Turismo Castilla y  León. Verás mundo
LAPOSADANET.com







  TURISMO RURAL / LA RUTA  
  OTERUELOS / Soria  
 El valle de Cintora acoge cinco pueblos de timbre sonoro: El Royo, Derroñadas, Vilviestre, Langosto e Hinojosa de la Sierra. Es un espacio comarcal formado por el cíngulo de los montes que arropan un tramo indeciso del joven Duero. El enigma de su nombre lo despeja un cuadro de mediados del dieciséis, con el que los señores de Hinojosa defienden sus derechos sobre el monte Berrún frente a las pretensiones de la ciudad de Soria. En él se aprecian los cinco pueblos y los accidentes geográficos que los circundan. Y en esa pintura aparece Cintora como caserío situado frente a Hinojosa, al otro lado del Duero.
 El Canto del Duro
ERNESTO ESCAPA
 
 Ajena a los quiebros del río, la carretera de Cintora prosigue, dejando a un lado Oteruelos y al otro Pedrajas de San Mateo, hasta su desembocadura en la nacional. De Oteruelos, que tiene su...  
 ... caserío de piedra muy recuperado por los nuevos habitantes urbanos, parte la pista hacia la enigmática Peña Escrita, popularmente conocida como el Canto del Duro. A un kilómetro del caserío parte la senda hacia la izquierda que lleva a los abrigos de pinturas rupestres de la Cueva Grande y de la Cueva Larga de Oteruelos. Para llegar al Canto del Duro, debe proseguirse el camino recto por la pista hasta llegar a la alambrada que interrumpe el paso entre dos peñas, junto a la tenada ruinosa de la majada del Cordel.

  El camino hacia el Canto del Duro no tiene pérdida, pero en caso de duda conviene preguntar a los pastores. Al lado de la senda, en una mata de robles, se alza el muro tajado sobre el que grabó su retablo moral de cinco paños entre 1878 y 1921 el pastor de Ocenilla Julián Pérez, quien en el intermedio de una y otra fecha fue guardia civil con una estancia prolongada en la frontera francesa, donde al parecer se aficionó a la lectura de la Biblia.
  Ocenilla es pueblo de canteros con empecinadas aficiones escultóricas. Hace unos años, el vecino Félix Hernández decoró varias esquinas y dinteles del caserío con bajorrelieves de variada y desigual inspiración tallados en los viejos sillares. Hay animales mitológicos, grecas diversas, escenas de lucha y rostros de culturas exóticas. El panel del Canto del Duro, que mide dieciséis metros de largo por algo más de tres de altura y tiene dos tercios de su superficie grabados, ha sido objeto, desde su descubrimiento culto en la posguerra, de toda suerte de interpretaciones.
  El abad Santa Cruz, de la colegiata de San Pedro, que se ciscaba en los estudios numantinos que no cuadraban con sus pesquisas, por muy en alemán que estuvieran, fue uno de los pioneros en la glosa de este friso de ingenua filantropía. Aunque parece más que probable que lo describiera de oídas, viendo las dos caras del duro de plata alfonsino donde sólo hay una.
  El abad, soriano de Arguijo, había sido en su juventud aspirante a un acta de diputado, por la que competía con un eslogan contundente: ¡Antes al dulero que al cunero! El dulero era el mozo que en los pueblos sacaba a pastar la dula o rebaño comunal de las cabras. Más tarde don Santiago renunciaría a la mitra de Oviedo por no abandonar su tierra y dejar la pesquisa de Numancia al alcance de cualquiera.
  El Canto del Duro ha sido interpretado, según los aires, como alegato masónico y como pieza notable del paciente arte pastoril. Sus cinco paños, descifrados por Gómez Barrera y San Román, incluyen un par de autorretratos de Julián Pérez, el primero juvenil y el otro de guardia civil con traje de gala, el reverso de la moneda de Alfonso XII que da nombre a la peña, una pareja de zorros que se miran, el triángulo divino con dos ángeles postrados, la balanza de las buenas obras que pende sobre el mundo y un diablo enfrentado con un águila que sostiene una bolsa de monedas y una calavera. Todo ello empastado de profusa moralina, a ratos apocalíptica, a veces agobiada de remordimientos.

GUIA  
 COMO LLEGAR
A Oteruelos se accede por un desvío de la SO-800, que enlaza la N-234 con El Royo. A la entrada de Oteruelos se encuentra el club de Golf Soria.

 PUNTO DE PARTIDA
 Una vez en el caserío de Oteruelos, dejando a la izquierda en el acceso el Club de Golf, en la primera encrucijada se toma la calle de la derecha, que desciende hasta la parte baja de Oteruelos, de donde parte el camino hacia las majadas, de buen firme. Hay que recorrerlo sin desvíos hasta su final.
 RECORRIDO
 La valla de hilos metálicos se salva sin dificultad. A partir de aquí, el camino se difumina, pero no ofrece dificultades de orientación. Primero discurre por un pinarillo de repoblación reciente y enseguida atraviesa el badén de un arroyo seco para internarse en el robledal que prospera entre Covazarza y la Covacha del Lobo.

Iglesia de Oteruelos. Roca del Canto del Duro.
Dibujo de un zorro. La senda del Duro.
Un leve giro a la izquierda conduce por una pradera entre arbolado hasta el canto del Duro. El lugar es de una belleza sobrecogedora.
 TURISMO RURAL
 En Dombellas, Los Sestiles (664 436 251). En El Royo, La Casona (975 271 330) y La Capellanía (975 271 093). En Cidones, Posada Real del Indiano (975 270 411).
 COMER
 En El Royo, Cintora (975 271 007), La Casona del Royo (975 271 330), Los Robles D’Oche (975 271 350) y Palacios (975 271 040). En Cidones, La Venta 975 272 007). En Abejar, Ángel (975 373 131).
     
  

Circunferencia del rectángulo Riaza / Segovia

Caminar por encima de las aguas Desfiladero de las Palancas / Burgos

El tiempo encerrado sin techo ni paredes Villalpando / Zamora

El precipicio como salvación La senda de los lobos / Palencia

Un odeón que protege y amedrenta Orbaneja / Burgos

El Cid se despide del Duero Aguilera / Soria

Archivo Rutas  
       
2003© laposadanet.com Edita: EDICAL S.A.- Av. de Burgos 33 47012 VALLADOLID - Teléfono 983 421700
Contacto