 |
| LA BODEGA |
|
| MARTÍN BERDUGO (RIBERA DEL
DUERO) |
|
| Con una producción
anual de un millón y medio de botellas, esta bodega trabaja
para conseguir sacar al mercado un vino diferente y divertidos |
Una
bodega joven,pero bien preparada
LORETO VELÁZQUEZ
|
| Con la única motivación
de elaborar buen vino y de disfrutar del trabajo bien hecho, la bodega
Martín Berdugo comienza la vendimia 2006. «La recogida, de forma manual,
comenzará el 23 de septiembre y, si la climatología lo permite durará
aproximadamente... |
... diecisiete
días. Todo parece indicar que va a ser un gran año y que la calidad
va a ser excelente. Además, con el objetivo de obtener la máxima calidad,
llevamos a cabo una rigurosa selección», explica su gerente y enólogo,
Antonio Díez Martín.

Vista aérea de los viñedos de la bodega Martín
Berdugo, en el término municipal de Aranda de Duero, entre
el tramo final de los ríos Arandilla y Duero. / FOTOS: L.P.
Su producción alcanza el millón y medio de botellas.
«Creemos que esta cifra nos permite controlar todo el proceso, por
lo que no nos |
| Guia |
|
MARTÍN BERDUGO
Año de fundación: 2000
Tel: 947 506 331
Fax: 947 506 602
Dir: Ctra. de la Colina s/n 09400 Aranda
de Duero (Burgos)
Web: www.martinberdugo.com
Mail: bodega@martinberdugo.com
Dtor. General: Antonio Díez Martín
Resp. viticultura: Antonio Díez
Martín y Raúl García García.
Producción media: 1.500.000
botellas
Inst. vinificación: Depositos de
acero inoxidable
Viñedo propio: 87 has.
Var.: Tempranillo
Comercialización Nac: 50%.
Exp: 50%.
Marcas Comerciales
MARTÍN BERDUGO
Tinto joven, roble y crianza.
|
|
planteamos aumentar
la producción», subraya. La bodega, que cuenta con 87 hectáreas de
viñedo, se encuentra en el término municipal de Aranda de Duero, entre
el tramo final del río Arandilla y el río Duero. Las vides de la variedad
Tinta fina o del país cuentan con una media de edad de diez años,
están plantadas en espaldera, se sitúan en una altitud de 789 m. y,
su riego es por goteo. Se localizan en un solo pago que rodea por
completo a la bodega. «El terreno de aluvión está formado por grava,
arena y canto rodado, características que confieren a los vinos una
particularidad en cuanto al color y los aromas», explica.
Todo el proceso se desarrolla en la misma bodega. Así,
desde la cepa hasta el embotellado, el proceso de elaboración está
sometido a los más rigurosos parámetros de calidad. La fermentación
del mosto se lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable, mediante
un pie de cuba usando levaduras autóctonas y controlando la temperatura
en cada momento. Su historia es reciente: apenas dieciséis años pero
su filosofía esta determinada desde entonces. Somos una bodega familiar,
joven y dinámica. Buscamos ofrecer un vino diferente, divertido. Creada
en 1990, la iniciativa surgió de Josefina Martín Berdugo, quien decidió
plantar viñedo en una finca de 104 hectáreas que acababa de heredar.
Un año más tarde comenzaron las obras de la bodega y en el 2002 vio
la luz su primer caldo. «La Ribera gozaba ya de buenas expectativas
y la verdad es que la inversión fue todo un acierto», puntualiza su
hijo. La utilización de las nuevas tecnologías constituyó desde el
comienzo una de sus principales premisas. De hecho, cuentan con los
últimos sistemas se seguridad como el certificado ISO 9001 de 2000.
«Hemos fijado protocolos de calidad que nos sirve para mejorar cada
año. Buscamos estar al día con los gustos de la gente, son sus motivaciones».
Todos sus vinos están amparados por la Denominación de
Origen Ribera del Duero. «Sin duda, de cara al mercado, tener los
vinos adscritos a la D.O. es un paraguas de calidad y una garantía.
Sin embargo, en mi opinión, a veces condiciona en exceso y, hay muchas
limitaciones que obedecen únicamente a motivaciones burocráticas cuando
los límites sólo deberían responder a motivos técnicos. Nadie puede
poner en duda que los enólogos y bodegueros luchan cada día por hacer
las cosas bien; al final cada uno ha de defender su marca frente a
la competencia y ya, dentro de la Ribera, así como pasa en casi todas
las D.O. hay mucha diversidad», explica.
RIBERA DEL DUERO
Todos sus caldos están adscritos de la DO Ribera del Duero
y responden a la marca familiar, Martín Berdugo. «El joven, destaca
por ser un vino afrutado, directo y fresco. El barrica o roble, tras
permanecer cuatro meses en barrica y otros diez en botella, simboliza
el equilibrio entre la fruta y la madera. En este caso, el uso de
la barrica de roble americano contribuye a dar un toque de complejidad
a estos caldos. En cuanto al Martín Berdugo crianza, es un vino que
permanece doce meses en barrica de roble americano y francés y otros
doce en botella. Con este caldo, buscamos una mayor presencia de la
madera pero sin olvidar la importancia de la fruta», explica. Y es
que la barrica cobra mucho protagonismo en esta ambiciosa bodega.
«Aunque respetamos el carácter frutal de los caldos, cierto es que
la barrica ayuda a educar al vino; le transmite los matices de vainilla,
torrefactos o especias y aporta una mayor complejidad. Pero nunca
debe enmascarar el carácter frutal de los vinos».
Elaborados con la variedad Tempranillo, destacan por sus
tonos frutales. «Nos dirigimos a gente joven que se acerca al mundo
del vino con curiosidad, sin prejuicios. Nos gusta que el vino sirva
de herramienta de unión. No hay mejor vino que el que se toma en buena
compañía».
En cuanto a los precios, el joven ronda los cinco euros;
el Roble, los 6.80 y el Crianza, con 9.60 euros. «Estos precios son
en bodega. Ya se sabe que una vez en el restaurante, el precio se
puede duplicar o, incluso triplicar», puntualiza.
Así, cuenta cómo se está poniendo de moda, llevar el vino
a un restaurante y que éste cobre el descorche. «Es la mejor manera
para probar vinos a un precio asequible».
Una vez más, la saturación del mercado nacional, preocupa
al bodeguero. «El panorama se presenta complicado; en hostelería cada
vez hay más referencias y la rotación es muy baja. Por ello, estamos
haciendo un esfuerzo para potenciar la exportación. Nuestro reto es
llegar al 50 por ciento», subraya. Actualmente, Martín Berdugo exporta
el 36% del total. Sus principales destinos se localizan en Irlanda,
Suiza, Austria, Alemania, Estados Unidos, México e Inglaterra.
Recientemente se puso en marcha la primera Ruta del vino
de la Ribera del Duero, un proyecto que ya se emplea en otras denominaciones.
Los Ayuntamientos de Aranda de Duero, Peñafiel Roa y San Esteban de
Gormaz trabajarán desde ahora codo con codo para promocionar su tierra.
El objetivo es claro: aunar a las instituciones públicas y a las empresas
privadas para aprovechar la marca de Ribera del Duero como destino
turístico de calidad.
«El futuro de la Ribera pasa indiscutiblemente por fomentar
el turismo y nuestra principal baza la juegan el vino y el cordero
lechal. Cualquier sinergia es interesante pero no debemos olvidar
que la iniciativa sólo tendrá éxito si nos involucramos todos y, cuando
me refiero a todos, incluyo a las bodegas, a los hoteles, a los museos,
a las asociaciones culturales y a los transportistas. Hay que tratar
de crear un ambiente apetecible; una oferta que enganche». |
| |
|
|
|