, sólo de boletus. Del resto de productos,
por falta de materia prima, se procesan cantidades mucho más modestas.
Además, la conservera alistana no le hace acoso a otros productos.
«Enlatamos de todo, desde arándanos y fresillas, hasta moras, espárragos
y grosellas». Todos son productos de temporada, «los recogemos cuando
están en su mejor momento y después de un riguroso proceso de selección
decidimos qué tipo de procesado es mejor para conservar su calidad
y sus propiedades culinarias». De esta forma, señalan los responsables
de la empresa, se decantan entre |

Los productos de la empresa conservera Faúndez
se venden en latas y se recogen directamente de la tierra de Zamora.
/ FOTOS: JOSE FRANCISCO GAMAZO |
la fritura, el secado
o el congelado de las setas y del resto de productos.
La empresa, que sigue teniendo en su ideario el mantenimiento
de la calidad y del proceso de elaboración artesanal por encima de
todo, tiene alrededor de una veintena de trabajadores, dependiendo
de la época del año y cómo haya ido la recolección de setas. Sin embargo,
para Conservas Faúndez trabajan cientos, miles de personas. «Las setas
y los productos silvestres son un complemento económico para las familias
de la zona y hay pueblos donde todo el mundo, desde los niños a los
ancianos, sale al monte para ganarse unos euros», señala Manuel Faúndez.
CRECER POCO A POCO
Aunque hay años, como el presente, que el monte se muestra
poco generoso y ofrece una cosecha de setas escasa, el negocio de
la conservera ha ido bien en los últimos años y Conservas Faúndez
goza de una buena salud económica. «Facturamos al año alrededor de
200 millones de pesetas de las de antes, crecemos poco a poco, pero
vendemos el cien por cien de lo que producimos y eso nos da confianza
para seguir en el negocio y continuar aumentando nuestra capacidad
de producción», explica el responsable de la empresa.
En la actualidad, Conservas Faúndez es capaz de colocar en
el mercado alrededor de 100.000 latas al año y procesar cerca de 50.000
kilos de setas y productos silvestres. Curiosamente, los mejores clientes
de esta empresa alistana, y casi los únicos, están en el extranjero.
«Hasta hace unos pocos años vendíamos prácticamente todo lo que hacíamos
fuera de España, ahora, se queda en nuestro país un 10% de lo que
producimos». Francia, Suiza, Italia, Alemania, Gran Bretaña y Japón
son, hasta la fecha, los mejores clientes de Conservas Faúndez. El
objetivo de la empresa, señala su fundador, «es mejorar nuestros canales
de distribución en España y aumentar la presencia de la empresa en
muchas más regiones».
Crecer es complicado cuando la materia prima aparece y desaparece
sin dar explicaciones. «Dicen que no hay setas porque no llueve, pero
hay otoños como el de este año, que ha llovido mucho y tampoco han
salido las setas. Es un misterio para el que no tenemos explicación
», explica Manuel Faúndez. Para paliar estas carencias la empresa
compra setas a recolectores de otras provincias, aunque lo que satisface
a esta empresa es proporcionar unos ingresos extraordinarios a los
habitantes de la zona.
«Esta es una zona donde la gente tiene todavía muchas necesidades
y es maravilloso que las setas, que antes se veían casi como unas
plantas venenosas e inútiles, se hayan convertido en una fuente de
riqueza importante para numerosas familias», afirma enérgico Manuel
Faúndez. |
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