La Aguilera
tiene un doble mirador natural en el alto del Horcajo y en la Cuesta
del Águila que permiten apreciar el paisaje molinero del Gromejón
hacia el enclave forestal de La Ventosilla y la cabecera arbolada
del monasterio dedicado a San Pedro Regalado, patrón de los toreros
a causa de uno de sus prodigios. El paseo recorre una distancia
de ocho kilómetros y combina ribera y montecillo. No es una ruta
exigente que demande un gran esfuerzo y en cambio ofrece un surtido
muy variado de alicientes.
El convento actual de San Pedro Regalado está apartado
de La Aguilera, aunque no a excesiva distancia el pueblo. En su
configuración destaca, sobre todo, la arboladura de la capilla sepulcral
barroca, que corresponde en su factura al siglo dieciocho y muestra,
en el camarín, el sepulcro neogótico del santo. Si uno piensa que
Regalado participó en la reforma observante de los franciscanos,
que se opuso a los excesivamente integrados conventuales, y mira
la decoración de estos recintos, no cabe otra reacción que la perplejidad.
Pero esa misma paradoja ocurre con los reformadores de otras órdenes,
como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz.
RECINTO BARROCO
El sepulcro que preside el camarín es obra de 1910,
como la fuente del santo a la que acuden los toreros antes de iniciar
la temporada. En nuestro paseo la encontramos a la vuelta. La fama
milagrera de Regalado atrajo a este santuario a regios visitantes,
desde Isabel la Católica, de quien se conserva un pañuelo con gotas
de sangre, hasta el emperador Carlos y sus descendientes. También
pasó aquí la noche anterior a su muerte atroz en Roa el cardenal
Cisneros, que viajaba al encuentro con el emperador. En el convento
despachó varias cartas a Flandes. Una trucha envenenada puso fin
a sus días.
En La Aguilera se visita también la primitiva iglesia,
decorada con una colección de excelentes sargas ilustradas con episodios
de la vida del santo. Alguno tan conocido como el milagro del toro
amansado a las puertas del Abrojo, en Laguna de Duero. La capilla
de la Gloria guarda la estatua yacente del primitivo sepulcro del
santo junto a los duques de Peñaranda, que patrocinaron el recinto
. La Aguilera disputó con Gumiel de Mercado y Quintana del Pidio,
al otro lado del río Gromejón, el provecho de sus aguas para mover
molinos. Quintana celebra cada día con toque de campanas la liberación
de su dependencia de Silos, ocurrida en 1637, según recuerda una
placa colocada en la plaza. Otra está dedicada a la memoria del
cardenal Sancha, un prelado que a fines del diecinueve se opuso
con vehemencia en el Senado al primer atisbo de democracia partidaria.
Al este lado del Gromejón, aguas arriba, asoma la huella
de Revilla de Gumiel, despoblado durante la guerra civil. Quedan
muros vencidos, restos de casas y los muros de la iglesia de Santa
Marina, cuya portada adorna la ermita de los Olmos de Quintana.
Gumiel de Mercado es una villa con vitola que conserva casonas blasonadas,
dos puertas de la muralla y un par de iglesias de porte catedralicio.
Además, el refranero asegura que de este Gumiel ha de ser el vino,
aunque una coletilla maliciosa añade que bueno o malo para que rime
con Mercado.
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| GUIA |
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COMO LLEGAR
La Aguilera se encuentra entre Aranda de Duero y Gumiel de Mercado,
en la ribera burgalesa del Duero. |
PUNTO DE PARTIDA
Desde el convento de San Pedro Regalado se sigue el
camino que recorre la orilla izquierda del río Gromejón, flanqueado
de chopos, molinos y viñedos. A los 2,5 km, una senda a la
izquierda sube entre encinas por Valdevicente hasta el alto
del Horcajo, donde una atalaya forestal sirve de magnífico
mirador. Aguas abajo del Gromejón se extiende La Ventosilla,
que fue Real Sitio y campo de experiencias agrarias de Ricardo
Baroja en los felices veinte.
RECORRIDO
A partir del Horcajo, el camino de las Cabras nos conduce
hasta el Alto del Águila, coronado por una cruz. |
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| Cúpula de la capilla barroca. |
Viñedos y montecillo. |
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| Santuario de San Pedro
Regalado. |
Relieve del sepulcro. |
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Un panel
identifica los horizontes. Un Vía
Crucis se dirige al santuario, pasando
antes por la Fuente del Santo, rehabilitada
en 1909. Aquí suben a beber
suerte los toreros para su temporada
de lidia. Las sendas están bien marcadas
y no ofrecen dificultades de orientación.
El paseo completo se recorre
en dos horas.
TURISMO RURAL
Real Sitio de La Ventosilla (947546
900). En Quintana del Pidio, El Soto
(947545 165). En Sotillo de la Ribera,
Durmión (947506 016).
COMER
En Roa, Nazareno (947540 214). En
Aranda, Lagar de Isilla (947510
683). |
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