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  ALIMENT0S
 PAN / Valladolid
 Celebra su quinto aniversario integrado en las mesas, tanto las de las casas como las de restaurantes. En el año 2005 se creó la Marca de Garantía Pan de Valladolid, pionera en el sector. El objetivo era apostar por un producto de calidad y rescatar el candeal, cuyas ventas estaban cayendo en beneficio de los productos de flama más baratos como la barra. Desde entonces, los cuatro panes redondos a la venta bajo el amparo de la certificación están asentados en el mercado vallisoletano, en el que abarcan el 30% del total de las ventas en candeal

  El primer pan de marca
  
GEMMA ALISTE
  Pionera en exportar su bregado a Andalucía, en obtener una certificación de calidad y en dedicar un museo al pan. Cuenta la historia que este alimento se servía desde Valladolid a Carlos V cuando se encontraba en su retiro...

  ... extremeño del Monasterio de Yuste. Las bajas ventas que arrastraba el sector desde los 80 llevaron hace cinco años a crear la Marca de Garantía Pan de Valladolid. El objetivo era dar salida a un producto básico que se consume desde la Edad Media, y que cumple unas características concretas en cuanto a su elaboración: uso de la masa madre, fermentaciones más largas, empleo específico de harinas, producción controlada y sello en masa.

El resultado es que las cuatro empresas productoras juntas (Manrique, Fadispan, Unpropan y La Gloria) acaparan el 30% de las ventas en candeal en la capital. «Se estaba perdiendo este tipo de pan en detrimento de la barra y la salida un poco viable para el panadero tradicional era apostar por la certificación », destaca el director técnico de la Marca y secretario de la Asociación Provincial de Fabricantes de Pan de Valladolid, Miguel Ángel Santos.
 A lo largo de estos cinco años, en los que se han sacado al mercado los cuatro tipos de pan redondo candeal las ventas han crecido a un ritmo de entre el 12% y el 17% anual. Estas cifras se han mantenido hasta el primer semestre de 2009, donde el incremento rondaba el 13%.
 Desde agosto el ritmo de crecimiento se ha ralentizado, pero siguen aumentando las ventas. «La gente va a un consumo de producto más barato e, incluso, reduciendo la cantidad que comen. La barra tendrá siempre su público y el candeal el suyo propio, hay gente a la que no le importa pagar más por un buen producto porque sabe lo que está comiendo», afirmó Santos. A la espera de cómo evoluciona el sector en 2010, del que aún no han recogido los primeros datos, 2009 se cerró con un incremento del consumo en familias de un 2,5%, pasando de 275.000 piezas a 281.600. El mayor aumento ha sido en restaurantes, donde subió un 12,5%. Este dato se debe tanto al incremento de número de restaurantes que apuestan por un pan de marca (30 en la capital vallisoletana) como por el consumo de éste en restauración. En total, el año pasado se vendieron 431.000 piezas de tamaño ración, 50.000 más que en 2008.
  Están trabajando para sacar al mercado bajo la marca Pan de Valladolid otras dos variedades: la fabiola y la de picos. Ambas están elaboradas con la misma masa del pan candeal y, aunque ya están amparadas en la certificación, todavía no están a la venta. «Tenemos que valorar los costes, por lo que su venta al público puede ser inmediata o demorarse algo», apuntó, dentro de su afán por «seguir creciendo todo lo posible a pesar de las dificultades que supone la introducción en grandes superficies donde los principales proveedores son las grandes empresas del congelado, que del total del pan vendido en la capital representan más del 50%». En los últimos años las masas precocidas han aumentado un 400%, «crecen de forma bestial».
  En el último año las ventas en Castilla y León, comunidad tradicionalmente consumidora de pan, han caído un 1,5%, situando el consumo anual en 55 kilos por persona, por encima de los 48 a nivel nacional donde las ventas bajaron un 2%, y muy por debajo de los 85 kilos de Alemania y Francia. Santos atribuye esta bajada «al descenso de individuos en las familias, la aparición de productos sustitutivos en meriendas y almuerzos, el deterioro de la calidad del pan y las campañas bestiales en contra de su consumo».

CANDEALES A LA VENTA CON
MARCA DE GARANTÍA
De cuadros, el más consumido

Pan de cuadros.
 Es el tipo de pan más consumido de cuantos ampara la Marca de Garantía. Representa el 45% del total de ventas. Su distinción son los cuadros de su corteza realizados a mano, de los cuales depende en gran medida su cocción. Su aspecto marrón mate tras su horneado deja paso a un pan fino y crujiente.
Su formato pequeño, de 100 gramos tamaño ración, es el preferido por muchos restaurantes para acompañar los menús.
Cuatro canteros con mucha miga

Pan de cuatro canteros.
 Es el pan candeal típico castellano. Se caracteriza por ser más alto que el resto de las variedades y por la cantidad de miga que tiene. Se distingue por el rajado de la masa de la que tras la cocción se separan los bordes, conocidos como canteros. Dentro de los candeales de la Marca de Garantía, este tipo de pan es el
menos solicitado en el mercado vallisoletano con un 20% de las ventas. El formato que se comercializa es el grande, de unos 400 gramos.
Lechuguino, el pan más ‘arreglado’

Pan lechuguino.
 Es el candeal por excelencia vallisoletano. Su nombre se debe a su aspecto trabajado a modo de pieza de artesanía, porque antiguamente, sobre todo en el medio rural, aquellas personas que se arreglaban mucho, de manera recargada, se las denominaba lechuguinas. Sus ventas representan
el 35% del total del candeal de la Marca de Garantía, por detrás del pan de cuadros. De corteza fina y dorada, es muy crujiente.
De polea, sólo por encargo

Pan de polea.
 Además de su original forma, el pan de polea, típico de la zona rural de Valladolid, tiene otra peculiaridad: sólo se puede adquirir previo encargo. A pesar de que está en el mercado bajo la certificación de garantía sólo se comercializa previo pedido debido a su laboriosa elaboración. Su diseño se asemeja al
de una polea, por la hendidura que lo rodea, realizada con una cuerda que deja una fina corteza y unos bordes crujientes. Su aspecto es claro y sin brillo.


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