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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| ZAMORA / Parque de Obama |
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| De un tamaño superior a la superficie cubierta por las casas del pueblo, la ruta propuesta atraviesa zonas de campo, río y un antiguo
ferrocarril. Han plantado como entradilla unos fresnos pero es noticia el que ha agarrados. Las raíces de los árboles se han debido
de acongojar ante la honorable área a la que van a dar sombra, de nombre Obama, premio Nobel exprés. ¿Tal vez sea porque
han plantado muy bajos, a metro y medio? Teóricamente, la calidad del suelo era superior a esa profundidad y se trataba de capas
a las que tiene que llegar el agua del río Valderaduey. Este río fue trasplantado unas decenas de metros para evitar que sus crecidas
llegaran hasta las casas del pueblo. Los asentamientos se hacen en las proximidades del agua, pero no tanto. |
Otros que también han podido
FERNANDO
DEL VAL
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Yes, they can.
Demostrado está.
Un gran cartel con
el rostro del presidente
estadounidense
Barack Obama
presenciará a aquel
que se deje caer por
Castroverde de Campos.
Dicen por allí, pueblo
internacionalizante,…
… que el homenajeado ha hecho
mucho y de todo en general. Una
concreción como cualquier otra.
De repente, tenemos en un pueblo
castellano un hijo predilecto
negro que estudió en Harvard y ha
tomado por el cuello de la camisa a
Wall Street, obligándolo a rendir
cuentas. El alcalde Cecilio Lera se
fue a la embajada en Madrid para
obtener el visto bueno a la ocurrencia,
aprobada como mandan los canones
municipales. Aunque eso de
Parque Obama suena a Plan Obama,
o sea, una cosa marshallizada,
está bien, sirve para homenajear
justamente y poner, de paso, el
nombre de la localidad en los papeles
y tal vez rescatar de la pendiente
de bajada el futuro del pueblo.
«De las quince o veinte últimas parejas
que se han casado, sólo he
visto que permanezcan dos. Todos
se van», afirma una vecina. La casa
rural es un imán puesto a ver si
atrae la mirada de los curiosos.
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Lera ha conseguido que el estadounidense medio pague con sus impuestos un cartel con un texto explicativo que glose la historiabiografía del político. Bien, bien. Además, qué leñes, si el negro lucha por la paz «en todos los lugares de la Tierra», ¡eso incluye Castroverde de Campos!
Para las galas todavía faltan unos cuantos meses. Seguramente dos mil once sea el año en que los propósitos sean reales. De momento, ver el parquecillo supone entrar en los cimientos de lo que será parque.
Las posibilidades para recorrer el contorno son múltiples. No vale una para un proyecto tan ambicioso. Se puede escoger una senda larga, de casi siete kilómetros circulares, que pasa por una vía verde. Se puede tomar una ruta circular para bicicleta de mil quinientos metros –por la que hasta el momento pasean los habitantes a eso de la tarde-. Se puede emplear un camino para peatones de medio kilómetro en el medio del carril bici.
Los atractivos durante la senda también son variados. Por ejemplo, orillándonos en determinado punto, pegando a la carretera, se puede ver un par de arcos de lo que aseguran es un puente romano. Durante el desvío del cauce del río quitaron otros dos –eran cuatro- porque estorbaban. Cosas que pasan.
Exceso de atrevimiento.
El cauce actual del Valderaduey
está tomado por espadañas. Antiguamente,
señala una joven que
pasea por allí –afortunadamente no
es de esos pueblos donde la gente
se esconda o mire tras la mirilla de
unas cortinas-, se empleaban para
realizar sillas. Así que los propios
vecinos, sin querer, limpiaban el
curso como esas ovejas que cepillan
la pradera de impurezas con la
boca. Ahora, cada equis años,
cuando toca, «vienen de fuera a hacerlo
». Veremos varios puentecillos.
Uno, trazado precisamente para
que el pastor de turno pueda
atravesar de margen con los animales.
Ahora sirve de nexo para la
ruta.
En las cercanías del pueblo quedan
unas ondulaciones trazadas
por la naturaleza a modo de lagunillas
que durante el invierno permanecen
llenas de agua. A ellas no llegan
los cangrejos, que sí frecuentan
lo visible del Valderaduey.
Otros puntos atractivos son, presidiendo
el fragmento de vía verde
utilizada: la antigua estación del
tren, pequeña pero suficiente, y un
palomar del color de los espinos.
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| GUIA |
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CÓMO LLEGAR
Castroverde de Campos es un pueblo enclavado
a 92 y 67 kilómetros de Zamora,
dependiendo de si se escoge la carretera
nacional o la regional. Su situación, en
el límite de tres provincias, la deja a 101
de Valladolid y a 109 de León, yendo por
autovía.
PUNTO DE PARTIDA
A falta de señalizaciones, cualquier punto
es bueno. Lo lógico es salir de cualquier
frontal. Pero cada uno se sirve a sí
mismo. Todavía el trazado está huérfano
de señales. Algunas vías se advierten
fácilmente, si no, cualquier vecino se
ofrecerá a indicar la ruta. |
Fragmento de pista verde con el pueblo al fondo. |
DURACIÓN
El carril bici mide kilómetro y medio. En un rato se da la vuelta divisando las partes altas del pueblo, que están al lado. Medio rato se tarda en cubrir la pista que lo cruza interiormente. La senda que circunvala el pueblo, de siete kilómetros precisa de más cuidado. En realidad, todos se pueden hacer, de momento, tanto a bici como a pie.
DIFICULTAD
Las primeras horas del día y las últimas de la tarde son las más indicadas para recorrer. El hecho de que, momentáneamente, no haya espacios de sombra así lo parecen aconsejar.
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