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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| CASTILLEJO DE ROBLEDO (SORIA) |
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A la altura de Langa, en la ribera soriana del Duero, un puente medieval de doce ojos da
paso a la carretera de Castillejo de Robledo, pueblo recóndito, misterioso y quebrado por
el capricho de las rocas, donde sitúa la tradición la afrenta a las hijas del Cid
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El ultraje de las sabinas
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| ERNESTO ESCAPA |
| Lo curioso es que para
aquel ultraje se buscara como escenario un robledal, cuando lo que
abunda en el entorno de Castillejo son los encinares y montes de sabinas.
Apenas concluida la travesía del páramo, que rasga la hendidura hortelana
del arroyo de la Nava, el descenso se
arropa con los sabinares
que salpican las laderas.
A la izquierda, el cerro de
los Mártires muestra... |
... los lagares
centenarios que acompañan con su gesto abatido la pujanza de una
nueva bodega puesta en marcha por los vecinos hace unos pocos años.
La bodega lleva el nombre del pueblo y se inscribe en
la denominación de origen Ribera del Duero. Sus vinos, claretes
y tintos, se llaman ‘Silentium’, una marca acorde con el sigilo
del lugar. Los lagares son construcciones de piedra cubiertas con
teja árabe que asoman o se retraen entre las sabinas. Al lado de
los pabellones de la moderna bodega emerge su espadaña la ermita
románica de los Mártires, que se encuentra en proceso de restauración.

Castillo templario
de Castillejo de Robledo, desde la plaza.
Este enclave es la primera imagen de Castillejo de Robledo,
que en este punto todavía esconde su caserío detrás de los riscos.
La ermita de los Mártires es un modelo muy primitivo, de cabecera
plana, que sirvió durante un tiempo como camposanto y en su abandono
perdió los sillares de más valor. Sin techumbre, conserva la bóveda
del testero, que ha protegido unos murales góticos en los que se
representa a María en Majestad, fragmentos de una escena pasional
y otros motivos religiosos.
La silueta mural de la Virgen aparece ataviada con una
falda troncocónica en compañía de un personaje más pequeño, que
puede ser San José, y flanqueada por varios rostros. En el lado
opuesto se ve el travesaño de una cruz junto a varias siluetas:
un jinete que toca un olifante, una cabeza nimbada y un cuadrúpedo.
Son figuras de trazo esquemático pintadas con almagre sobre fondo
amarillento. La espadaña de tres ojos se levanta sobre el arco triunfal
que delimita el presbiterio.
La entrada al pueblo sorprende al viajero con una casa
(el número 17 de la calle Real) que exhibe en su fachada símbolos
masónicos remarcados en azulón, para que no pasen inadvertidos.
Enfrente, unos bancos aprovechan el talud ajardinado
para descanso de los paseantes en este confín de Castillejo. ‘La
verdad será perseguida, pero no vencida’, pregona el alero, mientras
los dinteles interrogan ‘¿Qué me miras?’, entre un compás y un mazo,
o afirman: ‘Se hizo esta obra a costa de Julián Sanz y Jacoba García.
Año de 1897’.
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| Guia |
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CÓMO
LLEGAR
A Castillejo de Robledo se accede, por carreteras locales,
bien desde Langa de Duero, en la N-122, por Santa Cruz de
la Salceda, desde Vadocondes, o partiendo de Maderuelo.
DÓNDE COMER
En Castillejo de Robledo, La Venta de Corpes (975 355 030),
que combina la tentación de las crestas de gallo y la contundencia
del cocido castellano, La Sabina (975 355 030)
DE COMPRAS
Bodega Castillejo de Robledo (975 355 062).
TURISMO RURAL
En Castillejo de Robledo, La Sabina (975 355 098), La Senda
(947 501 497), Isabel y Fernando (975 355 074) y El Robledal
(975 355 005). |
Lápida de la afrenta. |
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No es
un caso aislado en el caserío del pueblo. De hecho, el edificio aledaño
sigue el mismo modelo y muchas fachadas pregonan en los dinteles el
año de su construcción y los nombres de sus dueños. Incluso la costumbre
al canzó a la corporación municipal, que en la vieja fuente de la
plaza clavó un par de placas de latón: una, con el nombre del alcalde
y la fecha de la obra; la otra, con la relación de concejales. La
calle Real asoma a la plaza, que es un recinto abierto, flanqueada
por el nuevo ayuntamiento y el centro de salud, que tiene encima un
risco coronado por una cruz con altavoz.
ROMÁNICO ERÓTICO
Ya desde la plaza se contempla la silueta del castillo,
encaramado sobre un cerro vestido de sabinas que perteneció a los
templarios. La actual fortaleza se levantó entre los siglos doce y
catorce, aprovechando los restos de una atalaya musulmana.
Los muros brotan de los riscos, cuya eminencia ofrece
una estampa hermosa del casar tendido a sus pies. La tradición sitúa
sus muros en la órbita templaria y luego sanjuanista. Ya en el siglo
diecisiete se menciona su uso como hospital, momento en que un comendador
ordena que se pongan puertas ‘con su cerradura fuerte por la parte
de adentro’ y además ‘que se reteje todo el tejado de dicho castillo
con cal y arena porque los ayres se llevan las texas’.
A los pies del castillo se encuentra la iglesia románica
de la Asunción, que alza su ábside sobre una peana de roca enfoscada
con cemento. Está en obras de retejo, que incluyen algún arreglo del
pórtico, que ya no es el original pero sirve para proteger la policromía
de su hermosa portada. En su interior conserva algunas pinturas con
animales mitológicos y decoración geométrica.
La bóveda del presbiterio se cubre con una trama ajedrezada
en blanco y negro, mientras vigilan el arco del triunfo dos dragones
con cuerpo de serpiente. La tradición habla de otras pinturas que
representaban la Afrenta de Corpes, pero fueron casi totalmente destruidas
en 1933, porque a los vecinos de Castillejo nos les hace ninguna gracia
cargar con los equívocos de tan penosa herencia. Lo que resta después
del destrozo, dice poco.
En el remate del ábside se pueden descubrir dos canecillos
desenfadados: un par de parejas haciendo el amor de frente y de lado
con la dama en posición de dominio. Según el sabio Gaya Nuño, «la
escena más erótica que ha esculpido el románico». A su lado, se ve
un tonel de vino, interpretado por algunos hermeneutas calenturientos
como símbolo esotérico. Al otro lado de la calle, llama la atención
una cartela grabada en un sillar: ‘En esta villa fueron ultrajadas
por los Condes de Carrión Doña Elvira y Doña Sol, hijas del Cid’.
Menéndez Pidal situó la afrenta en el páramo que se extiende
hacia Maderuelo, donde sí hay robles. Pero la corriente mayoritaria
prefiere vincular el ultraje a la fuente y cueva de la Virgen del
Monte, arropada de sabinas, mientras cerca de Atienza, en Guadalajara,
hay un pueblo que se llama Robledo de Corpes. En el término de Castillejo
se encuentran las instalaciones de la Federación Española de Caza,
un coto de cinco mil hectáreas en el que se celebró hace unos años
el campeonato del mundo. |
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