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| ALIMENTOS
DE CALIDAD |
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FESTEJO
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| La localidad
segoviana exalta cada año esta afamada legumbre con 12.000
raciones para agasajar a todos los participantes de esta fiesta |
La Granja
celebra ‘san judión’ el 22 de agosto
TERESA SANZ |
Judiada
en La Granja no significa maldad. La Judiada que se gastan de año
en año en San Ildefonso,en sus fiestas patronales,expresa
la exaltación del alimento tradicional por excelencia: el
judión de La Granja. Es tan grande la variedad de judía,
tan abundantes los kilos que se guisan y tan numerosa la muchedumbre
que concentra que el municipio lo llama La Gran Judiada.«Judionada
sonaba mucho peor », señalan sus munícipes.
Los judiones de La Granja se servirán por todo lo alto
el próximo 22 de agosto, día de La gran Judiada. Más de 12.000 raciones
prepararán los pinches de la Asociación profesional de Cocineros
de Segovia. Los expertos gastrónomos se afanan con ollas gigantes
y cantidades que se escapan al cálculo normal. Cada año desde hace
veintiocho una quincena de maestres logran el milagro de condimentar
en su justa medida los judiones, demostrando así, que el judión
de La Granja también es para el verano.
El Ayuntamiento de La Granja guarda a buen recaudo más
de un millar de kilos de judiones, para uno de los momentos principales
de sus fiestas patronales de San Luis,que se celebran entre el 19
y el 25 del próximo mes. El martes 22 de agosto, la pradera del
Hospital, como llaman popularmente a la explanada situada frente
al campo de fútbol, volverá a oler a judiones condimentados con
chorizo, oreja, cebolla y morro.
El Ayuntamiento compra de año en año los judiones que
se comerán en las fiestas del año siguiente. Son custodiados, como
el gran botín gastronómico que son, en unos almacenes municipales
en los que no falta vigilancia.
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El precio se fija en
pleno municipal, que también decide la cantidad que se adquiere a
los hortelanos granjeños. La judiada del próximo mes de agosto supondrá
para las arcas municipales más de 4.000 euros. El Consistorio
fijó en 8 euros el precio del kilo de judiones «auténticos de La Granja.
La producción limitada de esta judía exquisita, de gran
tamaño y color claro, que se disuelve en la boca sin dejar hollejos
pendientes, hace que el Ayuntamiento prevea la adquisición del manjar
con mucha antelación, para poder estirar” la Gran Judiada hasta 12.000
raciones.
«Los judiones que comeremos este mes de agosto se secaron
en otoñó pasado; corresponden a la cosecha del año anterior y así
se adquieren, con anterioridad, desde hace muchos años», explica el
concejal de fiestas, Javier Bermejo.
«La gente cree que hay muchas más judías pero con estas
cantidades o prevés lo que necesitas o no tendríamos judiones para
todos», señala.
El alcalde en funciones, José Luis Vázquez, se muestra
«orgulloso» de la previsión municipal y el éxito de público que responde
con su presencia a la Gran Judiada. “Es una oportunidad para probar
el auténtico judión de La Granja”, señala. |

Una de las huertas segovianas en las
que se cultivan los famosos judiones. / REPORTAJE GRÁFICO:
FERNANDO PEÑALOSA |
«El judión
de La Granja es un símbolo de calidad que identifica el producto con
el lugar donde se cultiva: al pie de la Sierra de Guadarrama, tomando
agua de sus arroyos y creciendo en tierras fértiles, que siempre estuvieron
ligadas al patrimonio nacional y a la corona», recuerda. «Por eso
le salen tantos imitadores », dice.
La provincia de Segovia vende en diversos lugares judías
de buen tamaño y color blanco, que aseguran ser judiones de La Granja.
«Es imposible que todos los judiones que se venden como
“De La Granja” lo sean porque la producción no es tan grande», afirma
el alcalde.
Depende de la cosecha de cada año, pero «lo normal, en
años buenos » es que las huertas de La Granja no den más de 15.000
kilos anuales. El invierno pasado fue duro, lleno de nieves. Hubo
que esperar el deshielo para cavar los surcos en los que se colocan
las varas. Luego llegó la siembra, entre abril y mayo. A finales de
junio empieza el riego y con la humedad del ambiente y las lluvias
que caigan tiran los judiones la primavera, que fue más bien
seca.
A finales de verano el paisaje volverá a cambiar, porque
las varas se llenan de judiones y las huertas ofrecen su mejor aspecto.
Se recoge en septiembre y, en otoño, se lleva a cabo el
secado de las vainas, que aún conserva ritos de antaño. No es extraño
ver –en los barrios de Santa Isabel o Coloma Esperanza– las vainas
secando a la intemperie de la calle, sobre telas viejas.
La comida popular y festiva de este verano servirá un
total de 1.100 kilos de judiones.
«Son de la cosecha del año pasado que fue más bien corta
pero excelente », apostillan los organizadores de este festejo.
Las parcelas de la finca conocida como Navalaloa reúnen
a cerca de doscientos hortelanos, la mayor parte de ellos han heredado
de sus ancestros las habilidades para dar al judión de La Granja su
aspecto y sabor característicos.
¿Cómo diferenciarlo de imitaciones?. «No es fácil a simple
vista, sobre todo teniendo en cuenta otras judías similares en tamaño»,
dicen los expertos.
Al paladar, el judión de La Granja resulta más
suave que otras «vulgares » judías. Antes del remojo, el judión está
más arrugado que su parienta la judía de El Barco de Avila.
Dicen los expertos que son las condiciones climatológicas
y el suelo lo que hace del judión cultivado en La Granja un manjar.
A 1.100 metros de altitud, sin tanto calor como en la
meseta, al pie de la sierra, el judión crece en un suelo permeable,
que lleva cientos de años abonándose y siempre se riega con agua silícea
procedente de los arroyos –Carneros, Morete y Peñalara – que bajan
de la sierra.
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