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| HELICICULTURA |
| Dos hermanos de Ciudad Rodrigo montan la primera explotación de caracoles de la
provincia de Salamanca y buscan emprendedores que quieran montar granjas satélites |
¿En
Salamanca? ¡Caracoles!
JOSÉ MANUEL BLANCO
Salamanca es la provincia más ganadera
de España. Eso nadie lo duda, sobre todo viendo pastar en sus dehesas
a miles de vacas, ovejas, cerdos ibéricos y caballos. Lo que de
verdad sorprende es que también tiene ‘ganaderos’ de caracoles.
Son dos hermanos de Ciudad Rodrigo, que hace cuatro
años decidieron
aprovechar... |
... unos
terrenos que tenía su madre para dedicarse a la helicicultura, o lo
que es lo mismo, la cría y engorde de caracoles a ciclo biológico
completo.
Tras unos inicios complicados, lo que en principio iba
a ser una segunda actividad, se convirtió en un negocio con futuro
y el año pasado empezaron a trabajar con caracoles para recoger a
lo largo del 2008 su primera cosecha completa de «Helix Aspersa» o
caracol común del jardín.
Jorge y Raúl Benito, cuentan con una nave climatizada
de 800 metros cuadrados, donde se desarrolla el proceso de cría de
alevines, y otros 2.000 metros cuadrados en el exterior, que son la
zona de engorde. En ella se depositan los alevines recién nacidos
y pasan toda su vida hasta que alcanzan el tamaño óptimo para ser
comercializados.
Los caracoles son hermafroditas y en cada apareamiento
alternan el ejercicio de macho o hembra. Díez días después de aparearse
dos caracoles, el que ejerce de hembra se entierra durante unas 24
horas, en las que pone unos 90 huevos, que tres semanas después eclosionan
dando vida al caracol alevín. El 95% de esos huevos salen vivos, según
explica Jorge.
Los caracoles suelen hacer dos puestas por campaña y no
es extraño que mueran por agotamiento. |
| Todo ese
proceso está muy controlado y se desarrolla bajo unas condiciones
ambientales determinadas para favorecer la mayor producción posible.
Además, hay un exhaustivo control para evitar la proliferación de
bacterias, debido a que las condiciones de la nave son favorables
a su aparición. Además, todo lo que ocurre en la zona es apuntado
minuciosamente. Tras nacer, el caracol alevín es llevado a la zona
de engorde, donde se perderá entre tréboles y hierbas varias. En un
kilo de caracoles alevines, hay aproximadamente 50.000 ejemplares.
Unos meses después, cuando se recolecten, pesarán unos 400 kilos.
La mortandad del caracol es del 8%. La zona de engorde esta protegida
de los rayos del sol con una malla de sombreo y acondicionada para
que el agua riegue dos veces al día el trébol. Allí, el caracol come
hierba y pienso durante unos 4 meses hasta que pese unos 8-10 gramos.
Un caracol se multiplica por cuatro desde que nace. Los hermanos Benito
cuidan al máximo la genética de sus caracoles, |
 Jorge Benito muestra una tabla con los caracoles que cria en su explotación de Ciudad Rodrigo (Salamanca).
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evitando en lo posible
los cruces de segunda generación, para conseguir un producto más homogéneo,
que es lo que demanda el mercado, sobre todo el catalán y vasco, que
es donde venden su producción. Los mayoristas pagan entre 5,5 y 6
euros por kilo de caracol en base a la calidad que tienen y al mercado
que vayan destinados puesto que en Cataluña se prefiere más pequeño
que en el País Vasco.
GRANJAS SATÉLITE
Estos dos hermanos están buscando emprendedores que quieran
montar granjas satélites para engordar sus caracoles. El nuevo ganadero
recibirá asesoramiento y los alevines, que serán recomprados cuando
tengan el peso necesario a un precio pactado de antemano. Además,
tendrá que utilizar el mismo pienso de engorde, realizado a base de
cereales y correctores vitamínicos, entre los que destaca el calcio
y el fósforo.
Estos dos hermanos calculan que con una inversión de 25.000
euros se pueden montar unos 1.000 metros de cebadero de caracol, que
serían amortizados en unos cuatro años porque ellos le garantizan
la recompra. En ese espacio podrían producirse entre marzo y septiembre
unos 2.500 kilos de caracol y los gastos anuales rondarían los 2.000
euros.
Si finalmente consiguen tener granjas satélites, estos
dos hermanos tienen previsto ampliar la zona de cría y aumentar la
producción para poder empezar a competir con las grandes empresas
del sector.
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