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| ALIMENTOS
DE CALIDAD |
| Tudela de Duero (Valladolid) recolecta, con altas temperaturas, 800 kilos diarios de esta
hortaliza de manos de Enrique Belloso y Luis Carlos Sanjosé, los dos únicos productores |
Espárragos
‘a manadas’
ESTHER GARROTE
Desde abril hasta junio los
espárragos son los reyes de toda dieta. Gastrónomos y cocineros
le dedican las creaciones más imaginativas. No hay nada que no se
pueda hacer con un espárrago: cocerlo, rehogarlo, guisarlo, servirlo
frío o caliente, en el entrante o en el plato principal, con carne
o pescado... |
| Y conocedores
de estas ‘leyes culinarias’ fueron los antepasados que regentaban
la fértil vega del Duero en tiempos de los Reyes Católicos. De hecho,
los documentos más antiguos referidos al cultivo de esta hortaliza
datan del siglo XV. La finalidad del envío de manadas de espárragos
no era otra que agasajar y obtener favores. |
En
el siglo XIX su cultivo decayó y en la actualidad se haya circunscrito
al municipio de Tudela de Duero y algunos limítrofes, en la provincia
de Valladolid.
Es en Tudela donde se concentra la mayor producción de
espárragos de la provincia, con una previsión de 50.000 kilos y un
claro descenso en comparación con los 70.000 kilos que se recogieron
en 2006 y los 60.000 kilos de 2007.
Dos son los productores que se encargan de comercializar
el espárrago vallisoletano: Enrique Belloso y Luis Carlos Sanjosé.
El envejecimiento y retirada de agricultores, así como la tradición
familiar de estas empresas han provocado que la superficie destinada
al cultivo del espárrago no supere las 20 hectáreas.
Propietarios y jornaleros aprovechan estos días de calor
donde «se puede llegar a recoger 40 ó 50 kilos por persona», explica
Enrique Belloso. Una cantidad similar asegura almacenar el también
veterano Luis Carlos Sanjosé, que lleva en el negocio 15 años y asegura
«haber recogido poco por culpa de los cambios del tiempo».
Ambas empresas, familiares, cuentan con menos de diez
miembros para sacar adelante un negocio donde impera un sistema de
cultivo tradicional, mano de obra cualificada y poca mecanización.
El proceso de cultivo desde que se planta la semilla hasta
que se comercializa el espárrago es similar en ambas empresas. «Hasta
que la tierra no alcanza los 13 ºC, no crece el producto. La raíz
suele estar 8 ó 9 años», argumenta Belloso. Los montículos plantados
están recubiertos con un plástico negro. Cuando llega la hora de recogerlos,
se destapa y se |

Un
miembro de la empresa de Enrique Belloso, en Tudela de Duero, selecciona
y embolsa los
espárragos según su tamaño antes
de venderlos.
| CURIOSIDADES |
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De
fiesta por Tudela de Duero
El fin de semana del 24 y 25 de mayo, esta localidad vallisoletana
celebrará la Feria del Espárrago que alcanza su vigésimo cuarta
edición. Las calles del municipio se llenarán de puestos, entre
los que destacan los dos puntos de venta de espárragos, así
como otros tantos con artesanía y exposiciones. Todo el que
se acerque podrá degustar esta rica hortaliza.
Un diurético natural y con
efecto sedante
El espárrago es un extraordinario diurético natural, aunque
da un olor fuerte al orinar. Puede ocasionar un efecto sedante.
Tiene vitaminas A, B y C. Sus puntas son ricas en clorofila
y proteínas. También contiene potasio, fósforo y flúor. Además,
posee propiedades rejuvenecedoras, evita el estreñimiento, potencia
la líbido, previene la calvicie y elimina las manchas de la
cara. |
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vuelve a poner el
plástico encima. La oscuridad conserva el color blanco de esta hortaliza,
por eso, los espárragos trigueros, que están en contacto directo con
el sol, poseen el color verdoso. La jornada de trabajo
bajo el sol es dura, ya que la recolección es manual. Una vez concluye
la campaña, hasta mediados de junio aproximadamente, los productores
recogen las herramientas y dejan que crezca el producto para que la
raíz coja fuerza.
El resto del proceso debe ser rápido, pues el espárrago
es un producto perecedero y sólo aguanta un par de días después de
ser cortado. Después de sacarlos de la tierra, los espárragos se almacenan
en cajas. Y del campo a la casa. Allí, el resto de familiares lavan,
seleccionan, pesan y embolsan, en tiempo récord, los kilos que hayan
sido recolectados.
Tanto Sanjosé como Belloso comercializan sus espárragos
en bolsas de un kilo, siempre diferenciando el producto por calibre
y clases: extra, de primera y de segunda.
Enrique Belloso destina el 90% de su producción al mercado
vallisoletano, mientras que el resto recae en Madrid, Zamora y Segovia.
Por su parte, Luis Carlos Sanjosé elige Cataluña y Madrid como mercados
nacionales, aunque la provincia sigue siendo prioritaria. |
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