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| ALIMENTACIÓN |
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| TORTILLAS DE PATATA |
Patata,
huevo, cebolla opcional, aceite y sal son los ingredientes del plato
más genuinamente
español y rey indiscutible de las barras, una receta sencilla
de hacer pero difícil de perfeccionar |
Con varios
pares de huevos
ESTHER NEILA
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| Cada
maestrillo tiene su librillo para dar la vuelta a la tortilla. Parece
fácil, pero no hay dos iguales. La proporción de patata y cebolla,
el tiempo de cocción y la calidad de los ingredientes definen cada
receta. Muchos lectores pensarán: ‘la mejor es la de mi abuela’.
Es posible. Para el resto, he aquí una selección de los bares y
restaurantes que hacen de cada fritura de huevo batido una obra
de arte.
TRES GENERACIONES EN ÁVILA
En la provincia de Ávila, se puede disfrutar en la popular
Venta de la Tortilla, un establecimiento familiar puesto en marcha
hace 35 años en el barrio de Aldea del Rey Niño. El local fue creado
por la abuela de Jesús Hernández, su actual propietario. Según explica,
la receta es sencilla, aunque el toque final es marca de la casa.
«Se fríen muchas patatas a la vez en peroles», para que la tortilla
se sirva «reciente» y la patata «no se ponga demasiado dura». Por
sus fogones han circulado miles de tortillas. El dueño calcula que
un sábado cualquiera se pueden servir alrededor de 150. Existe la
posibilidad de encargarlas y pasarlas a recoger.
POR EL CENTRO DE BURGOS
En Burgos tiene más fama la ruta de las patatas bravas,
aunque cuando éstas se mezclan con huevo, el resultado también merece
la pena. Destacan, por sabor y por tradición, varios establecimientos
del centro de la ciudad, como el Mesón San Lesmes, Las Calzadas,
el café Canarias o Los Gigantillos.
GUISADAS EN LEÓN
Celestial es su sabor en El Infierno, en León, así en
el Somoza 60 y en La Cueva del Cura (en Valdevimbre). En la provincia leonesa pervive
una curiosa tradición gastronómica
que consiste en guisar la tortilla.
Antiguamente, esta segunda
elaboración se justificaba para no
desperdiciar las sobras del plato.
En la actualidad varios establecimientos
mantienen el guiso con tomate,
cebolla y pimiento de tortillas
previamente poco hechas.
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PREMIADA
EN PALENCIA
La tortilla, «con mucho cariño y que queden jugosas».
Éste es el secreto en Palencia. Aquí tienen varias cosas claras: la
patata tiene que ser de la huerta local, hay que freírla con aceite
de oliva virgen, echar la cantidad de huevo adecuada y cuajarla al
gusto.
Quien sabe mucho es Cirina González, propietaria del Restaurante
La Encina que lleva más de treinta años haciéndolas y ahora, a una
media de treinta diarias, para la barra, el restaurante o para llevar.
Le gusta echarle un poco de cebolla. Dos primeros premios nacionales,
con Ferrá Adriá y Berasategui en el jurado, y unos cuantos segundos
avalan esta tortilla.
Para Andrés Cancho, propietario del Mesón El Gallego,
«no hay ningún secreto», sólo buscar el |

La cocinera Ana Giménez bate
varios huevos en la ‘trastienda’ de La Venta de la Tortilla,
en Ávila. / RICARDO MUÑOZ. |
equilibrio entre la patata
y el huevo y que la patata esté bien hecha «para que no chupe demasiado»
y que quede «jugosita». El record lo tiene en 52 tortillas en una
mañana y es que trabajan mucho de encargo.
Para el que prefiera la variedad, Arturo Sánchez, de El
Chozo de Llos, llena su barra todos los días con tortillas de atún,
morcilla, longaniza, setas con ajo, jamón o espárragos además de la
tradicional de patata, todas «jugositas», como no.
TRADICIÓN EN SORIA CAPITAL
En Soria, dos establecimientos se llevan la fama de las
buenas tortillas. Son los bares El Montico y Los Porches, ambos en
la capital, donde el cliente aprecia el sabor de los mejores ingredientes.
CUADRADAS Y AL HORNO
En Segovia, la tortilla de Casa Paco, en el barrio de
San Lorenzo, es espectacular por su sabor, su forma cuadrada y el
toque siempre justo de jugosidad.
La histórica taberna que preside la Plaza de San Lorenzo
anuncia su especialidad en tortillas cuadradas. Vicenta, la madre
de la saga ideó un método artesanal para las tortillas: en molde de
barro y cuajadas al horno.
También el Bar Plaza, en el corazón del casco histórico,
tiene merecida fama. Es el pincho más demandado y en días de ajetreo
prepara y agota más de treinta tortillas, servidas en bandeja y acompañadas
de trozo de pan y tenedor. El negocio familiar lo dirige Aurelio Herrero
que es quien borda las tortillas, con la patata muy cocinada, machacada,
sal, aceite de oliva, huevo y cebolla. «Todo muy natural, el truco
es saber sacarlas de la sartén a tiempo, para que no se sequen y queden
jugosas », explica su artífice.
Muy cerca de este local, en los soportales de la Plaza
Mayor, La Concepción sirve pinchos de tortilla de patata en forma
de bocado. La receta del cocinero Nicolás Subtil no desmerece los
grandes platos del restaurante. Cuatro partes de patata por una de
cebolla y 7 u 8 huevos en cada tortilla, permiten el grueso característica
de centímetro y medio.
VARIEDAD EN SALAMANCA
En Salamanca, destaca el Mesón Cervantes no sólo por la
calidad de sus tortillas, sino también por la extensísima variedad
que atesta su mostrador, con casi diez tipos. La que más éxito tiene
es la gratinada de jamón york y queso, pero también sirven oríginales
propuestas como las elaboradas con magret y salsa de uvas; queso de
cabra,mermelada y kiwi; piña, gambas, aguacate y mango; vegetal ó
roquefort, entre otras. No puede faltar, claro, la española. Con tal
variedad, no es de extrañar que una persona esté dedicada exclusivamente
a la preparación de las tortillas, que un sábado cualquiera pueden
alcanzar las 80, pese a que las patatas llegan al restaurante peladas
y cortadas.
RECETA CENTENARIA
En Simancas (Valladolid), obligado resulta mencionar el
mesón Patio Martín, cuya deliciosa tortilla de patata también se alzó,
en 2005, con el premio nacional. Dicen sus dueños que la receta es
una herencia familiar que acumula cien años de experiencia. «Yo la
aprendí de mi madre y ella de la suya», explica Amaya Martín. Las
claves de su éxito son, en primer lugar, «que no está muy hecha»,
y también «que se hace en el momento». Además, los ingredientes son
siempre de primera calidad. «Las mejores patatas del campo vallisoletano,
los mejores huevos, la mejor cebolla y siempre aceite de oliva» se
funden en las tortillas de este mesón especializado en carnes pero
que luce su aplaudida tortilla de patatas «como estandarte» del local.
CON VISTAS AL DUERO
En Zamora no hay establecimiento más tradicional que el
merendero Los Pelambres. Situado a orillas del río Duero, está regentado
por Fausto y Visi. Aquí se hacen al modo tradicional, pelando y picando
a mano las patatas, que fríen a fuego lento. Y si el consumidor tiene
la fortuna de acudir al merendero en verano puede probar la tortilla
acompañada por los tradicionales pimientos verdes fritos procedentes
de las huertas de Zamora.
| LOS
TRUCOS |
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PATATA
VERSUS CEBOLLA
La proporción de cebolla y patata es la principal seña
de identidad de una tortilla. Lo habitual es que el tubérculo
pese más que el bulbo, aunque éste gana terreno en muchas
recetas para lograr mayor jugosidad.
MÁS O MENOS HECHA
En La Concepción, en Segovia, su truco pasa por, «una
vez dorada, sacarla inmediatamente de la sartén para que no
se pase y se quede seca; si no sigue haciéndose », explica
Nicolás. También en la abulense Venta de la Tortilla confiesan
que la clave de su éxito es que «se deja a medio cuajar»,
o lo que es lo mismo, «más cruda de lo habitual» y con «menos
patatas» que de costumbre. Para los clientes a los que les
guste más hecha, no tienen problema para pedirlo, comenta
Jesús Hernández.
DE OLIVA, POR SUPUESTO
Por descontado, el aceite ha de ser de oliva, que confiere
un intenso sabor a los ingredientes. Verter el huevo batido
cuando el aceite está caliente también es decisivo para lograr
una cocción más o menos lenta, así como para conseguir una
presentación tostada o clara. Cirina González, de La Encina,
dice que da lo mismo en cocina de gas que en la bilbaína,
pero a fuego fuerte y con «mucho cariño».
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Reportaje elaborado por Antonio García, Teresa Sanz, José Luis
Cabrero y Esther Neila. |
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