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| ALIMENTOS
DE CALIDAD |
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PRODUCTOS VIRGEN DEL BREZO
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| Ubicada en la
localidad palentina de Santibáñez de la Peña,
esta empresa elabora lazos de hojaldre, galletas, bollos e integrales |
Una tradición
repostera de medio siglo
BORJA DOMÍNGUEZ
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En
el año 1957, la familia Heras Olea decidió transformar el negocio
familiar,una fábrica de harina, en una panificadora.Fue así como hace
cincuenta años en la localidad palentina de Santibáñez de la Peña,
nació Virgen del Brezo, una fábrica de productos de repostería que
hoy se ha convertido en una empresa que exporta hasta a los Estados
Unidos.En principio, en el horno...
... de la Virgen del Brezo, llamado así en honor a la
patrona de esta zona cuyo santuario se alza a pocos kilómetros, sólo
se elaboraba pan, pero pronto empezaron a abrirlo por las tardes para
que las mujeres del pueblo pudieran ir allí a cocer sus dulces caseros.
Así, la familia empezó también a fabricar sus lazos de hojaldre,
sus galletas y sus bollos que pronto empezaron a tener fama en el
pueblo, cuando se vendían en el propio despacho de pan, y luego en
la comarca, cuando dieron el salto de la distribución.
El negocio familiar fue creciendo poco a poco hasta que en la
década de los 80, decidieron dar el salto hacia la industrialización.
Para ello crearon una sociedad anónima y empezaron a añadir máquinas
a un proceso hasta entonces totalmente artesanal. Con la filosofía
de no perder el sabor de sus dulces, incrementaron su producción y
su área de distribución, primero en el norte de España y posteriormente
a prácticamente todo el territorio nacional. |
El proceso es industrial
y los controles máximos, los que impone el mercado, pero la receta
de sus productos es la misma que hace medio siglo, al igual que la
calidad de las materias primas, el otro secreto de su éxito.
Ahora, Virgen del Brezo es una moderna fábrica con más
de 60 trabajadores que exporta hasta el 70 por ciento de su producción
anual. Ésta asciende a 2.500 toneladas de todo tipo de dulces basados
principalmente en la masa de hojaldre que se elaboran en los tres
hornos industriales con que cuenta su fábrica.
En la actualidad, sus palmeritas de chocolate pueden degustarse
en países como Portugal, Francia, Italia, México, Colombia o Estados
Unidos, esto obliga a una especialización mayor aún si cabe porque
los consumidores de cada país tienen sus gustos y hay que dar a cada
hornada el matiz adecuado y a cada envase la imagen apropiada.
«La razón de que exportemos tanto es que en el
resto de Europa no hay fábricas especializadas en este tipo de productos
y somos dos o tres españolas las que copamos el mercado », explica
José Antonio Heras, director comercial de la empresa. De hecho, una
parte importante de la producción de esta fábrica se destina a marcas
blancas de grandes distribuidoras nacionales que |

Lacitos y palmeritas salen del horno
en la fábrica de La Virgen del Brezo. / REPORTAJE GRÁFICO:
MANUEL BRÁGIMO |
piden una excelente
relación calidad precio. Lo que más enorgullece a
José Antonio, aunque también lo reconoce no sin preocupación, es el
hecho de permanecer ubicados en Santibáñez de la Peña, su pueblo de
toda la vida, donde nació este negocio familiar. Por un lado, su empresa
da trabajo a mucha gente en la comarca, casi el 90 por ciento mujeres,
pero por otro lamenta que su situación supone un incremento en los
costes de producción y un problema de logística. Santibáñez está bastante
alejado de las principales vías de comunicación y no deja de ser un
pueblo pequeño situado en una zona de montaña.
«Tenemos verdaderos problemas para encontrar trabajadores
cualificados, técnicos, mecánicos o pasteleros porque nadie quiere
venir a trabajar a un sitio como éste», señala José Antonio. A pesar
de estas dificultades, que parecen tener asumidas, en Virgen del Brezo
prefieren mirar al futuro y recientemente han incorporado toda una
gama de productos integrales a su catálogo.
Los gustos de los nuevos tiempos se imponen y han querido
adaptarse a las exigencias de productos que no engorden. «Pero ahora
las galletas integrales nos salen riquísimas porque ya hay productos
que sustituyen al salvado y al azúcar que permiten alcanzar un sabor
muy bueno, casi más que las de toda la vida», asegura José Antonio. |
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