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| TURISMO RURAL
/ LA RUTA |
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| SORIA / Nacimiento del Duero |
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| Los picos de Urbión son el último peldaño de la escalera
ibérica que une La Rioja con Castilla y León. Más
de dos mil doscientos de altura que necesitan ser subidos
poco a poco y que, antes de la parte final, están
decorados por los balidos de las ovejas y la madera
de los pinos albares, que quieren ser tan altos como
la luna. La sierra comprende sesenta mil metros cuadrados por los que pasan
las vistas que desde la cima se habrán de contemplar. Si la vista anda
fina, el cielo limpio y la orientación, atinada, se pueden atisbar tres provincias
distintas –sumamos Soria y Burgos a La Rioja– y varias lagunas glaciares,
donde tal vez beban las aves carroñeras que de cuando en cuando
se dejan caer para beneficio de la hondura afectiva. Si quieres que bajen
de verdad, hazte el muerto durante un buen rato. |
Duero, principio vertebrador de Castilla
FERNANDO
DEL VAL
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La tarde, extraviada en
el silencio,
estribándose en la luz
arruinada, permite al sol
aposentar sus últimos
rayos de hilo de bramante.
A Roma se puede llegar por
cualquier camino; al
nacimiento del Duero, sólo
por dos. Las provincias…
… de Burgos y Soria tienen carriles
adecuados, pero la opción
soriana vence, ya que el río, propiamente,
es soriano. La ascensión
por la segunda puede llegar
precedida por la laguna Negra
–a eso de Vinuesa y Covaleda–,
que ya es demasiado destino;
Duruelo de la Sierra es mejor
antecesor.
El río Duero es una transversalidad
surgida al noroeste de la
península que pasa discreta por
Valladolid y alumbrante por Zamora.
Tiene un claro argumento
en Salamanca y reserva para
Portugal su epílogo. En otoño e
invierno, se desgañita; en verano
está con poca voz, pero ello
no afecta a su caudal al paso por
las ciudades. Al menos, aparentemente.
En cuanto a las temperaturas,
la hoguera del verano
hace una excepción a esta altura.
Es perfectamente transitable
por la sombra y en la cima desprotegida.
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El paisaje –explicado, pierde
–, comenzaría por las ovejas.
Ellas efectúan una demostración
práctica de que eso que el
decir popular ha bautizado como:
‘Oveja que bala, bocado que
pierde’. Solamente cuando están
distantes del resto se permiten
descansar de la tarea alimenticia
y desean androides
que las sueñen, aun sin ser eléctricas.
La ascensión se tramita pausada
debido a que el inicio ya se
afronta desde una perspectiva
elevada. La Fuente del Berro está
a mil seiscientos metros de altitud
y El Búnker, a mil setecientos.
Aprovechando el último lugar
donde abandonar el coche
–ver el punto de partida de la
guía anexa–, quedarían tan sólo
quinientos metros de pendiente.
Duero. Origen. Las leyes lógicas
anunciarían un manadero
mayor, pero las leyes lógicas no
son siempre naturales, aunque
unas y otras siempre se entiendan
bien. Una tragantada pequeña
en verano demuestra que
la apariencia sigue sin ser sincera.
Y que de ese grano de arena
de agua saldrá el río que da vida
a toda una región y nada menos
que dos países.
Desde el comienzo el color no
ha hecho más que variar. El rebollo,
el quejigo, la estepa, la retama
y el piorno han dejado paso
a una cumbre áspera y pedregosa
como un abrazo mal dado,
lleno de arenisca. Unas piedras
dormidas son el origen del río.
Hay que agradecer que no ronquen.
Queda felicitarse por el
esfuerzo conseguido. Y respirar.
Hondo.
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| GUIA |
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CÓMO LLEGAR
Duruelo está medio alzado en
el noroeste soriano, a 55 kilómetros.
Para llegar a esta localidad
hay que tomar la carretera
de Burgos, primero, y la CL-
117, después, remontando a través
de las curvas lo que, en realidad,
resulta el curso del río
que vamos a ver manar.
PUNTO DE PARTIDA
Desde Duruelo de la Sierra sale
una carretera ascendente que
lleva al punto de partida de la
ruta. El coche se puede dejar
aparcado en una primera intersección,
donde un cartel de madera
lleva pintado con pintura
blanca: ‘Peñas blancas’, ‘Picos
de Urbión’ y ‘Nacimiento del
Duero’. El segundo lugar, mejor
acondicionado, sería la Fuente
del Berro. A ella se llega siguiendo
las flechas del cartel
mencionado. Un tercer sitio, El
Búnker, dos kilómetros más
adelante. El ascenso pasa por
Peñas Claras, donde la distancia
sobre el nivel del mar ya se
ha hecho de un par de kilómetros.
Bastará seguir la pista para
el resto. Coronamos Urbión y
bajamos a ver la fuente de la
que procede el Duero. |
Nacimiento del Duero. |
DURACIÓN
Antes de llegar al origen del río
será preciso subir a Urbión, un
sitio tan seco en el buen tiempo
que sería incapaz de albergar
al Duero. Éste nace más abajo.
Para ascender a pie el medio kilómetro
de desnivel que existe
desde la Fuente del Berro se
necesita, al menos una hora y
media, calculando otro tanto
de bajada, que siempre necesita
de parecidos cuidados –o
más- que la escalada.
PRECAUCIÓN
En invierno la temperatura es
bajo cero y la nieve, constante.
No es aconsejable subir en esta
estación. La dificultad comienza
siendo baja, mientras la zona
de pasto y pinar acompaña.
Se transforma poco a poco en
media, por lo que se previene
de iniciar una caminata grupal
acompañado de niños no iniciados.
La pendiente media es del
15 por ciento en la parte final.
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