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| ALIMENTACION |
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TRADICION
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| Muchos pueblos de Castilla y León
celebran todavía la fiesta de la matanza con degustaciones
populares en torno a productos típicos como el picadillo o
los chicharrones |
Del cerdo...
hasta las pezuñas
ESTHER GARROTE |
Lo que antes se consideraba un rito gastronómico
que reunía a familias enteras alrededor de los
productos del cerdo, se ha masificado y
convertido en una fiesta que atrae a miles de turistas
interesados en una costumbre poco conocida, o no,
para ellos. Muchos pueblos de Castilla y
León celebran hasta...
... el mes de febrero e incluso en algunas localidades
se alaraga hasta abril degustaciones de productos típicos de la matanza
del cerdo con la esperanza de atraer cada año a más gente para que
se empape de esta tradición.
Localidades como Fuentes de Nava, en Palencia; Guijuelo,
en Salamanca; Gotarrendura, en Avila; Covarrubias, en Burgos; el barrio
Húmedo de León o El Burgo de Osma y Arcos de Jalón, en Soria son algunos
de los lugares de Castilla y León donde todavía se celebra paso a
paso la clásica matanza del ‘gocho’.
Algunas de ellas gozan de la declaración de Fiestas de
Interés Turístico Regional. Es el caso de la Matanza de El Burgo de
Osma, en Soria, que se celebra todos los fines de semana hasta el
2 de abril y que recientemente ha sido galardonada con el Premio Alimentos
de España que concede el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
El precio de estos menús varía según el día. Si los comensales
deciden visitar el Virrey palafox el sábado, el precio será 40 euros.
Si acuden a degustar los productos del cerdo el domingo, el precio
desciende hasta los 38 euros. |
Todas las recetas
son tradicionales, pero cambian con los años. Se componen de un copioso
menú que tiene como base los productos derivados del cerdo, sin olvidar
productos de la tierra como las alubias de la vega del Ucero y el
cardo, también típico de la zona y que acompañan la relación de platos
que se sirven en la matanza. Todo ello bañado con caldos de la Ribera
del Duero.
La misión de estas celebraciones a plena luz del día no es
otra que la de recuperar esta fiesta familiar casi en desuso y, de
paso, acercar las costumbres de antaño y mostrar los atractivos del
pueblo a todo turista que esté interesado.
De esta manera, el festejo comenzará con el sacrificio del
animal, a veces en un matadero como manda la ley, a veces en la misma
plaza del pueblo, ante la atenta mirada de cientos de curiosos. |

Los matanceros sacrifican al cerdo
en la plaza de Guijuelo, en Salamanca, ante la atenta mirada de cientos
de turistas. / ENRIQUE CARRASCAL |
JIJAS Y TORREZNOS
Así, la localidad abulense de Gotarrendura, celebra su
matanza con matanceros o matarifes que realizan el quemado de la piel
del cerdo, muerto la noche anterior y ya desangrado, así como el destace
del animal.
Para ello tienen que quemar la piel del cochino y después
eliminar los restos de ceniza y pelo. El gorrino se parte en en diferentes
piezas. La cinta primero, las paletillas, los jamones, el lomo, las
costillas, la panceta, las orejas y la grasa para elaborar los chicharrones.
Con el cerdo colgado, las mujeres lavarán las tripas del animal,
que más tarde servirán de recipiente ideal para ser rellenadas con
los chorizos y las morcillas. Atados y picados «se deben colgar en
despensas frescas hasta secarse como es debido», según indican los
mejores matarifes.
Por unos pocos euros, dos o tres dependiendo del pueblo donde
se realice, los visitantes podrán degustar los platos típicos del
convite. Esta merienda completa una jornada gastronómica donde todos
han participado de alguna manera en la que sigue siendo la gran fiesta
del invierno, la tradicional matanza del cerdo.
Otro ejemplo es Guijuelo, en Salamanca, que ha contado con
al presencia del alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote como matancero
de honor. Este fin de semana le toca el turno al ex jugador de baloncesto
Romay y al actor Sancho Gracia, que cerrarán la participación de famosos
en esta XXI edición de la matanza. El festejo se prolongará hasta
el 26 de febrero.
Arcos de Jalón celebra en alguno de los sábados de la segunda
quincena de febrero su particular matanza del gocho. En este importante
enclave medieval, a las once de la mañana comienza en la Plaza de
la Estación esta típica costumbre, con el reparto de pastas y anís.
Después se procede al sacrificio y la elaboración de productos derivados
de la carne del cerdo.
Iniciada la tarde se hace la comida. El día continúa con bailes
y exaltación regional, mientras que los visitantes pueden probar platos
que nunca faltan como las migas de pastor, las chichas o jijas, los
magrillos, las morcillas, el chorizo... y todo siempre acompañado
con un buen vino.
Está demostrado que aunque el tiempo pase, estas fiestas nunca
caerán en el olvido y por ello, los que deseen conocer este rito gastronómico,
todavía pueden hacerlo. |
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