Las
lluvias de la primavera han inundado la entrada del túnel más largo
de España. Ahora el croar de las ranas alivia los silencios de quienes
todas las tardes festivas suben a consolar sus melancolías en este
escenario fantasmagórico.
A un lado, asoman los muñones de los cuarteles, las
chimeneas, la iglesia y los barracones del poblado Portolés, recorrido
por el lecho de las vías. Al otro, el cauce serrano del río Engaña,
que actúa como un imán sobre el viajero sorprendido por este rincón
de pesadilla.
Apenas cien pasos adelante, se abren las campas del
Engaña entre el Picón del Cozo y el barranco de las Lindes. Un puente
moderno invita a recorrer los bosques de hayas y robles.
A su lado, a la derecha del camino, hay un área recreativa
bien equipada y salpicada de árboles autóctonos.
En los claros del bosque asoman los corrales para el
ganado y lucen verdes los pastos. Pero conviene no dejarse seducir
por reclamos laterales, por hermosos y tentadores que resulten.
Aguas arriba del Engaña, donde parte la segunda pista
a la derecha, se oye el estruendo de las primeras cascadas. El paisaje
es un auténtico paraíso.
EL MAS LARGO DE ESPAÑA
No hay forma de que el viajero se abstraiga del impacto
de la boca del túnel parcialmente tapiada. Al acercarse, sopla de
su interior una corriente gélida.
Hace sólo una década, todavía se paseaba con linternas
su interior. Cuatro horas llevaba su recorrido tenebroso. Seis mil
novecientos setenta y seis metros excavados durante diecinueve años
por presos políticos y trabajadores forzados. Se terminó en 1959,
pero nunca sirvió para nada.
Sólo los camioneros más decididos lo usaron en las grandes
nevadas para sortear la cordillera sin pasar el Escudo. También
los pastores, para conducir sus rebaños.
Pero hace siete años empezó a caerse. Apenas cuatrocientos
metros separan la boca burgalesa del primer derrumbe importante.
Resulta que después del trabajo faraónico llevado a cabo de forma
manual por los penados, la empresa Portolés escatimó los hierros
en la armadura de la bóveda de cemento.
Así que el túnel que ha tenido el récord nacional de
longitud durante medio siglo se está viniendo abajo.
Formaba parte del último tramo del Santander-Mediterráneo,una
línea férrea inaugurada en 1929 entre Calatayud y Soria. Cuando
ya estaba a punto de concluir el enlace de Santander con Sagunto,
los intereses vinculados al puerto de Bilbao bloquearon el proyecto.
El viajero que suba por el Nela hasta Santelices comprobará
el deslumbramiento que produce su viaducto curvo, de una belleza
ingenieril impecable. Pero también se encuentra abandonado.
Toda la línea fue clausurada el 1 de enero de 1985,
la fecha más negra de nuestra historia ferroviaria.
A la entrada del poblado Portolés, que ya no tiene nombre,
se alza la estación alpina de ferrocarril, desvencijada y rota.
Superado el enclave fantasmal, se abre el valle ganadero
del Engaña, de una belleza natural que compensa el mal trago.
|
| GUIA |
|
COMO LLEGAR
Hasta el poblado Portolés se llega
desde San Martín de Porres, en la
carretera BU-526, que comunica Soncillo
con Espinosa de los Monteros por
las Merindades. |
CONSEJO
Cinco kilómetros de senda requieren
dos horas y media. Tal y como
está el túnel en este momento, es una
imprudencia internarse en él.
COMER
En Cilleruelo de Bezana, El Escudo
(947 154 285) e Hijedo (947 154 231).
En Soncillo, Izmar (947 153 002). En
Cabañas de Virtus, Camino de Burgos
(947 154 273).
TURISMO RURAL
En Pedrosa, casa La Engaña (947 138 073) y casa La Serna
(947138 189). En la localidad de Soncillo, Molino de Luna (947
153 128). |
PUNTO DE PARTIDA
La Merindad de Valdeporres compensa
la pesadilla del poblado Portolés
con la espectacularidad del valle
alto del río Engaña, que en su encuentro
con el barranco del Horno
ofrece rincones de ensueño. El vehículo
se estaciona a un km del poblado,
en el área recreativa.
TIPO DE CAMINO
Aunque cada cual es muy libre de orientar sus pasos
como mejor le plazca, dejándose llevar por los señuelos de los
caminos que recorren el bosque, lo más aconsejable es remontar
el río por su orilla hasta alcanzar
las primeras cascadas. |
 |
 |
| Indicador de la senda. |
Encinas y pinares. |
 |
 |
| El color de la primavera. |
La senda arbolada. |
|
| |
|
|
|