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| ALIMENTOS
DE CALIDAD |
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| BERNARDO HERNÁNDEZ,
S.A. |
Esta empresa
acumula galardones por sus chacinas, exporta el 25% de su producción
y va a
invertir 4 ME para incrementar un 40% su capacidad. |
De pata
negra y bendecido por su sabor
FERNANDO LÁZARO |
| No
es fácil que una empresa familiar llegue a la tercera generación
gestionada en las mismas manos . Y mucho menos si registra un crecimiento
anual de un 15% que la ha llevado a cerrar el ejercicio 2006 con
una facturación de 20 millones de euros. Y menos, todavía, si está
enclavada en el medio rural y emplea entre 75 y 90 personas según
la época del año...
... Esta carta de presentación es la que exhibe la fábrica
de ibéricos de Guijuelo (Salamanca) Bernando Hernández, S.A. (Beher),
que sacrifica anualmente en torno a 25.000 cerdos y que se ha convertido
en uno de los emblemas de esta famosa comarca chacinera.
Bernardo Hernández, director general de la firma en
su tercera generación (su padre ostenta la presidencia y sus hermanos
distintos puestos de responsabilidad), explica las claves de este
éxito: un producto de muchísima calidad basado en una producción
propia de cerdo ibérico de raza pura, con control genético y 9.000
hectáreas de dehesa propias en Salamanca donde los cerdos aprovechan
la montanera para adquirir todas sus cualidades, a las que se unen
otras 15.000 hectáreas controladas en Extremadura y Andalucía para
completar sus necesidades productivas.
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En el campo radica
precisamente una de las claves del éxito de Beher, ya que les permite
controlar todo el proceso productivo y que sus jamones se presentan
siempre homogéneos en su sabor.
Pero no es su única singularidad. La empresa
está dotada con la más moderna tecnología pero, a pesar de ello, sus
ibéricos continúan curándose en secaderos naturales de su fábrica
de Guijuelo mediante el sencillo sistema de aprovechar las especiales
condiciones meteorológicas de la comarca abriendo y cerrando ventanas,
con lo que logran que éstos se curen bajo el clima continental que
reina en las estribaciones de la Sierra de Gredos. El jamón pasa después
a las bodegas donde finaliza su curación, un proceso que conlleva
unos tres años.
El resultado es una amplia gama de ibéricos que incluye
desde su jamón ibérico de bellota etiqueta oro, la joya de la casa
y que se obtiene de las extremidades posteriores del cerdo, al igual
que otra de sus referencias, el jamón ibérico Beher etiqueta roja,
y que abarca una larga lista de chacinas, todas ibéricas de bellota,como
la paleta, el chorizo y el salchichón cular, longaniza y sarta ibérica
o una panceta ibérica adobada que comercializan, además de en los
formatos tradicionales, en pequeñas raciones loncheadas y |

Bernardo
Hernández en una bodega repleta de jamones ibéricos de su fábrica
de Guijuelo. / REPORTAJE GRÁFICO: I. M.
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envasada. La
calidad que obtiene con estos métodos de trabajo le han llevado a
obtener numerosos reconocimientos internacionales a lo largo de los
años, incluido el ‘óscar de los jamones’: el Gran Premio Especial
en la categoría de jamones (además de un Premio de Honor en la de
chorizos) en la feria internacional de Frankfurt IFFA Delicat, en
su edición de 2007, la más importante de las que se celebran en Europa
dentro del sector de los embutidos y donde compitió con 1.800 productos
de todo el mundo.
Beher, que es una de las diez mayores empresas de España
del sector ibérico, exporta ya un 25% de su producción (es líder en
Japón y llega a una veintena de países y acaba de enviar el primer
jamón a China). Este proceso de producción se verá incrementado próximamente,
ya que la empresa va a invertir cuatro millones de euros para ampliar
sus instalaciones y poder así incrementar su capacidad un 40% a lo
que se unirá otra de un millón de euros para una nueva obra en sus
fincas que les permita incorporar 500 nuevas madres puras ibéricas
que se sumen a las 1.500 con las que ya cuentan y llegar a los 25.000
cerdos de producción propia. Toda una apuesta de futuro.
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