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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| VALDELATEJA (BURGOS) |
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| La espectacularidad del Puente de Dios
que bautizó al pueblo no debe ocultar el resto de sus atractivos.
El río Nela pasa por un ojo gigantesco abierto en la roca y
sobre él se alza el caserío más antiguo presidido
por la iglesia románica y un palacio renacentista |
| La puerta del viento |
| ERNESTO ESCAPA |
| La espectacularidad del Puente
de Dios que bautizó al pueblo no debe ocultar el resto de sus atractivos.
El río Nela pasa por un ojo gigantesco abierto en la roca y sobre
él se alza el caserío más antiguo presidido por la iglesia románica
y un palacio renacentista mitad del siglo veinte para
el ferrocarril ... |
... Santander-Mediterráneo.
La línea no llegó a concluirse porque en 1959, a falta
de sesenta kilómetros para enlazar Santander con Sagunto, el gobierno
optó por darle carpetazo.
Ahora su trazado sirve en algunos algunos tramos para
recorridos peatonales, aunque hay que señalar, para evitar sustos,
que los puentes son volados.
Es decir, que entre traviesa y traviesa aparece el vértigo
del vacío. Y su altura es a veces considerable.
En la proximidad de Puentedey el valle se estrecha, aunque
las escarpaduras de los farallones alternan
la roca desnuda con el manto
verde de una vegetación esplendorosa.
El paso
del río por el Puente de Dios, con el municipio burgalés
al fondo. / FOTOS: ERNESTO ESCAPA
Salvado el muro sobre el que se yergue Puentedey, el pueblo
se convierte en encrucijada de caminos, hacia Leva o Quintanilla y
Sobrepeña.
La imagen más tópica de Puentedey repite una y otra vez
la maravilla geológica del pueblo encaramado sobre el Puente de Dios,
con las torres del palacio de los Porres a su izquierda y la iglesia
de San Pelayo a la derecha, desafiando el horizonte. Que resulta realmente
hermosa.
Pero el viajero curioso no debe privarse de mirarle la
espalda al pueblo, cuya silueta aparece encastrada en la roca.
La curva de la carretera desde la que se contempla por
primera vez la imagen del caserío cabalgando la peña ofrece también
un espacio para estacionar los vehículos. Y desde allí una senda verde
acerca al curioso en unos pasos hasta la orilla del río.
El boquete labrado por el Nela no es un pasadizo angosto.
Tiene quince metros de altura, treinta y cuatro de ancho
y setenta y cinco de profundidad. Desde esta embocadura, protegido
por la vegetación de ribera, el ojo se ve más agreste y natural.
A su resguardo, en la oquedad conocida como la Cueva del
Santo, se reunió
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| Guia |
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COMO
LLEGAR
Puentedey se encuentra al sur de la Merindad de Valdeporres,
entre Villarcayo y Santelices, comunicado por la BU-561.
DONDE COMER
En Santelices, Casa Félix (teléfono 947 138 066). En Villarcayo,
Casino (teléfono 947 131 277), Plati (teléfono 947 131 015)
y La Rubia (teléfono 947 131 103).
TURISMO RURAL
En Puentedey, Río Nela (teléfono 947 573 228). En Santelices,
Rincón de las Merindades (teléfono 947 131 870). |
Iglesia de San Pelayo. |
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hasta
1928 la Junta de Puentedey, integrada también por los pueblos de Brizuela
y Quintanabaldo. Un lugar parecido al que usó la merindad de Sotoscueva
en Ojo Guareña.
Luego Puentedey se integró en la merindad de Valdeporres
y aquel uso civil de la Cueva del Santo se fue olvidando. Había concluido
la construcción del ferrocarril, que por estos parajes supuso una
tarea ciclópea, y con su remate abandonaron la zona las brigadas ambulantes.
Muchas oquedades y cuevas naturales estuvieron habitadas
en aquel tiempo por los obreros del ferrocarril. Su trazado salva
la muralla de Puentedey por la izquierda del río.
Si la tenacidad del Nela nos regaló la maravilla de este
paso bautizado por su belleza como Puente de Dios, el ingenio de la
gente común también supo aprovechar el emplazamiento en alto del caserío
para sacar ventaja de las corrientes.
Si uno eleva la vista hacia los muros que brotan de la
roca, enseguida se sorprende con la anomalía de una puerta abierta
al vacío.
Pero no es un espejismo. Se trata del artilugio que servía
a los vecinos de Puentedey para aventar el cereal separando el grano
de la paja. Sin necesidad de maquinaria ni de repetir el lanzamiento
al aire en la era hasta la extenuación. Simplemente, aprovechando
las corrientes enfiladas por el desfiladero. En el pueblo se conoce
como el Ventero o la Puerta del Viento.
Paseando ya por Puentedey, el viajero comprobará satisfecho
que el ventero no es la única reliquia que los vecinos han conservado
con primor. Por eso conviene ir con los ojos bien despiertos.
El potro de herrar era el sitio en el que se calzaba a
los animales que cooperaban en el trabajo de la casa. En Puentedey
se utilizaba también como lugar de encuentro y reparto de las cabras
y ovejas, que tenían un pastor común pagado por el pueblo.
EL GUERRERO Y EL DRAGÓN
Entre la carretera y el puente sobre el Nela se agrupan
los coches que saturan el espacio cualquier fin de semana. Pero es
mejor estacionar aquí y no embarullar la quietud del pueblo alto.
El bar es el rompeolas donde se encuentran visitantes
y lugareños. A su lado, de camino hacia el ojo del río, un vivero
peculiar y muy concurrido. En él Julián Varona López anuncia con precios
muy asequibles nogales del país subvencionados o de injerto, que aseguran
la cosecha por encima de cualquier helada.
También manzanos, perales, cerezos, ciruelos e incluso
almendros con floración continua durante cincuenta días para sortear
la fiereza de los fríos.
Por esta embocadura, el Puente de Dios ofrece su cara
más fotogénica, coronado por las torres del palacio y de la iglesia.
Pero ya es hora de subir a lo alto del pueblo.
La iglesia de San Pelayo guarda la sorpresa de algunos
restos románicos respetados en las reformas posteriores. El más llamativo
es el tímpano de la portada en el que luchan un guerrero armado con
espada y una serpiente enroscada.
La ocupación del espacio triangular motivó una representación
desigual, de manera que la culebra dragón abulta tanto o más que el
guerrero con su espada.
Como escenifica la eterna lucha entre las fuerzas del
bien y el mal, así la victoria virtuosa tiene más mérito. La iglesia
ocupa el lugar más alto del promontorio rocoso. Pero el edificio más
imponente es el palacio de los Porres, que se encuentra en proceso
de rehabilitación.
En general, la parte alta muestra un aspecto estupendo
con intervenciones tan meritorias como la de la casa rural Río Nela.
Un auténtico lujo en medio de un paisaje de ensueño. |
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