Castilla y León
LAPOSADANET.com







  ALIMENTOS DE CALIDAD  

   PISCIFACTORÍA

 
Viven en piscinas de agua dulce, comen piensos y algún mosquito y en cuatro meses su carne asalmonada proveerá las pescaderías

 Fuentidueña cuida toneladas de ‘Arco Iris’
  TERESA SANZ

   Seiscientas toneladas de truchas arco iris engordan cada año en la piscifactoría de la localidad segoviana de Fuentidueña. El agua del manantial de El Salidero, el mismo que beben los vecinos del pueblo y de la mancomunidad de La Churrería, es agua dulce de calidad y buena temperatura. Llega a las instalaciones, a escasos metros del manantial, a 17 grados, lo que facilita el engorde de los animales que surten buena parte de pescaderías de la Comunidad y proveen en exclusiva...
  ... la marca propia de calidad de todos los supermercados que El Corte Inglés tiene en España.
  Castilla y León mayoritariamente, y Madrid, Valencia, Sevilla y Málaga en el país son los mercados interiores,a los que se une un 20% de exportación consumida entre Francia y Escocia, principalmente.
  A las instalaciones de Fuentidueña llegan las truchas en forma de alevines, desde Soria, con escasos 12 o 13 centímetros y treinta gramos.
  Cuando la trucha sea transportada por la moderna cadena de manufactura final tendrá entre 250 gramos, para pescado entero, y 300 gramos para ser eviscerada o limpia, mostrando el color asalmonado.
  La piscifactoría que dirige Carlos San Miguel cierra el ciclo productivo cargando la trucha en cajas y camiones frigoríficos, propiedad de la misma empresa. ‘Euro trucha’, como lucen los camiones, cierra el proceso.
  «Los reproductores se hacen en Burgos, Huesca y Lugo. Los huevos se incuban en Soria y los alevines engordan en Segovia», apunta su propietario.
  Desde Fuentidueña, final de la cadena y estancia de las truchas a los cuatro meses y medio, viajarán en sus debidas cajas frigoríficas a Valladolid. Desde la capital castellano y leonesa se surte toda Castilla y León. Otros camiones salen a Madrid y desde allí se completa la distribución. «El pescado nunca llega con más de 24 horas de preparación», señalan.
  Las instalaciones llevan funcionando desde 1986, aunque la modernización del proceso es reciente. Hace sólo un lustro el recinto se valló al completó, para evitar los daños de garzas y cormoranes, que se atiborraban de truchas.
 «Antes de vallarlo, cuidábamos 200.000 peces por mes y sacábamos 50 toneladas. Ahora sacamos lo mismo y cuidamos 150.000 peces», señala Carlos San Miguel.
  Cuenta Antonio, el encargado, cómo las garzas habían ido incrementando población: «llegué a contar hasta trescientas». Ahora, sólo de vez en cuando un cormorán bucea con la boca abierta y

 Antonio, el encargado, junto a las piscinas de agua dulce donde las truchas engordan durante cuatro meses y medio.
arrastra en su viaje submarino las truchas que se le ponen en el camino desde un extremos a otro de la presa.
  «El problema no es que se comieran el pescado es que lo destrozaban, de día y de noche, que es peor porque la caída del oxígeno es grande y si el pescado está tranquilo no pasa nada, si se estresa se asfixia», explica Antonio que conoce bien el método y las necesidades de los peces.
  «No hay nada difícil en su cuidado más allá de la atención permanente que requieren por la alta densidad », dice. Antonio se encarga de medir todos los niveles, incluido el principal de oxígeno que hay que inyectar en el agua que, a mayor temperatura,menos oxígeno ofrece.
  Periódicamente se realizan tratamientos de limpieza para que las branquias no tengan restos de amoníaco o en la época del ‘punto blanco’, un virus que se deposita en el agua, éste no agarre en la piel de la trucha en forma de parásito.
  Cuando la trucha, después de dos meses, alcanza unos 120 gramos, se hace una primera clasificación para separar los peces grandes y que los pequeños sigan engordando. «Siempre hay peces más glotones que otros y los piensos que comen -compuestos de harina de pescado- se granulan en función del tamaño.
  Las truchas vivirán otros dos meses en los estanques de la segunda fase hasta alcanzar los 250 gramos. Un tercer momento del proceso separará a las arco iris en estanques para matanza y repoblación.
  Al final de su existencia los peces recibirán una descarga eléctrica y serán absorbidos al interior de las instalaciones, donde les espera un proceso mecanizado: báscula, enfriador, cadena de clasificación por tamaños y pesos...
  En su vida media, superior a los cuatro meses y medio -unos nueve meses de vida en total- han reproducido la vida de su especie, pero acompañados de miles de ejemplares; su población de contacto no baja de las 950.000 unidades, unas 120 toneladas, que de vez en cuando, saltan y comen mosquitos como si estuvieran en un río libre.
Alimentos 466 El ‘dream team’ de la alta cocina
Alimentos 467 650 muestras de la leche
Alimentos 468 Cascajares aterriza en Canadá
Archivo Alimentos  

       
2003© laposadanet.com Edita: EDICAL S.A.- Av. de Burgos 33 47012 VALLADOLID - Teléfono 983 421700
Contacto