HOMENAJE
Manuel Fariña recibe el reconocimiento de
todo el sector vitivinícola al ser nombrado hijo adoptivo de la
ciudad de Toro
Un bodeguero único
La Denominación de Origen Toro (Zamora) no sería lo mismo
sin Manuel Fariña. Fue uno de los bodegueros que, a principios de
los años 80, creyó de manera más firme en las posibilidades que
podía ofrecer a los vinos de la zona un reconocimiento oficial de
esas características.
Trabajó por ello, se situó al frente de un grupo de bodegueros
que tenían sus mismas convicciones y logró que se superaran las
«reticencias » iniciales a que los vinos de Toro, por demasiado
«vastos, alcohólicos y ásperos», pudieran conseguir primero la Denominación
Específica del Vino y ya en 1987 la DO. Todo ese empeño y la labor
que ha venido desarrollando en los últimos cuarenta años en el mundo
de la enología le han valido recientemente el nombramiento de Hijo
Adoptivo de Toro, un reconocimiento que hasta ahora sólo tenía en
su poder el director de orquesta Jesús López Cobos. Manuel Fariña,
cabeza visible de Bodegas Fariña, es consciente del papel coral
que tuvieron los primeros bodegueros de Toro a la hora de conseguir
el despegue de los vinos de la zona y no olvidó mencionar a todos
los que con él impulsaron la DO.

Manuel Fariña (izq.) recoge
su reconocimiento de ‘Hijo Adoptivo de Toro’ ante el
alcalde Jesús Sedano. / FOTOS: JOSÉ FCO. GAMAZO
La declaración de Hijo Adoptivo de Toro viene a reconocer
también una amplia trayectoria vital ligada al mundo del vino. A
Manuel Fariña el aroma de las uvas y las cubas le llegó desde muy
joven porque fue su padre, Salvador Fariña, quien inició el negocio
del vino cuando se asentó a principios de los años 40 en Casaseca
de las Chanas, al trasladarse desde la localidad sanabresa de Porto.
Ayudar a su padre en las tareas diarias de elaborar
vino en las bodegas subterráneas de Casaseca no fue suficiente y
viajó a Valencia para formarse en Enología, título que consiguió
en 1965. Casi de manera inmediata empezó a elaborar sus propios
vinos, en una primera bodega que compró en la calle Capuchinos de
Toro. Nunca más se desvincularía de este mundo, manteniendo, además,
activas dos bodegas, la de Casaseca de las Chanas y la de Toro,
que construyó en una zona nueva a finales de los años 80.
Manuel Fariña ha seguido siendo durante estos últimos
veinte años una figura fundamental en el desarrollo del Vino de
Toro, porque fue capaz de ceder derechos para que otras bodegas
se asentaran en la zona, como recordó el alcalde toresano, Jesús
Sedano; porque abrió las puertas a la exportación a productores
mucho menos experimentados; y porque se empeñó en demostrar que
la tradición de la zona a la hora de elaborar los vinos no tenía
porqué estar reñida con las nuevas técnicas.
Colegiata es ya una marca mítica con las que Manuel
Fariña se ha ido abriendo paso en los mercados, primero los más
cercanos y después los internacionales. Pero Fariña se precia siempre
de «mimar la viña» las más de 250 hectáreas de viñedo que posee
actualmente y que permiten mantener 2.500 barricas en una próspera
industria vitivinícola que produce anualmente 1,3 millones de botellas
de vino de Toro capaces de acaparar premios allí donde se presentan
y de llegar a toda la Unión Europea, Iberoamérica, Estados Unidos
y Japón.
Manuel Fariña fue agradecido en el discurso de aceptación
de la distinción de Hijo Adoptivo que pronunció ante representantes
del mundo del vino, cargos públicos, amigos y familiares, pero también
reivindicativo. Se confesó «igual de ilusionado que al principio»
en su labor al frente de la bodega y «tremendamente esperanzado»
en las posibilidades futuras del vino de Toro como motor de desarrollo
de toda la comarca.
Fariña defendió el desarrollo del enoturismo como parte
de ese futuro prometedor y reclamó mayores ayudas públicas para
sacar adelante el turismo vinculado al vino. No sólo es necesario
que las bodegas se adapten a ese nuevo uso, apuntó, sino que también
es preciso lograr la implicación de las administraciones públicas
más cercanas para facilitar fondos con los que al menos dar el empujón
definitivo a una idea que ya está muy desarrollada en otras zonas
productoras. |
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MESA DE CATA
Por David Schwarzwälder
PIE FRANCO
BLANCO 2005
Variedad: Verdejo
DO: Rueda
Bodega: Viñedos de Nieva. Camino Real, s/n
40447 Nieva (Segovia)
Tel: 921 594 628
Fax: 921 595 409
E-mail: admon@vinedosdenieva.com
Web: www.vinedosdenieva.com
Consumo óptimo: Ahora.
La más golosa edición de este magnífico verdejo hasta ahora.
En otros años se mostraba más cerrado y de carácter más frío.
El 2005 está ya pletórico de aromas de fruta madura como la
pera, el albaricoque, la piña y el melocotón. La parte vegetal
y mineral se queda en un segundo plano casi anulado.
En boca resulta casi dulce, la textura es suave, concentrada
con una acidez muy moderada. Un Pie Franco muy comecial, muy
armónico y muy fácil de beber. Un verdejo poderoso al que
quizás le falte un poco de tensión y agilidad.
Puntos: 15 sobre 20
ORO BLANCO
BLANCO 2005
Variedad: Verdejo
DO: Rueda
Bodega: García de Aranda. Ctra. Soria, s/n
9400 Aranda de Duero (Burgos)
Tel: 947 501 817
Fax: 947 506 355
E-mail: bodega@bodegasgarcia.com
Web: www.bodegasgarcia.com
Consumo óptimo: Ahora.
Precioso color amarillo verdoso que levanta la expectativa
de un verdejo potente y concentrado. En nariz sí cumple con
una fruta amarilla bien madura, luego pera de agua y destellos
de kiwi y mango.
En boca, sin embargo, se presenta más bien fino y muy juguetón
sobre la lengua con un toque amargo muy varietal y una fina
y bien integrada acidez. Un verdejo de aperitivo.
Puntos: 14,25 sobre 20
COLET GRAND CUVEÉ
EXTRA BRUT 2002
Variedad: Macabeo, Xare.lo y Chardonnay
DO: Cava
Bodega: Colet Vinos y Cavas. Camino del
Salinar, s/n. 8739 Pacs del Penedés (Bacelona)
Tel: 93 817 08 09
Fax: 93 817 08 09
Email: colet-cava@jet.es
Consumo óptimo: Ahora.
Un productor de los que lamentablemente no se habla mucho.
Extraordinario su buquet frutal, pera, melocotón y fruta exótica.
Pétalos de flor blanca, notas liberamente vegetales. En boca
es ligero, disciplinado y muy fino.
Golosa expresión de fruta en sazón en su final.
Puntos: 15 sobre 20
BRANDAL
BLANCO 2004
Variedad: Albariño
DO: Rias Baixas
Bodega: D’Altamira. Lugar Altamira-Dena,
s/n 36967 Meaño (Pontevedra)
Tel: 986 746 046
Fax: 986 745 725
Web: www.adegasaltamira.com
Email: central@adegasaltamira.com
Consumo óptimo: Dentro de un año.
Bueno, parece que poco a poco los gallegos aprenden a dominar
el arte de elaborar albariños con cierto potencial de envejecimiento.
Aquí tenemos un albariño de lo más normal, sin larga estancia
en depósito o fermentación en madera. No obstante se presenta
tan fresco como si hubiera salido al mercado ayer. Fina fruta
cítrica, algún toque terroso. Fresco, maduro y pulido en el
paladar.
Puntos: 14,25 sobre 20 |
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