Hasta
las Hoces del Riaza se puede entrar por los portillos marcados en
Montejo de la Vega de la Serrezuela, en Valdevacas de Montejo y
en Maderuelo o ir por libre. Eso no significa prescindir del respeto
al enclave natural, sino conquistar tramos de otra manera inaccesibles.
Desde Fuentelcésped, en la Serrezuela burgalesa, siguiendo la carretera
de Montejo se toma el desvío a la izquierda, que va despejando encrucijadas
guiado por la hilera vegetal del Riaza. El segundo cruce a la izquierda
y el tercero a la derecha, ya con las alamedas del río al fondo.
La vaguada que se abre entre la peña Murcielaguera,
a nuestra derecha, y la hoz del Casuar, a nuestra izquierda, aparece
espigada de cereal. Junto al río la gente de Adena ha cercado mínimas
mínimas parcelas de terreno para proteger sus plantaciones invernales
de arbolillos, malogrados casi en su totalidad. La senda hacia el
Casuar no tiene pérdida. Si la visita coincide con un día de suelta
de agua para el riego del embalse de Linares del Arroyo, entonces
el caudal del Riaza resulta infranqueable. Si no, la travesía puede
hacerse sin riesgo.
ROMÁNICO Y SABINAS.
En cuanto la senda se ciñe a las peñas rubias, aparece al
otro lado la base del puente monástico, arrancado por el ímpetu
de las avenidas. Se ve un apoyo de buena cantería a la izquierda
del río, mientras el de este lado sería acarreado a cualquier pueblo
para levantar un muro de provecho. La senda se desliza entre sabinas
hasta atisbar la espadaña del Casuar. La manía de repoblar con chopos
fuera de la cinta del río impide ver el edificio románico, que sólo
se intuye entre la pantalla de los plantones.
El enclave es de una belleza sobrecogedora. Por un lado,
las peñas rojizas adornadas por el vuelo ritual de las rapaces.
Por otro, la riqueza botánica, en la que descuellan las sabinas
centenarias. Y por último, la iglesia románica arruinada pero bastante
completa, que es el último reducto de un monasterio benedictino
fundado por los monjes de San Pedro de Arlanza. En los farallones
rocosos se abren algunas cuevas que fueron eremitorios medievales.
Sólo se podía llegar hasta ellas descolgándose medio centenar de
metros desde la cornisa. Para ver el Casuar sin estorbos conviene
adentrarse por una pista que parte de Valdevacas, al otro lado del
río, entre Montejo y el enebral de Hornuez. Merece la pena por el
embrujo y la magia que envuelven al lugar. Desde este lado su visita
se queda en un atisbo.
Volviendo sobre nuestros pasos, el paisaje de la vaguada
concluye en la hoz que esconde la peña Murcielaguera. Hace unos
días, a la caída de la tarde, nos sobresaltó el paseo por la vera
del río el arranque de un corzo sorprendido por nuestra presencia.
En la ladera de las estribaciones de la Murcielaguera una sabina
de buen porte señala el cobijo de una oquedad usada como aprisco.
Una vez arriba, se domina el vértigo de la hocecilla cuya angostura
pone fin a los paseos desde Montejo. En el borde del cortado quedan
restos de un mirador desvencijado.
|
| GUIA |
|
COMO LLEGAR
Al término municipal de Fuentelcésped se accede
desde la antigua Nacional I, a la altura de Fuentespina,por
la BU-945. |
DURACIÓN
Es una ruta que tiene dos tramos bien
diferenciados cuyo recorrido conjunto,
con las pausas de descanso y observación,
requiere alrededor de una hora y
media.
COMER
En Fuestespina, Asador El Carpio (947
503 851) y restaurante Área Tudanca
(947 506 011). En Montejo, restaurante
La Serrezuela (921 532 370).
TURISMO RURAL
En Montejo, Hoces del Riaza (921 532
354), espléndidamente dotado de servicios,
y La Huerta (921 532 354).
Casa del Parque Natural Hoces del Riaza.
En Montejo de la Vega de la Serrezuela
(921 532 317).
|
PUNTO DE PARTIDA
De la carretera comarcal que une Fuentelcésped con
Montejo salen a la izquierda, a su paso por el páramo,varios
caminos agrícolas que conducen a la vaguada del Casuar. En un
par de kilómetros ya se ve la cinta vegetal del Riaza.
TIPO DE CAMINO
Se suceden la pista con buen firme, aunque algo bacheado por
las lluvias, el camino de herradura y en el tramo final, hasta
mirar de cerca la ermita descasar, el sendero. La subida al
mirador de la Murcielaguera acelera el resuello, pero compensa. |
 |
 |
| Cinta vegetal del Riaza. |
Restos del puente del Casuar. |
 |
 |
| La sabina del aprisco. |
La hoz de la Murcielaguera. |
|
| |
|
|
|