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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| SANTIAGO DE LA PUEBLA (SALAMANCA) |
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Un caimán tropical da la bienvenida al templo gótico de la localidad de Santiago, cuya
capilla del licenciado Toribio constituye un auténtico tesoro. Situado en la ruta de Carlos
V, conserva una plaza Mayor renacentista y otros vestigios de su pasado esplendor
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El lagarto del licenciado
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| ERNESTO ESCAPA |
| La carretera autonómica
de Peñaranda a Piedrahíta bordea Santiago de la Puebla por
oriente, peraltada sobre la escueta vega del río Margañán.La lanzada
de chopos que arropa su cauce perezoso proporciona una imagen de verdor,
que se explaya en un leve ... |
...derrame de eras
y huertas. El viejo puente medieval de sillería, que dio paso a
los ganados trashumantes y a un ramal de peregrinación, aparece
alterado por reformas modernas, que sin embargo no han conseguido
borrar la huella de su historia.
A este paraje fluvial del Margañán trajo la leyenda
el famoso lagarto tropical, cuyo pellejo cuelga de un pilar de la
iglesia. Como tantos otros templos pudientes de nuestra Comunidad,
la iglesia gótica de Santiago de la Puebla también exhibe su trofeo
traído de América, cuya exótica presencia conjura la gente con buenas
dosis de temor y fantasía. No es el único signo inquietante que
nos advierte de la maravilla escondida en este magnífico templo
rural. Pero sí el más contundente.

Iglesia de Santiago
de la Puebla con dos portadas góticas de principios del siglo
dieciséis.
ANIMALES EXÓTICOS
Aquellos animales exóticos se guardaron como exvotos
ofrecidos por quienes volvían con provecho de las primeras aventuras
indianas, como testimonio de su domesticación de un mundo y una
naturaleza salvajes. Por lo que nos concierne, se deduce que eran
muy aficionados a su transporte los frailes dominicos. Los ejemplares
más impactantes que el viajero por Castilla y León todavía puede
contemplar son la anaconda colgada de Santa María la Real de Nieva,
la boa de seis metros extendida por el muro de la ermita del Camino
de Zamora, el caimán de Santa María, en Medina de Rioseco, el guardado
en una urna en el santuario de Sonsoles de Ávila, y el ardacho de
Berlanga de Duero, que acaba de ser restaurado. Cada cual con su
leyenda.
El caimán de Santiago de la Puebla ha servido para que
los pueblos del contorno apoden a sus vecinos como «los del lagarto».
Lo trajo una crecida del Argañán y sus apariciones tenían atemorizado
al pueblo. Un día el bicho tragó de un bocado a una de las niñas
que jugaban junto al río. Fue entonces cuando juraron venganza.
Un valiente le cortó la cabeza de un tajo y descubrieron que la
niña aún respiraba. El prodigio los llevó a colgar su piel a la
entrada de la iglesia.
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| Guia |
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CÓMO
LLEGAR
Santiago de la Puebla se encuentra en la SA-105, y
está situado en la ruta de Carlos V, entre Macotera y Alaraz.
DÓNDE COMER
En Peñaranda de Bracamonte, Las Cabañas (923 540 203) y El Oso
y El Madroño (923 541 780). En Macotera, El Montaraz (923 555
568).
TURISMO RURAL
En Macotera, Cortijo Macoterano (629 890 683). En Anaya de Alba,
Galindobéjar (923 269517). En Villagonzalo, Villa Condal (923
372052). En Babilafuente, Balneario (923 360 685). En Huerta,
Bardal de Huerta (923 362 156).
COMPRAR
En Villoruela, más de cincuenta artesanos integran la asociación
(923 356 078) de mimbre y fibras vegetales. |
Capilla del hospital. |
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La
verdad es que el caimán fue un obsequio al licenciado Toribio Gómez
de Santiago, hijo ilustre del pueblo, promotor del templo y de la
capilla que convierte su interés artístico en excepcional. Ahora
el aspecto de su momia no es muy bueno y ese descuido le costó perder
la cabeza, circunstancia que conviene al cuento de la leyenda. El
licenciado fue consejero de los Reyes Católicos, de la reina Juana
y del emperador Carlos. Como tal, integró durante trece años la
Junta de Indias, mereciendo el elogio del Padre las Casas, quien
ponderó su espíritu favorecedor de los indígenas. Intervino en la
elaboración de las Leyes de Burgos y de Valladolid y entendió en
los Pleitos Colombinos. Fue también presidente del Concejo de la
Mesta.
Antes de entrar a la iglesia, cuyas portadas góticas
son un reclamo insoslayable, conviene dar un garbeo por el pueblo.
Pertenece a la frontera de la Tierra de Alba con el Campo de Peñaranda.
Santiago de la Puebla perdió en el último medio siglo dos tercios
de sus habitantes y esa merma se acusa en el abandono de parte del
caserío. La indolencia afecta incluso a los espacios civiles más
emblemáticos, como la plaza Mayor renacentista o el hospital de
San José, fundado por la marquesa de Revilla de la Cañada el año
de 1885, que por veintidós años no cumplió el siglo de servicio.
PRODIGIO GÓTICO
El edificio asistencial es una construcción de ladrillo
espigado, aunque la planta baja que asoma a la plaza aparece revocada
con cemento. A su lado se alinea la casa consistorial, con pórtico
de arcos escarzanos. La plaza y sus aledaños entretienen el paseo
antes de visitar la iglesia, calificada como uno de los mejores
templos góticos de Salamanca. A pesar de su descuido, la plaza todavía
muestra algunas portadas notables y restos sobresalientes de soportales,
unas veces apoyados en zapatas de piedra y otras en canecillos de
madera que descansan sobre capiteles renacentistas. Con todo, la
impresión del conjunto es lastimosa. En la calle de San Miguel pueden
verse algunos restos del templo que suplantó a la sinagoga judía.
La portada lateral del templo se adorna con pináculos
y una decoración muy rica, en la que tienen especial protagonismo
las veneras jacobeas. Las puertas también son de la época, tachonadas
con clavos y un par de aldabones dibujados por el abrazo de animales
alados que sujetan con la boca la concha peregrina. Tiene otra portada
en el hastial de los pies. En el interior, las tres naves se cubren
con bóvedas de crucería estilizadas y de dibujo muy fino. El retablo
mayor es de comienzos del diecisiete y lo remata un crucificado
del trece, mientras las pinturas góticas sobrantes del anterior
se exhiben en la sacristía. Una de las tablas retrata a Santiago
peregrino. Hay otros retablos de mérito repartidos por el templo.
Pero todo queda en poco al asomar a la capilla del licenciado
Toribio, que cierra una reja gótica atribuida a Juan Francés. El
retablo que ocupa el testero es obra de Diego de Siloé y Felipe
Bigarny, de la misma época del trazado para la capilla del Condestable
en la catedral de Burgos. El centro de la capilla lo ocupa el sepulcro
del fundador y su señora, una vizcaína de familia de marinos, obra
también del taller de Siloé. En arcosolios abiertos en los muros
reposan los padres labriegos y el hermano del dadivoso licenciado.
Todo el recinto es un prodigio de exquisitez.
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