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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| PALENCIA / Castillo y muralla de Aguilar |
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| No es sólo una construcción defensiva, son dos: al castillo se añade la muralla contigua y fragmentada por el paso insomne del
tiempo… Al norte de Palencia hay situadas cuatro construcciones de similares características y la mitad está en Aguilar de Campoo.
Son rastros que hablan del pasado noble del lugar, que ya en el siglo Doce fue Junta General del reino y despacho de reunión
para la batalla de Toledo. El marquesado tardaría un par de siglos en llegar. Tiempos ricos, pero rígidos que no echa de menos el
municipio. Los ecos a veces significan más que las voces que los precedieron. |
Doble valladar sobre el peñón
FERNANDO
DEL VAL
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La piedra es un
material de
construcción que
protege y decora. La llevan
el palacio del marqués de
la villa y diversos
caserones renacentistas.
Históricamente,...
… los castillos protegieron; hoy el
de Aguilar, en lo alto, como un
oteadero notable, decora al modo
de una figura adornada de sí
misma en lo alto de un armario casero.
Es la colina sobre la que está
construida, y a cuyos pies arranca
el senderismo, una ruta de ascenso
asequible a cualquier
pierna. La pista está dotada de piedras
pequeñas que facilitan el discurrir
y eliminan la posibilidad de
resbalar.
Las dos piezas, fuerte y barrera,
están unidas por la vista. Sólo llegando
a ellas se aprecia la quiebra
que la tierra deja entre ambas. Del
parapeto inferior hay poco, pero
los cubos existentes aportan un
pago aguerrido al conjunto.
Las vistas desde lo alto cubren,
de oeste a este, la vasta porción de
Aguilar: un paisaje minado de fábricas,
casas, cumbres acampanadas
e, incluso, a ojo derecho, el famoso
pantano construido hace ya
casi cincuenta años y que es el mayor
de toda la provincia; debe su
gordura a que se tragó cuatro pueblos.
Al fondo de todo, la llamada
montaña palentina, que es una suma
de montañas y un marco oscilantemente
picudo que oculta toda
la altura capaz de mostrar.
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La planta poligonal está acabada en cuatro cilindros escuetos y continentes. El castillo de Aguilar de Campoo es de propiedad municipal y en su muralla mantiene parte sustancial de sus componentes arquitectónicos, una vez han quedado consolidados en obras de reparación.
La torre del homenaje permanece dispuesta al visitante, rozando con su coronilla el millar de metros de altura. Por su parte, la muralla contiene cinco puertas abiertas entre los retazo renacentistas. Las últimas excavaciones arrojaron el hallazgo, cercano al muro oeste, de unas partes de sillería que fueron una torre de un par de metros de anchura. Se cree que ella pudo ser el principio de la obra completa. Al lado hay un depósito subterráneo destinado a la contención y obtención del agua. El agua es la primera de las provisiones.
Acometer la ruta es una excusa para visitar el pueblo. La iglesia de Santa Cecilia es una especie de cimiento románico. Se debe al siglo Doce, uno antes de cuando se presupone el origen de la fortaleza. Aun siendo esa fecha la oficial, se sabe de la existencia de una losa que habla, tallada, de una finalización
concreta en el año mil cuarenta
y uno. O la referencia va dirigida
a otro edificio o los que la
esculpieron eran unos guasones a
cobro revertido.
COMPETICIÓN PEDREGOSA.
La iglesia sólo está por debajo del
castillo físicamente. Lo está por
encima en antigüedad –mas remozada
en siglos posteriores- y rivaliza
con él en cuanto al acabado.
Fue declarada Monumento Histórico
Artístico en mil novecientos
sesenta y tres, el mismo año en
que se hizo realidad el embalse.
Dentro, los capiteles vegetales se
comunican con las ramas de la
flora plantada por los alrededores.
La nave es triple y la torre
tiene tres tramos.
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| GUIA |
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CÓMO LLEGAR
A 100 kilómetros al norte
de la ciudad de Palencia
descansa Aguilar,
pueblo donde se sitúa el
senderismo propuesto.
La autovía A-67 conduce
prácticamente íntegra
al destino. A la altura de
Camesa de Valdivia –poco
antes– hay un desvío
para la carretera nacional
N-627.
PUNTO PARTIDA
A los pies de la ladera
nace un sendero que
serpentea los pinos y las
coníferas que habitan en
ella. La entrada del castillo
viene a ser la meta.
Para la vuelta se puede
regresar sobre los mismos
pasos, pero lo suyo
es tomar un sentido alternativo,
cuya bajada
transcurre con igual sinuosidad.
La visibilidad
del monumento hace
que sea fácilmente distinguible.
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La iglesia sólo está por debajo del castillo físicamente. Lo está por encima en antigüedad y rivaliza en acabado. |
DURACIÓN
Media hora es más que suficiente para acometer el recorrido completo. La sombra de los árboles, acompañada de las vistas que ofrece la altura, permite una duración más distendida.
DIFICULTAD
No existe dificultad genérica, pero la primavera, excesivamente lluviosa este año, ha dejado al aire las raíces de bastantes coníferas y un firme irregular. El paseo no debe verse entorpecido por ello. Saltar los obstáculos completa el placer.
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