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| TURISMO RURAL |
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CONSERVAS FAÚNDEZ
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| Esta empresa
zamorana llega a procesar cada año cerca de 400 toneladas de
setas y productos silvestres de la comarca de Aliste |
El atractivo
de los frutos del bosque
JOSÉ LUIS CABRERO
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Con
la perspectiva que da el tiempo, al empresario zamorano Manuel Faúndez
se le puede considerar un auténtico visionario, porque hace más de
veinte años creyó en las posibilidades de la riqueza micológica que
existe en la comarca de Aliste (Zamora) y puso en marcha un conservera
que actualmente es capaz de procesar hasta 400 toneladas...
... de setas y productos silvestres al año, cuando
las condiciones climatológicas son especialmente favorables y los
bosques y los montes de la provincia de Zamora se muestran generosos.
A Manuel Faúndez la inspiración le llegó en el mercado
central de Barcelona. Trabajaba entonces como camionero y comprobó
los precios que se pagaban por algunas setas como el boletus, un hongo
más que conocido por el empresario porque en su tierra también abunda,
sólo que allí era únicamente consumido por el ganado que todavía pastaba
libremente por el monte o simplemente se dejaban pudrir.
Se planteó entonces el proyecto de crear una empresa capaz
de aprovechar lo bueno que ofrece de manera altruista el campo y empezó
a funcionar Conservas Faúndez. |
Inició su actividad
centrándose en el tratamiento de los boletus edulis y este
hongo sigue siendo el producto estrella que se comercializa, como
el resto,con el nombre del fundador.
Sin embargo, las exigencias del mercado y también
la necesidad de la empresa de seguir creciendo llevaron a Conservas
Faúndez, ubicada en la localidad de Rabanales,a extender los distintos
procesos de conservación a otras setas y también a otros frutos del
bosque.
La empresa dedicada a conservas vegetales mantiene, sin
embargo, la premisa de tratar únicamente los frutos silvestres y Manuel
Faúndez asegura que en sus líneas de producción no entra nada que
haya sido cultivado.
Bajo el nombre de Conservas Faúndez se pueden encontrar,
por tanto, no solo boletus, sino también otras variedades de setas
como las cantarelus, los tricolomas, la lengua de buey, o las colmenillas.
Además, en los últimos años se dedican también a frutos como las moras,
los arándanos, las endrinas o las grosellas. Estos productos ofrecen,
sin embargo, mayores dificultades de comercialización.
«Todo se recolecta en el momento justo, cuando la naturaleza
lo decide, y así se aprovechan las mejores cualidades de cada producto».
En la propia fábrica se toma |

Dos empleados procesan los hongos en
la factoría, ubicada en Rabanales. / REPORTAJE GRÁFICO:
JOSÉ FRANCISCO GAMAZO |
entonces la decisión
del tratamiento que va a seguir cada uno de los productos. En función
del destino que van a tener y de las condiciones que presentan son
triturados, secados, congelados o enlatados.
Como empresario que es, Manuel Faúndez es consciente
de que el mercado es cada vez más exigente y es necesario ofrecer
cada poco tiempo nuevos productos. En ello están precisamente inmersos
ahora. Su intención es poner a la venta una nueva especialidad en
la que se unirán dos exquisiteces que se producen de manera natural
en la comarca de Aliste: la ternera y las setas, probablemente tricolomas.
La conserva responde a una receta de la familia, «concretamente
de mi señora», dice Faúndez, puesta en práctica y experimentada
miles de veces «con gran éxito» en el que fue restaurante familiar.
Se trata de dar un valor añadido a uno de los productos que
se han estado manejando hasta ahora, aunque se empezará con una
producción corta y con degustaciones para comprobar la aceptación
del mercado.
Este nuevo producto, que estará a la venta en el plazo
de un mes, ha exigido una inversión superior a los 180.000 euros
en maquinaria, de ahí que la intención del promotor sea rentabilizarla
con nuevas especialidades. En las oficinas de Conservas Faúndez
se habla ya de la posibilidad de sacar también al mercado setas
con caza silvestre, aunque ese proyecto se plantea más a
medio y largo plazo.
La comarca de Aliste, y de manera más general la provincia
de Zamora, es el origen principal de los productos procesados en
la fábrica de Rabanales. Según Manuel Faúndez, prácticamente
el 70% de la materia prima procede de Zamora mientras el otro 30%llega
del resto de España.
La recolección se sigue haciendo de manera totalmente
personal y colaboran los vecinos de las distintas comarcas. «La
recolección de setas se ha convertido en un complemento muy importante
para muchas economías familiares durante los meses de otoño y primavera,
y en esa labor colaboran hasta los niños», apunta.
Los mercados de los productos ya elaborados se encuentran
bastante más alejados. Los establecimientos de hostelería y las
tiendas de delicatessen de Italia, Francia y Suiza son los principales
destinos de las setas de Faúndez, que realiza también envíos de
menor envergadura a Gran Bretaña y Japón. Aunque la producción se
vende íntegramente cada año, su presencia en España es bastante
menor que en el mercado exterior y apenas alcanza un 10%. La intención,
sin embargo, es mejorar los canales de distribución y tener una
mayor penetración en los mercados nacionales.
Manuel Faúndez reconoce que cualquier plan de crecimiento
está determinado por la simple condición de la materia con la que
trabajan. Se trata de productos silvestres de cantidad limitada
y, además, siempre supeditada al clima.
Este año no está siendo, precisamente, uno de los más
favorables para las setas. A pesar de que ha llovido mucho, explica,
no lo ha hecho en su momento y no se va a lograr superar las200toneladas.
La campaña de otoño, añade, suele ser corta, aunque
muy rica en variedades, al contrario que la primavera, que ofrece
más días para recoger los frutos pero es bastante más limitada en
cuanto a riqueza.
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